domingo, 27 de julio de 2008

Walle, el perro y el cielo. Reflexiones de una semana posnormal

Walle. No se quiere ir, ese muñeco romántico, tierno, loco y protector que cree en el amor y en darse la mano, que recoge pendejadas, que se hace un cubo impenetrable si se siente atacado, que regala su objeto más preciado a Eva…y si en lo que me parezco es que en se trata solamente de un robot, viejo, reciclador y contaminado, que es así porque tiene el chip dañado?…

El perro. Mientras me creo Walle, me dicen que el desaliño me hace parecer perro, no creo ser desaliñado, creo que tengo un aliño diferente, un aliño de época, un aliño postmoderno y postnormal, un aliño de comida fusión; el ser perro si lo creo, soy un perro citadino, un perro de apartamento de esos que duran solos todo el día, esperando a que llegue el finde para que los saquen al parque amarrados de un collar.

Amar sin tener. A.A. a quien nunca nombro en mis blogs, se conecta al chat “Cuate creo que estoy aprendiendo a amar sin tener”, uichh que golpe a mi estómago, ¿ …no te amarres por amarrarte que te amargas dice mi madre…

Inmanencia. Si son verdes - lo son, pero eso no es lo que me querías decir. Nuevos caminos inexplorados se abren ante la incertidumbre, sigo en la inmanencia, me dejo fluir, “no le metas mente”, y eso no hago, Nnima dice que vivo de fantasmas, y pacho con su cara de teatrero y su pinta de skinhead, dice que siendo cáncer ascendente en cáncer es un emo….

La ruta equivocada, me lleva a darle vuelta a la ciudad, de vuelta a los recuerdos de empresas de hace 12, de pelis, de teatro, de rumbas, de locuras, de aquel mechero largo, el juego del azar me lleva hasta el presente, el bus varado llega tan solo hasta el GE y compro el calorcito.

El cielo. Alzamos la mirada, hay sueños e ilusiones, las nubes se transforman, el cielo se oscurece y llegan las estrellas, mañana será diferente pero seguirá siendo, alzaremos la mirada y allí nos encontraremos.

lunes, 14 de julio de 2008

33


Primero hecho el cuentico de estar un año aquí, un año de la Maca, un año de ver árboles a cambio de edificios, un año de restaurantes y de buenas comidas, un año de soledades y algunas compañías, un año de esta loma, un año de este encanto…la maca es como el vino, un sabor que no es dulce, la huella en la garganta y eso es lo que encanta.

El día antes de, me paro en la vitrina observo a Mr WallE y exclamo “má, WallE está divino, y mira este otro, se mueve”, y en ese instante observo a un niño que a mi lado sin tener más de tres años exclama igual contento “mami, WallE está bonito”, mi madre por su parte, no oculta su vergüenza y me dice entre sonrisas “hay una diferencia de 30 años ahí”.

Juemadre ya son los 33; libélulas volaron y pintaron el blanco, las páginas se pasan y mientras la sorpresa de ver tantos paisajes, de ver las odonatos me mueve los adentros. Un cerdito boyaco que guarda la plática, los tenis amarillos, chaqueta de australiano, regalos de familia que estreno el día D.
Almuerzo con los cuates, extraño tanto a Zlop, la rápida reunión, regreso a la oficina 40 de trabajo

Me escribe Lu al chat, queres ser el padrino?, ese es tu regalo en estos 33; me lleno de alegría ya tengo ahijadita, ayer no más la vi, mi negrita es hermosa y ojos verde oliva.

Ya son las 11 y pico, el día ya se acaba, Zlop mando el regalo y me siento menos solo, muchas gracias a todos, el día se ha gozado…

viernes, 4 de julio de 2008

Puerto Asís - Pasto, de esperas y derrumbes en los viajes

Cuando sientes palillos en los parpados al despertar, cuando el frío y la oscuridad se acompañan del silencio, cuando sientes que esas tres horas de sueño no fueron suficientes, recuerdas la frase de hace unas horas “F tiene el trabajo que todos envidiamos”…lunes festivo levantado desde las 4:00am, 12 horas en el aeropuerto para llegar al destino a lo que se suma que por estos días incluso el talento para las charlas se siente perdido.
Toda Colombia hecha una nube, el brasilero en su intento solo sirvió para que los oídos dolieran hasta el alma, Puerto Asís desde el cielo se vio blanco y el alemán salió a rescatarnos, el chiquitín sería el único capaz de aterrizar en la corta pista con charcos.

Puerto Asís, una calle es la columna, dos más paralelas y el resto un larguero, desde el cielo es otra colcha con pocos retazos de selva, lo único bello un cucarrón vestido de payaso. Rápidamente salimos por tres horas de carretera hacia Mocoa, las dos primeras aburridas pues el paisaje es aterrador, la carretera lleva el desarrollo y con él también se lleva la selva; al final el viaje se hace entretenido, la selva en la sabana y la cordillera imponente que de verde cenizo se pierde en la distancia, ríos amarillos cargados de lluvia, ríos jóvenes y rápidos, Mocoa si parece rodeado de selva.


La ruta a Sibundoy ya conocida, hoy vive de un verde más intenso, la misma culebra hoy se cubre del velo blanco que viste a los árboles de criaturas esqueléticas, la lluvia es constante y esta vez no se ve el Valle; en bus y no en campero la vía es más angosta, abismos que se ven bajo las ruedas, con curvas tan cerradas que dos buses se rayan los espejos en su cruce; las cinco horas eternas produjeron que el páramo de negro pasara inadvertido.

En medio de esta selva mientras pienso en lo que sería perderse aquí, llega el mensaje de la liberación de Ingrid, los 3 gringos y los militares, RCN como Comcel llega a todas partes y es la única fuente de información, DM nuevamente orgullosa uribista no cabe de la dicha, olvida que a los lados está la selva y que cascadas de decenas de metros caen junto a ella, olvida que la niebla cual telones transforma el escenario de esta vía, y yo en el bus en carretera destapada intento que la imagen nos perdure.
En el Encano el hotel está copado así que llegamos al Chalet, dormir con el fuego en la chimenea, a metros de la laguna y con la lluvia de fondo es hermoso, pero pronto las ausencias reaparecen y entonces vieja sole sos la diosa.


No sé si será el cercano cumple, pero estos días extraño muchas cosas, extraño el tener mi apartamento, extraño compañía los domingos de mañana, extraño desayunos compartidos, extraño a quién llevar algo en los viajes, extraño el amor bajo la lluvia y los besos sin pensar en el mañana.


Del vuelo de regreso nos quedamos, el viaje a Pereira es postergado y tenemos un día más en este sitio. La lluvia no se apaga con las noches, el lago de la Cocha de hace un año es hoy aún más frío, más romántico y los pájaros de negro sin sombrilla recorren estos cielos grises fríos.

El pueblo de cuentico reaparece sus casas y los botes de colores, indígenas amables que nos muestran las mascaras de bellas tradiciones, escojo tres y un sayo pa llevarme, sin embargo DM no tiene plata y en esta lejura no hay cajeros, con ganas de hacer compras me he quedado.
Se llega el viernes tiempo de irse, adiós al altoandino chaparrado, adiós Pasto, adiós Galeras nublado; Chachagüí alarga 6 horas mi regreso, retumban pensamientos solitarios…la gripa no se marcha y me acompaña, con ella se han quedado sus amigos…