Paradójica época en la que la ropa refleja la etapa de la vida, eso que no es de jóvenes y eso que menos es de viejos, muy bien por quienes me regalan prendas de cumpleaños, yo no sé ni qué escoger.
Hoy no sé si doctorado, si es allí o si es allá, si seguir en la docencia, en la academia o volver a consultar, si es la finca en el Vichada o una casa en zona Austral.
Por ahora mi deseo en la torta de cumpleaños, es lo único que hay claro, pero no lo voy a contar.