lunes, 30 de diciembre de 2013

Vuelta al sur. Chile parte I: Valdivia y la región de los Ríos

La rigurosa planeación de Bones para los viajes requiere compra anticipada de tiquetes, reserva de hoteles, auto, cierre de cocina en Bogotá y pago del hotel de Tito (Gatito) con mucha antelación.
Luego de la Navidad el destino es Chile, partimos con la luna en la ventana, la noche da paso al amanecer que nos despierta el cielo austral como primer paisaje.
Luego de seis meses el reencuentro con mi hermana y su esposo, conocer su nueva casa rodeada de lo que serán jardines, conocer también a Nina su mascota, un paso rápido al centro de Santiago, al restaurante peruano, regreso a la casa y salida pues la segunda noche será para viajar a Valdivia donde Zlop.

En el bus nos corresponden las fantásticas sillas frontales del segundo piso, la amabilidad del personal que entrega almohadas y arropa, solo se compara con la comodidad de las sillas en las que dormir ya es posible.

Nuevamente la luna, la noche en Santiago y sus paisajes secos, para que el amanecer nos muestre el verde de la Región de los Ríos, Zlop con el Rodri nos recibirían en la terminal, para ir a conocer su nueva casa, rodeada de jardines y a conocer también a Candela su mascota.

El desayuno en más de cuatro tiempos, la conversa y el reconocerse mutuo; partimos rumbo al mar, un camino rodeado de ríos, donde se juntan, donde se cruzan donde desembocan y llegamos a una reserva natural para ver la selva valdiviana, con sus bosques de olivillos. Bones vería chungungos y lobos marinos, el tiempo se hace corto cuando lo disfrutas aun cuando los días al sur tienen cuatro horas más de sol.

Nuestro segundo almuerzo en Chile también sería de cuatro tiempos y nos tomaría tres horas de conversas incluidos los chistes de Patricio el dueño, un bello restaurante a orillas del mar Pacífico sobre pequeños riscos. Allí probaría la congria hecha famosa por Neruda, también Zlop me recordaría que en algunas cosas sigue siendo la misma. Con Rodri el día sería de intercambio de trucos y lentes fotográficos, y en la mesa  cuatro ecologistas hablando de nuestras realidades.

De regreso a Valdivia la tarde tarde sería para fotos de pescadores, la cena y más conversa con los amigos, para que a eso de la media noche Zlop recordara que soy bohemio pero un poco nomas, pues me acuesto temprano.

Segundo día en Valdivía, desayuno en el barrio flotante para luego hacer un recorrido en un barco que usa energía solar, conocemos las casas ribereñas, el astillero, el hotel donde se casó Zlop, el mercado donde compramos los ingredientes para el almuerzo casero, esta vez en tres tiempos, a estas horas ya perdí la cuenta de los vinos del viaje.

Tarde para montar en bici y conocer Valdivia, su jardín botánico, el centro y regresar a llevar al Rodri a la terminal. La mañana siguiente nos despediríamos de Zlop para seguir nuestra ruta a Huilo Huilo.


Cinco años después se evocan los recuerdos y las anécdotas de una amistad que cumple más de diez años, el presente tiene ya sabor de recuerdo y anécdota. 

Los sueños de una vida feliz se han hecho realidad aunque nunca supimos quienes serían sus personajes ni la forma en que los viviríamos.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Sobre la relación entre la educación y la crisis de nuestro tiempo.

Hace rato ya que la humanidad dio un paso equivocado en "el camino " hacia el desarrollo y la modernidad (Leff). Pongo entre comillas "el camino" porque desde ese momento se asumió que solo hay uno posible, que la meta es una y por ende había que dejar de cuestionar el camino o buscar nuevos

El camino de la modernidad prometía sacarnos del oscurantismo irracional, pues "las ciencias", esos carriles no conectados de ese único camino, nos mostrarían la verdad, lo real, el mundo tal y como es, cuantificado y mensurable; lo real sería entonces lo que se probase, atrás quedaría la metafísica.

No había mejor invento que la máquina, símbolo del ser humano como creador. El sueño máximo del dominio de la naturaleza y la humanidad, se hizo posible y ahora eran vistas como máquinas programables explotables.
Las ciencias se convirtieron en simples generadoras de herramientas e instrumentos, por esa senda, la racionalidad y la modernidad se hicieron dogma, solo existe un futuro posible: el desarrollo y una única forma de llegar a él: el crecimiento económico.

