viernes, 1 de enero de 2016

Dar el paso. Los días previos


Previos y despedidas
No ir a trabajar a la universidad fue el primer cambio, en los días previos la nostalgia de las últimas clases se sumaba a la de la vista panorámica de la ciudad que a diario observaba, uno se carga de pendejadas y tristezas. Bastarían dos días para que ya estuviera habituado a no tener que ir a la U. Aunque unas semanas más tarde me volverían a escribir.

Un viaje de trabajo a Amazonas es la despedida para una de las regiones que más amo en Colombia, la decepción me invadiría al ver los cada vez más desproporcionados impactos que el turismo a través de OnVacation causan en la naturaleza y la cultura amazónica.

Recorro la selva por senderos de Santa Sofía, Puerto Nariño, Leticia y San Juan de Socó, los 35 grados sumados a la humedad por encima del 95% este bello sauna es algo que si extrañaré los próximos cuatro años. 


Caigo en la cuenta de que ya no estoy en edad de plan mochila, hotel y comida barata, aunque la verdad creo que nunca pasé por esa etapa, siempre he afirmado que parte de las fortunas de mi trabajo es viajar, conocer, comer bueno, pasarla bien.

De regreso a Bogotá en época de diciembre, termina uno de colado en novenas donde se encuentra por pura casualidad con los estudiantes más buena onda. El retorno a casa sería para los mil intentos y anuncios de despedidas...de los cuales cero funcionarían.
Previo a la Navidad, Bones decide que quiere pasar un tiempo con los animales del zoo, así que me esperarían días de preparación a mi próximo estado, "viviendo solo". Entonces la nostalgia invade cada instante del día, lavar la loza, sentarse en el tapete, ver por la ventana, consentir a Tito, cruzar la novena, cuatro años en este apartamento se condensan en recuerdos que mueven el corazón. 
Me veo con algunos, muy pocos amigos, visito a la familia, el 24 de diciembre tengo la cita para la visa, con la novedad de que no me la dieron y se demorarán:

- Llama a tu contacto en México para que te ayude 
- Hoy es navidad, ¿será que me atienden? 
- Pos no creo, pero faltan días. 

Empieza mi adaptación a modo mexicano. 

Luego de Navidad en familia, llegaría mi hermana, saludos, viaje a Cartagena de despedida de la ciudad (andaba yo como muy despedidor), bar de champeta. 

Se acaba el año y pienso, el 2015 no solo cumplí 40, di varios pasos que estaban atrasados, pasos difíciles, después de todo renunciar a un trabajo que en gran medida gusta por un futuro desconocido algo de mérito ha de tener.
El 2015, sin lugar a dudas, el año de dar el paso.

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