Pantalón rojo de payaso, debajo el chicle de mi mamá, botas de robocop, gorro de mi hermano, un morral también prestado y unas medias para la vena que había comprado hace meses, el traje de protección contra esos temores que me invadieron los días previos. F es que con tu estado físico, F es que eso es extremo... efectivamente los 60 minutos en mi nueva bici serían insignificantes como programa de entrenamiento para lo que habría de enfrentar.
La aventura comenzó unos días antes cuando Jacky, mi nueva compañera de trabajo, inocente y por desconocimiento tuvo la gran idea de invitarme al Cocuy en plan de fotos, "Jacky soy novato, no camino ni a la esquina, la montaña más alta que subo es mi casa en la maca y mi único deporte es hablar".
Entrada la noche del 2 de enero, a la velocidad propia de un bus que se llama Paz del Río, tardamos 6 horas de Bogotá a Tunja, mi incapacidad de dormir en un carro es vencida por las 8 horas para llegar a Duitama. Los primeros rayos del sol entran por un costado del bus, mientras del otro la luna llena escapa del día. Nubes como copos de algodón rodean los picos que se ven a la derecha, mira Jacky esas nubes tan bonitas, F no son nubes, es la nieve, esa es la Sierra Nevada del Cocuy.
Primer día
Un pueblo de casas blancas con ventanas y puertas verdes nos recibe a las ya tardes 9:30am, no hay tiempo de descansar ni de un baño, directo a la negociación del carro que nos llevará hasta el Parque, la gasolina para la estufa y estamos en camino, adiós los celulares, adiós la música. A 3900msnm los Herrera están pendientes de la llegada de turistas; junto a cuatro ingleses, dos australianos y dos bogotanos, nos bajamos a desayunar para continuar.
Es el comienzo, el real comienzo, con el objeto de acostumbrarme a las botas de nieve, mis tobillos y pies tienen el movimiento de los de robocop, los morrales con más de 25k cada uno, requirieron de la ayuda de los rolos para subirlos a la espalda...
20 minutos de caminata junto al río Lagunillas y Jacky se patarribió (acción de acostarse y poner los pies por encima de la cabeza) fruto del cansancio y el mareo...los rolos se han ido, mientras Jacky con el agua se recupera, caminaríamos casi 5 horas hasta llegar a Sisuma, el campamento del primer día...
Allí a 4000 msnm armamos la carpa dejando la puerta, de forma que se vea el Pan de Azúcar y Campanillas, la puesta del sol dibuja las siluetas negras sobre las montañas y pinta de naranja el resto, azul el cielo y blancos los picos... qué mas se puede pedir...
F mañana descansaremos dice Jacky...
Al Pan de Azúcar
F, habla, di algo, quiero saber que estás bien.
La promesa de descanso se cumplió, luego de una fría noche que se hizo larga en mi búsqueda de la parte blanda de la inexistente cama. Desayunamos huevos con maíz y chocolate, se empaca el almuerzo y refrigerios, armamos morrales de asalto (se llaman así no por el delito sino porque se usan en lo más alto), y partimos a las 12:00m.
Vemos la Laguna la Pintada que está apenas a 600m del campamento, se avanza por un camino tendido (expresión de Jacky, que indica caminos con inclinación <30 y="">30>
Pienso que esto no es lo mío, recuerdo ese programa de los 80 en el que invitaban a concursantes a días extremos...no me vuelvan a invitar, así se llamaba... pienso en cómo los montañistas después de este esfuerzo tienen ganas de volver...
En una hora se avanzan 300msnm y el GPS indica que apenas avanzamos 200 m lineales, se imaginarán la inclinación; se llega a las lajas y nuevamente otro paisaje, aparece la sierra nevada y el alma descansa, Jacky toma la delantera, debemos llegar a borde de nieve y todos bajan cuando nosotros apenas subimos, una hora más en medio de rocas de cientos de metros sobre las que milagrosamente crecen frailejones.
En los últimos 200m la temperatura baja rápidamente, miro a la derecha, un glaciar se hace río congelado de cuyas aguas satisfago la sed que increiblemente azota en estas alturas... una vez tocas la nieve, una vez ves ese blanco, una vez el viento es lo único que se escucha, todas, absolutamente todas tus preocupaciones desaparecen, no hay cansancio, un abrazo a Jacky pues es lo más alto que he estado en mi vida, 4780msnm salto para calentarme, No F aquí no saltes ni corras...
Son las 4:00 quedan 2 horas de sol y debemos regresar, almuerzo de altura y Jacky nuevamente toma la delantera; yo como un cusumbo la sigo casi corriendo, caigo dos veces en el río de hielo, el sol da directo en los ojos mientras la tarde avanza, nuevamente las morrenas me agotan, ya no quiero más, es increíble como el sol hace la diferencia, la sombra de las montañas produce un frío que contrasta con el calor que se siente 200 m más adelante donde se vuelve a ver el sol... Hacia las 6:15 pm nuevamente estamos en el campamento...