La teoría de la evolución era incuestionable, entonces la competencia entre especies y la supervivencia del más fuerte se hicieron también leyes naturales, somos seres competitivos e individualistas, "es parte de nuestra naturaleza". 
Parecía entonces que las ciencias se hablaban entre ellas, de la biología, la economía aprendió que la competencia garantiza la evolución de las empresas, se sumó la educación y ahora el ser competitivo y tener las competencias son inneludibles para el desarrollo.

Y hace ya más de un siglo que vivimos la modernidad el "modus hodiernus" el "Modo de hoy", ese único modo cuyo "hoy" se quedó estancado en el sueño de un futuro, hoy pasado que nunca se cumplió.

La educación no escapó a esa única visión, pasó a ser instrumental, dar las herramientas para que las personas mantuvieran el camino, el objeto era ahora aprender a ser instrumentos del desarrollo y el crecimiento. Las leyes naturales se aprenden entonces como los Diez Mandamientos, incuestionables, innegables. La evolución y la creación se diferencian entonces por la doctrina que sigas.

Hoy, vivimos el futuro de muchos que siguieron y forjaron ese camino. Hoy vivimos una crisis de la humanidad, una crisis de valores, una crisis ambiental, social, cultural, una crisis civilizatoria (Leff, Max-Neef, Morin) y nos seguimos preguntando ¿qué hacer para alcanzar el sueño de la modernidad? ¿Cómo enderezar nuestro camino hacia el desarrollo?

Es aquí cuando el papel de la educación debe ser cuestionado, es aquí donde debemos preguntarnos sobre el devenir de las ciencias, es aquí donde debemos preguntar, qué es, para qué y para quiénes es el conocimiento.

Mientras nuestras escuelas y facultades de economía y administración sigan confundiendo desarrollo con crecimiento económico, la meta seguirá siendo la riqueza y la acumulación, y el camino, la competencia y el individualismo.

Mientras nuestras escuelas y facultades de economía y administración sigan confundiendo comunidades, poblaciones y personas con empresas, seguiremos buscando gerentes de ciudades y gerentes "sí mismos". Como si la vida, cual empresa solo buscara la rentabilidad.

Mientras las escuelas de leyes y economía sigan priorizando los derechos de las personas de papel sobre los derechos de las personas de carne y hueso, la meta seguirá siendo la riqueza y la acumulación, el camino la competencia y el individualismo, y primará la libertad de empresa sobre la libertad humana.

Mientras la educación siga replicando recetas que no han funcionado, para alcanzar "la modernización y el desarrollo" que tampoco han funcionado, el futuro será un ciclo eterno de la mala canción.

Mientras la educación siga siendo para el trabajo y la empresa, en lugar de ser educación para la vida y la felicidad (Foucault, Jimenez), la humanidad seguirá un cúmulo de infelices viviendo para trabajar.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Porter el gurú de la superación empresarial

¿Cuántas veces se ha encontrado con la siguiente frase?
"No basta con tener ventajas comparativas, se requiere construir ventajas competitivas" 
Es quizá la frase más recurrente en los documentos de planificación y administración de los últimos 25 años, frase que sin decir nada se hizo teoría ineludible de superación.

No importa si eres bonita o inteligente, eso es una ventaja comparativa, lo importante es que la hagas tu ventaja competitiva, ¿sabes utilizar tu belleza e inteligencia?, ¿quieres utilizarla para ser más competitiva?

No importa si tu empresa hace los zapatos más hermosos, eso es una ventaja comparativa, debes convertir ese valor en tu ventaja competitiva, es como diría el filósofo Diomedes "ser el mejor zapatero", el más competitivo.


Palabras vacías que hablan de agregación de valor diferente a aumentar el precio, agregas es valor, que en últimas termina aumentando el precio. Toma una libra de coliflor vale $900, dale valor agregado, empácala en poliestireno y vinilpel, eso, ahora esos gramos de plástico hacen que cueste $4000.

Así como creo que Arjona es la dialógica de Morín hecha canción, creo que Porter es la superación personal de la administración, el Paulo Coehlo de la gerencia.