lunes, 14 de julio de 2014

39

Presuroso me acerco a los 40, con la incertidumbre cada vez más grande sobre lo que quiero hacer con mi vida, como si en verdad a esta edad se pudiera hacer algo por cambiarla o como si fuera necesario un cambio. 


Paradójica época en la que la ropa refleja la etapa de la vida, eso que no es de jóvenes y eso que menos es de viejos, muy bien por quienes me regalan prendas de cumpleaños, yo no sé ni qué escoger. 


Hoy no sé si doctorado, si es allí o si es allá, si seguir en la docencia, en la academia o volver a consultar, si es la finca en el Vichada o una casa en zona Austral.

Por ahora mi deseo en la torta de cumpleaños, es lo único que hay claro, pero no lo voy a contar.