A medida que llueve y los días se hacen más fríos mi cerebro como las baterías se descarga más rápido, la rutina del clima acelera la descompensación de litio.
La rutina hace que por ratos olvide que estoy en otro país, calles destapadas, repletas de huecos, la misma arquitectura neoduitamense, los mismas marcas de autos, hasta que los acentos emergen acompañados de rostros mexicanos, rancheras, duranguense y canciones que desaparecieron de la escena hace 30 años en Colombia, entonces retorno al viaje en el que estoy.
Luego de casi dos meses llegan los conceptos de los jurados de tesis, su redacción, sus errores de ortografía y los párrafos repetidos dan cuenta de la profundidad de sus comentarios, creo que usan una plantilla de concepto y sólo cambian el título de la tesis pues ni mi nombre estaba. Después de semestres de enseñarnos a volar en contra de la cuadrícula y el método científico, al final llega cuadrículo el científico a bajarme de un pepazo justo cuando mejor andaba volando.
Por los mismos días, luego de un proceso satisfactorio con comunidades de Antioquia, el premio por los logros es que ya no iré más, la semilla floreciente es aprovechada por quienes me criticaron durante el proceso...una mezcla de sentimientos entre la alegría de saber que como comunidad se unieron y crearon red, la tristeza de que los intereses personales y políticos sigan pasando por encima y aprovechando...total, en Colombia hay cero opciones de trabajo por ahora.
Extiendo entonces mis pocas tareas, ajustar la tesis y los informes para Exter; van pasando los días, los quejares propios por la adaptación a un nuevo país, las criticas al clima y a la sociedad, se suman a los de la caja de pollos, decido que debo dejar de quejarme; de qué me quejo si es que aquí llueve como en el Chocó, hace frío com en Bogotá, los vientos son como los de los huracanes junto al mar, esto es el paraíso.
De qué me quejo, desde la Maca ya tenía nube propia y por serlo me acompaña a donde voy, antes estoy agradecido con la vida por tener esta amiga (la nube).
De nuevo la caja de pollos, pobres, cómo criticar al desarrollo y a las Naciones Unidas, el crecimiento y el modelo económico si los pollos vienen de kentucky, donde reina el crecimiento y el desarrollo, precisamente de los los pollos fritos; entonces vuelvo a mi maestría, puede que sea sudaca, en universidad pública, puede que estudiara al tiempo que trabajaba y por eso no alcanzara con las lecturas diarias de las 6 materias que veía por semestre, puede que como diseñador me perdiera en el ambiente, pero que se aprendió, se aprendió, hasta me aguanto el pepazo del señor cuadrículo quien sería feliz junto a la caja de pollos...al fin y al cabo es una caja.
Así, fruto de conversaciones con Lili, me invitan a una clase, Bones no espera verme en su clase, yo no esperaba verla en su clase, sorpresa mutua y me siento como objeto de estudio (Lili me hizo sentar en frente de todos los estudiantes, delante del tablero), con la entrada en contexto (me cambian de silla) y sin saber para qué voy, resulto en ejercicios heurísticos sobre el desarrollo, la pobreza y las comunidades.
Compartir mi experiencia, ese era el motivo, experiencia que sintetizan en tres viñetas, 9 palabras que luego dirían mejor no leer pues es "lo que todos sabemos"...al tiempo que el profe me pide explicar, preguntan la clave en mi trabajo: hacer las cosas con el corazón, con pasión, no juzgar, si escuchar... escuchar. Entender nuestra responsabilidad por conocer las dos caras de la moneda, lo bueno y lo malo del desarrollo, ser sincero.
Sé que la caja de pollos no me entendió, sé que para otros fue cliché, me quedo pues con las palabras y aplausos del profe que por minutos me llevaron de regreso a ese mi pequeño mundo.





