
Luna nueva en medio de las carreteras curvas que llevan a Neiva, seis horas sentado suponiendo el paisaje y acabando de paso con mi casi inexistente cola, el viaje se hace interminable y hacia la 1.00 am, el taxista opita nos lleva en búsqueda de la cena y de paso a averiguar si hay cupo en el hotel.
El trabajo:
Artesanos cansados e inconformes nos reciben en la mañana, en uno de los talleres más difíciles hasta ahora, algunos pretenden bloquear la jornada, otros montan una diatriba a las instituciones, una hora de discusiones y poco a poco, quizá por la experiencia, quizá por nuestras caras, llegamos a un consenso; la tarde premiaría aquel esfuerzo, con felicitaciones y agradecimientos de ese mismo grupo que en la mañana no nos quería.
El segundo día es del ecoturismo, algunos me conocen, otros no me reconocen, es que el pelero me hace diferente; el taller fluye más fácil que el de ayer, entre sonrisas y rápidas diagnósticos participativos; llevan tanto tiempo en esto y están tan organizados que hasta las carteleras les quedan bonitas. La mujer de amarillo me dice que le recuerdo a su hijo, le digo que espero que tenga más de 16 años para no sentirme mal, me dice que su hijo de 9 años hace las mismas muecas con la cara, esas que no necesitan hablar para decir algo.
El día tres sería de visitas a iniciativas de empresas, negocios familiares llenos de necesidades y ausentes de ventas, allí en medio de una feria de emprendedores conocí a la loca, cuyo nombre nunca supe.
La loca:
Frente al stand de un hotel, preguntó en qué zona se encuentran, qué servicios ofrecen, de repente una mujer joven con quien me acababa de cruzar, se para junto a mí y me responde: - Hola ¿Cómo estás?
Sus ojos miel, labios rosados y pelo rubio me parecen familiares, me habla directo a los ojos como si me conociera de hace tiempo, ¿cómo has estado?, le respondo con pregunta: ¿te conozco?.
No, pero eres rolo, tienes un cabello hermoso (frase acompañada de su mano que toma mi pelo y lo acaricia), podré tener 34 pero la coquetería súbita es algo que no sé manejar. Quito su mano suavemente y le pregunto quién es.
Soy Carolina, perdón soy Andrea...
Para ese momento yo seguía pensando que ella pertenecía al stand que yo visitaba, pero la suspicacia rola surge; abre su maleta rosada y saca el desodorante, en medio de una feria y delante de las personas del stand lo usa, mientras me pregunta - ¿a qué hora te vas para Bogotá?, ¿cuánto tiene para el pasaje?, la suspicacia aumenta y le respondo que mi trabajo me cubre todo.
A partir de dicho momento tuve compañía en la feria, recurro a DM para que me ayude, pero no entiende, Andrea saluda a DM, se presenta como Angélica amiga de F, le dice que si puede viajar con nosotros a Bogotá; DM carente de la suspicacia rola, acepta con la condición de que F lo confirme.
Ahora Angélica, antes Andrea dice querer acompañarnos a nuestra gira por municipios de la tarde, le digo que el auto es chico y el conductor no nos autoriza; Angélica, antes Andrea, se autopresenta como Angela con Luis, el conductor; Luis, opita y por ende carente de la suspicacia rola, sucumbe a sus peticiones, dice que sí, que F tiene la última palabra. Para ese momento Angela, antes Angélica y antes antes Andrea ya tiene una de mis tarjetas con mis datos que entregué en un stand.
Es el momento de la verdad, junto al carro Angela, antes Angélica y antes antes Andrea me pregunta si nos puede acompañar; surge el rolo frío y desconfiado que hay en mí: no, no puedes, frente a la contundencia de mis argumentos, se despide con un "suerte".
DM y Luis, esperan en el auto, las risas y sus burlas me acompañarían dos horas, "hoy estás quebrador, 3 viejas en menos de una hora, pero por qué siempre te siguen las locas", dice DM entre carcajadas.
Sus burlas sobre el tema sólo cesarían cuando en Tello, niños al verme dijeron "ve que no era una mujer, es un marica"... aihhh no F, hoy 23 es tu día, dice DM con carcajadas renovadas, justo antes de que la esposa de Alexander al ofrecerme jugo me dijera "siga muchacha"...

PD: Sábado 24, suena el celu, es DM: Angela, antes Angélica y antes antes Andrea, ha desaparecido, sus padres la buscan, ahora me invade un sentimiento de culpa, debí haberle dicho a alguien que ayudara a esa muchacha que estaba mal...Por ahora en DM ya no hay carcajadas
2 comentarios:
Siento solidaridad con las locas y esta particularmente parecia especial.
Jajaja...
Me has hecho reír mucho... Disfruto viajar contigo, por medio del Blog.
No, no pareces mujer... eres muy lindo... ¿varonil?... ¡qué más da! Eres lindo... jajaja.
Publicar un comentario