miércoles, 30 de noviembre de 2011

De terminar trabajo, empezar la nostalgia y retenes en México

4:00 am, viajando por selvas colombianas, buscando casa y conociendo, mi cerebro juega la pasada de  ilusionarme ya en Colombia al tiempo que me impide levantarme a la hora adecuada; 5:00 am 2 grados de temperatura y partimos a los que es mi último taller en la Encrucijada, apenas 10 días después del fallido intento. 
Las charlas con Allrhod quien con el paso del tiempo ha dejado un poco su lado inglés y aumentado el mexicano, discutimos las realidades de nuestros países, lo que nos molesta la corrupción, "me molestan los compadrazgos" dice Allrhod, he de cambiar entonces mi primer actividad que hablaba de compadres.

Última vez en que atravieso estos bellos paisajes de Chiapas, en medio de montañas, de verdes, de pinos, a lo lejos en el valle la niebla se hace cobija y apenas sobresalen las puntas de los árboles, del otro lado las nubes densas parecen cobertores para las montañas frías de estos días. Empieza la nostalgia, fácil me adapto a cada sitio, sean como sean las condiciones, eso mismo motiva mis sentimientos, no conocí los cenotes, ni Cancún, ni Acapulco... extrañaré México.

De nuevo al cayuco, cruzar el estero, esperar a las comunidades quienes habían prometido 50 asistentes, luego de una hora somos 8 lo que no impide que cumplamos nuestros objetivos; mientras la espera me preguntan por Colombia, si hay pescadores, si hay manglares, si la comida es igual.

Luego de asignar tareas para la nueva red, llegan de sorpresa los delegados, hablan de lo importante de trabajar como grupo; se sorprenden gratamente con los resultados del trabajo y se comprometen a estar de aquí en adelante, "eres colombiano, se te nota por el acento", dice el delegado al tiempo que intenta venderme a Chiapas como destino, sonrío.

La despedida, los abrazos, los agradecimientos mutuos, el cayuco, el estero y a la carretera de regreso. Un par de güeros en una camioneta nuevecita, transitan rumbo norte una carretera fronteriza, un grupo de militares en un retén de siempre los detiene, todo normal, se bajan del vehículo, lo revisan, empieza el interrogatorio, ¿de dónde viene?, ¿a dónde va?, ¿a qué se dedica?, ¿cómo se llama su compañero?, entrego mi documento de identificación, ¿es usted colombiano?, ¿motivo de viaje?, ¿tiempo de estar en México?... minutos después confrontan las respuestas del otro güero, mientras empiezan a desarmar la camioneta en busca  de quién sabe qué.
Pasan los minutos, continúa el interrogatorio, luego Allrhod empieza a enojarse, pregunta la razón de la demora, de la desarmada de su coche, el militar sin quitarse sus lentes responde... falta que traigan al perro, 20 minutos más, tres militares en la camioneta, justo cuando llega el perro, el militar de los lentes lo detiene y le da instrucciones que no escuchamos, el par de güeros se asustan, Allrhod ya está enojado, tememos por lo que vemos en las noticias... luego de 45 minutos, luego de 6 veces en que los militares dijeron no encontrar nada, nos regresan credenciales y nos vamos.

Allrhod habla con su esposa, le explica el atraso: "los militares estaban felices, un par de güeros en camioneta nueva, y uno de ellos es colombiano, pues ya la hicieron".


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