Entre los referentes buenos tengo el tío que me incentivaba a leer y el tío que me hizo un arado cuando yo tenía 4 años. Mi abuelo también tenía una forma interesante de paternar conmigo, ahora que lo pienso, siento que me veía como el citadino que quería aprender del campo, me decía mi cácháquito, no me gritaba, solo me pedía que lo acompañara, me explicaba cosas básicas de la vida campesina, a veces solo me sentaba a su lado a ver el atardecer…quizás lo idealicé, quizás porque recuerdo su cara cuando al cumplir 18 años le mostré mi cédula y se vio reflejado, señaló mi cumbamba en la foto, sacó su cédula y dijo que éramos igualitos…quizás porque fue de las personas que rara vez me juzgó, incluso cuando me vio con el pelo largo.
Quizás me veo así paternando a mis sobrinos y mi sobrina, acompañando y escuchando sin juzgar, apoyando… incentivando a que aprenden y disfruten la vida, a que sean libres, sin presiones, que se encuentren con tranquilidad, que podamos hablar tranquilamente… no como a un papá.
A veces me veo paternando, pero me veo cascarrabias y enojón, eso no me gusta.
A Mathi lo he alzado desde que era bebé, fue al primer niño al que le cambié un pañal, con él ha sido con quien más cerca he estado, no solo por la enfermedad de mi hermana, también, ahora que lo pienso, porque siento que su padre no está, no es buen padre.
Quizás me veo así paternando a mis sobrinos y mi sobrina, acompañando y escuchando sin juzgar, apoyando… incentivando a que aprenden y disfruten la vida, a que sean libres, sin presiones, que se encuentren con tranquilidad, que podamos hablar tranquilamente… no como a un papá.
A veces me veo paternando, pero me veo cascarrabias y enojón, eso no me gusta.
A Mathi lo he alzado desde que era bebé, fue al primer niño al que le cambié un pañal, con él ha sido con quien más cerca he estado, no solo por la enfermedad de mi hermana, también, ahora que lo pienso, porque siento que su padre no está, no es buen padre.
Ultimamente, he empezado a ser consciente de la necesidad de abrazarlos y darles la mano, de consentirlos, de decirles que todo está bien.
Caigo en la cuenta de que aquí en la finca y en la de Toca, les pido que me acompañen, como lo hacía mi abuelo, me acompañan a las labores de la finca, a arreglar el portón, sembrar árboles y también juegan.
Me gusta darles juguetes y estoy aprendiendo a jugar con ellos, es algo de los últimos años, en el último he comprado para jugar en familia.
Ahora que estuvieron aquí, les dejé ver TV en mi cuarto, porque mi tv es más grande, se turnaban dormir aquí.
Me gusta hacerles chistes, que se rían, que se diviertan…me gusta ser el tío que los hace reír.