Jacky me dice que mañana volveremos, haremos cumbre, debo serle sincero, no creo que aguante, con equipo no resisto... a bueno entonces mañana descansaremos...
Cusirí... el multiorgásmico
¿Ves ese zig zag?, hasta ahí vamos... después de eso acampamos.
De nuevo la promesa de descanso se cumple, de nuevo me parece larga la búsqueda de la parte blanda de la cama inexistente. La mañana es para empacar, arreglar equipo, seleccionar lo que llevaremos, "hoy Jacky, recordaré a Mis Huesitos todo el día... si, porque me duelen todos y cada uno"...
Salimos bien temprano la 1:00pm es la hora en que tomamos los morrales y el equipo, parada en cada laguna, la Pintada, la Cuadrada, la Atravesada, la Parada... hasta que se pierde la cuenta.
El filo de la cordillera se observa, a la izquierda un zig zag parece ser la costura de dos montañas que en este punto se unen, faltarían dos horas para llegar a atravesarlo.
Almuerzo justo en el píe de la montaña, las piedras del camino parecen cascajo suelto recién echado, la inclinación aumenta, luego de 20 minutos llegamos al fin del zig zag, pero no, nuevamente hay otra cima, luego de 30 minutos se llega, para descubrir que falta una más.... Jacky el paso del Cusirí sería la envidia de cualquier mujer, es multiorgásmico, llegas una vez y vuelves a llegar y luego vuelves a llegar.
Unos muchachos en la cima, nos dicen que le hagamos, que vale la pena, allí en el punto donde se unen Boyacá y el Araúca, el frío es intenso... guauuu exclamo al ver el mar de nubes que se une y trepa las montañas, inmensidad, es lo único que puedo decir, las fotos de rigor de esas nubes que como olas solo que lentamente van y vienen... Luego de la admiración viene la preocupación, ¿y ahora cómo p!"·$%·&$· se baja de aquí?...
Un zig zag de 2 horas de descenso nos esperaba, sobre las 5:30pm, agotados y con sólo media hora de sol encontraríamos donde acampar hoy a 4100msnm.
Laguna de la Plaza...
He descubierto músculos que no sabía que tenía, los descubro porque me duelen, tengo varios moretones que ya ni sé de dónde salieron... rápido debemos empacar para continuar, muy a las 8:00 am dejamos la quebrada Calichal ascendiendo al Patio de Bolos, allí flores moradas crecen solitarias, flores que se seguirán viendo incluso hasta los 4600msnm, flores que bajan su cabeza ante el sol.
Se observa el tramo que nos falta, una delgada línea atraviesa la montaña, a medida que se avanza eso que parecía una montaña con arena cayendo, se convierte en morrenas, rocas gigantes en medio de las cuales crecen frailejones.
Caminamos y caminamos... Jacky la montaña es como la frigidez... le das y le das y nunca llega...
El silencio es indescriptible, si al caso el viento y las nubes con su paso es lo único que se escucha. Luego de 5 horas de caminata Jacky me pide que cierre los ojos, me guía los últimos metros ... abre los ojos, bienvenido a la laguna de la Plaza...
Rodeada de picos que superan los 4900msnm, sobre lo que pareciese una sola roca, en medio de un paisaje que parece de otro planeta, a 4300msnm vi la que dicen es una de las lagunas más bellas de Sudamérica...
En la tarde y en compañía de Raúl, el guardaparques, conocimos varios miradores, de los que por ahora sólo se vio el tapete de nubes, cuando no están dicen que se ven los llanos... Con el atardecer los picos se hacen siluetas y los rayos de sol resaltan los frailejones blancos y sus flores amarillas sobre el suelo café, junto al sol arco iris sin arco se juntan en una especie de danza.
Mañana descansaremos dice Jacky
Los cerros de la Plaza...
Nubes blancas se turnan con nubes negras, rápidas cubren la Laguna de forma que no se volvió a ver completa; nuevamente con Raúl, pero esta vez con Diego y Juan, partimos hacia eso que parecían unas cercanas lengüetas de glaciar...
Caminamos lo que de lejos se ve como una sola roca, de cerca se aprecian las grietas, en medio de las cuales conejos que nunca vi se esconden en los frailejones. Se avanza y de repente encuentras cascadas congeladas en el tiempo, cascadas de hielo que blancas contrastan con el naranja de las rocas, columnas de hielo, estalactitas (si se les llama así).
Habríamos de caminar casi tres horas para llegar a borde de nieve. Allí la alegría se convierte en tristeza, el glaciar decrece 20m lineales y 7 metros de profundidad por año, hoy lo que es un pasadizo era una caverna de hielo cuando vino Jacky.
