viernes, 18 de junio de 2010

Back to my little world

Me duele la garganta, es un nudo,
Me duelen los oídos, es el silencio,
Me duele la cabeza, es el corazón.


Inicios de un post que quien sabe si terminaré, hoy he vuelto a los días solitarios

martes, 15 de junio de 2010

Cartagena de Indias, el nuevo destino




30 meses después, la ciudad ha cambiado su look, no tanto como el mío pero luce diferente, la Ciudad amurallada repleta de hoteles, de boutiques, de tiendas de artesanías, de casas en construcción, eso si los bares y los vendedores ambulantes de siempre.
Acostumbrado a reuniones con abuelas ticuna, yagua y cocama, con la abuela Lucía que en su escaso español nos contaba como el azucar y la sal apenas hacia 30 años habían llegado a su comunidad en el Amazonas; acostumbrado a los jóvenes indígenas con camisetas de marca "marca LLerás en el tarjetón", con la costumbre de llegar en jean y tenis a las reuniones sabía que Cartagena sería distinto.
Aquí, mujeres estrato 8 vestidas como para un desfile, con apodos de 4 letras me explican que el problema de los vendedores ambulantes se da en todo el mundo, "es que cuando estuve en Roma, casi no me quito de encima al vendedor de flores", yo sabía que no hablaba del barrio Class Roma en Bogotá; Maye por su lado insistía en que no quería la Cancunización del destino, "es que es triste ver como ha cambiado esa ciudad desde que la he estado visitando".Yo, recién llegado de Leticia, mi máxima comparación sería con Ciudad de Panamá, Quito o San José de Costa Rica.
La manilla verde que dice "Mockus presidente" habría de traerme muchos problemas, en una ciudad como esta en el que el índice de Gini se acerca al 1, pensar diferente es ser mamerto, eso sumado a mi pelo largo puso a prueba mi capacidad de facilitador, aquí por advertencia de Edna no podría usar mi sentido del humor negro, me tocó recurrir a las jugadas autoritarias de Uribe, esas con las que le gente piensa que uno es más inteligente.

Huyo hacia un recorrido de esas calles llenas de colores, de flores azules y púrpura sobre balcones de madera, de materas de las que brotan árboles que atan las casas a la tierra, huyo para ver los contrastes de una ciudad bella habitada por unos de día y habitada por otros de noche, una ciudad que ya no es de los cartageneros.

Lo divertido pensar que aquí nació Mis Bones y que luego de 20 años de su partida de esta ciudad me ponga a buscarle un rollo de chocolate de Rosita Bennedeti que sorprendentemente aún vive y más sorprendente que yo le haya conseguido el postre apenas con una hora de encargo.

Así, luego de escasos tres días de visita, a dos horas del vuelo, me siento en la playa a ver el atardecer mientras espero el postre para mi Amor; habrían de haberme visto correr por la ciudad, subirme al avión, bajarme en Bogotá llevando un caja y una cara de pastel.

Sabia la vida, sabía Mis bones de la sorpresa, por eso cuando llego a la fría Maca, a mi fría ciudad abro la puerta para encontrar a la bella cartagenera que salta de alegría al ver el postre.

martes, 8 de junio de 2010

Y descubrió un día lo que quería hacer el resto de la vida y encontró un día con quién quería estar el resto de la vida

A veces me pregunto si mirar atrás sirve de algo, más allá de mirar, pensar en que no haría otra vez

A veces me pregunto si es que acaso no planeo, si es que no sé qué es lo que quiero

Podría responder que ya sé qué es lo que no quiero y que nunca veo al pasado para evaluar mis acciones

La verdad no busco en cajones del pasado qué es lo mejor, dónde o quién; lo mejor es lo que vivo actualmente

La verdad es que consiente de la incertidumbre, sé qué quiero de la vida, puede que sea un sueño sin aristas ni una silueta clara

Puede que el dónde no esté claro, el quién esté decidido y el cómo esté por construirse

Lo cierto es que sin que sea devoto de Morín, Leff o Kappra, sé lo complejo de la vida, se lo absurdo de la incertidumbre

Lo cierto es que ad portas de mi mediana existencia, veo la luz, el norte, el objetivo, llámenlo como quieran, veo lo que quiero

Si es Colombia o es afuera, ya no importa, si es ahora o en dos años, pues se espera, si es con perro que sea grande y mechudo

Que haya verde, que haya tina, que haya vino y dos copas, que hayan peces de colores, que haya calma y alegría

Que estés tu con tú sonrisa, que estés tu con tus abrazos, que estés tu. Y si al caso no lo has visto el mensaje es para ti, es mi pensado