Encontramos una pequeña caverna fruto del derretimiento del hielo, Jacky intrépida ingresa sin dudar, temo por ella y por mi cámara, estamos a 4730 msnm y ella está bajo un helado de kilómetros de ancho y miles de toneladas de peso...
El descenso estuvo pausado, Raúl en busca de Lucho y Alex (el de hace unos blogs) quienes escalan el Toti, nos da tiempo para que tomemos las fotos que queramos.
Hacia las 4:00pm pasamos junto a la cascada de la Laguna, es justo un baño luego de varios días, aprovechamos los 6 minutos que nos dan las nubes que se han ido, aprovechamos los 8 minutos de sol directo y a 4300msnm la ropa interior se hace chingue, tímido ingreso mis píes que parecen congelarse, de pronto me resbalo y me mojo el culo, no hay nada que hacer, tocó meterse completo...
Feliz con el baño más extremo de mi vida, regresamos al campamento, mañana es el regreso y esta vez Jacky no promete que descansaremos...
Bajando...
Santos, un campesino de ojos azules y piel curtida por el sol llega por las maletas a las 9:00am, un poco atrasados salimos antes que él, decidí bajar en camiseta pues me aburre el cambio de ropa cada rato, lo que nos había tomado más de 12 horas lo haremos en un día, ya no hay fotos, adiós a la Laguna, de nuevo las morrenas, de nuevo Patio de Bolos, de nuevo los zig zag, almuerzo en las alturas, "F, parte del encanto es escoger donde almorzar, te parece que la vista de estas tres lagunas es adecuada"...
Las risas que han caracterizado este viaje se acentúan en este almuerzo, la pasta con atún ahumado es exquisita junto al agua de glaciar, hemos caminado 5 horas y no las siento, hemos pasado el Cusirí lento, muy lento pero con mas fuerza... si las risas son la energía que nos ha traído hasta aquí... ya vemos a Sisuma, "Jacky mira a ese tipo"... ¿Cuál?, mmmm no digas nada, vámonos... Por segunda vez en el viaje Jacky toma la delantera, por segunda vez la sigo como un cusumbo sin poder sacar GPS o cámara, muy a las 3:15 y justo lo planeado llegamos al campamento Sisuma, descanso de una hora y de nuevo a donde los Herrera.
El Parque ha sido cerrado, debatimos si regresar al Municipio o acampar aquí; sin dinero, sin ropa y con ganas de descanso decidimos regresar; un camión de carga nos lleva hasta la Portilla, aparece un dolor de cabeza y con él, uno en el pecho.
Nos transbordan a un bus, luego de varios días retorna la señal de celular, los sonidos de mensajes de texto, de las llamadas y de los mensajes de voz invaden el ambiente, mis celulares mudos se quedaron recordándome que por estos días no hay quien me extrañe ...
De paseo...
Ya en el Municipio, buscamos la farmacia, "quiero un champú hidratante", "dos" dice Jacky, "quiero crema para peinar ", "dos", digo yo, ¿y el jabón?, pregunta Jacky... que sea humectante, le respondo, sus carcajadas de sorpresa porque sepa de esas cosas aumenta cuando le digo al vendedor "déme un Dove"...
Con el cambio de planes tenemos dos días para recorrer pueblos vecinos, para cenar trucha en el Cocuy, comprar mochilas Uwa en Guican, desayunar con pata y papas en Guacamayas, para comprar artesanías en fique en cada una de las tiendas de Guacamayas, para seguir riéndonos de la vida y del amor...
El regreso...
Con la idea de ver lo que la noche ocultó, decidimos regresar de día; salimos a las 4:00 am, una carretera destapada nos llena de tristeza, da grima que uno de los paisajes más bellos de Colombia y sin duda el más bello de Boyacá, luzca olvidado en la distancia, unido por una carretera en ruinas... La grima aumentaría al observar los paisajes santanderanos y boyacenses de bosques de frailejones cercados por potreros y peladeros en los que hasta las vacas se mueren de hambre, de ver paisajes en los que las colchas de retazos ni siquiera se cosen con eucaliptos sino con cercos de alambre, paisajes amarillos, paisajes desolados...
Luego de casi 15 horas estamos en Bogotá, una rápida despedida de Jacky y directo a mi casa, donde la lavadora y la sole me esperaban, donde enciendo la Mac para recordar que el trabajo es el único motivo de mail y de mensajes... Donde descubro cuál es la gracia de la montaña, cuál es su encanto.
Cuando nadas te escapas del mundo tan solo las dos horas en que nadas, cuando trotas lo mismo, pero cuando estás en la montaña te escapas todo el día, eres tu sólo, preocupado por ti, por tu cansancio, por tus huesos, por tu cuerpo... admiras el paisaje y vas a tu ritmo, no importa el dinero, no importa el trabajo, no importa nada.... ¿que si volveré?.... ya veremos.
PD: un agradecimiento profundo a Jacky, más allá del paisaje, de lo extremo de la aventura, las risas fueron lo más divertido del viaje.