jueves, 14 de julio de 2016

XLI

- ¿Cuántos años tienes?
- 40... y por pocos días
- OMG, no parece
- ¿cómo tomo eso?
- jajaja

Conversación callejera con Romi compañera de clase, al llegar al restaurante empezó ¿a qué no saben cuántos años tiene Fredy?
Dos semanas después durante la fiesta de cierre de curso, retomaron el tema, ¿adivinen cuántos años tiene Fredy?... ahora el OMG era de varias chicas, dijo Romi "es que si yo tuviera 40 y estuviera como tu, lo andaría diciendo a cuatro vientos"..."podemos decirle Dorian Gray"...el caso es que mi edad se convirtió en chisme.

Y es que he llegado a una edad en la que ya no se anda contando a los cuatro vientos, menos si apenas comienzas un doctorado, menos si estás en una clase que es de maestría en la que el promedio de edad es el de tus exalumnos, y menos cuando uno estaba a dos semanas de cumplir XLI. Si, he decidido que de aquí en adelante escribiré mi edad en números romanos para que no me choque tanto verla.Debo decir que varios me han dicho que no parece que tuviera la edad que tengo y que al ver las fotos que me tomé en Colombia con la familia, casi, casi me lo creo.

Aunque esta vez quise pasar el cumpleaños en México, como de costumbre no le dije a nadie. Así que hoy 14 de julio me despierto como todos los días recibo el "feliz cumpleaños" de la familia, los regalos me los habían dado en Bogotá, por lo que toda la pinta de hoy era regalada... Salgo al Ecosur me reúno con varias de las compañeras de estudio incluidas las del chisme de mi edad, en la tarde me reúno con mi director y su esposa, para hablar de la tesis por supuesto, y luego en la noche celebramos con BRII, cenando carne en un bello restaurante, y ese fue mi cumpleaños XLI.

He pensado en estos días que ya a los XLI y teniendo en cuenta las casi nulas visitas a este blog, dejo de seguir escribiendo entradas tipo diario de quinceañero o cierro el blog. Así que estoy pensando en escribir sobre temas que si sean de interés, que si generen preguntas, inquietudes y lo más importante, que aporten. Por ahora se me ocurre que podría escribir sobre:
  • Cómo hacer un doctorado en México: tips para presentarte, sobre las becas, requisitos, enfrenta tus miedos, cómo hacer presentaciones, qué no decirle a tus profesores, cómo es la vida, etc.
  • Cómo hacer un doctorado a los 40: cómo enfrentar ser el mayor de las clases, tips para mantenerte actualizado en el ámbito musical, tips de salud, cuidado de la próstata y de la caída del pelo, etc.
  • Cómo viajar con tu gato a otro país: tips sobre documentos, requisitos, cuidados, el lenguaje gatuno mexicano, mi gato se está volviendo wild, etc.
  • Cómo hacer un doctorado luego de dos divorcios, bueno en este caso el título lo dice todo.
  • Cómo hacer un doctorado investigando ecoturismo con comunidades indígenas, ese también lo dice todo
  • Cómo hacer un doctorado en ciencias siendo diseñador, muy rebuscado, quizás no.
De acuerdo con lo anterior, se me ha ocurrido que el blog podría llamarse: "Diseñador estudiando un doctorado en México a los XL con un gato, luego de dos divorcios, e investigando sobre ecoturismo con comunidades indígenas", lo sé, quedó muy largo.
Lo otro es escribir en este mismo blog con etiquetas diferentes ¿Qué opinan estimados lectores?  ¿Cierro este blog y abro otro o no? ¿Qué tema les llama la atención?...

Acepto otras propuestas temáticas tipo "Cómo llamarse Fredy Alfonso, sobrevivir en el intento y tener que explicar que Fredy es Fredy y no un apodo, porque así lo quiso mi madre" o "Cuidados para el pelo largo en hombres mayores de 40" o "cocina fácil para hombres mayores de 40 que hacen doctorado"... es que si una película se llamó Virgen a los 40, y era un hombre ¿por qué no tendría éxito esta nueva propuesta?

viernes, 8 de julio de 2016

Unos pocos días en Colombia

Con los tiquetes comprados motivo clase de maestría que me cancelaron, el viaje se tuvo que hacer, una especie de ansiedad me acompañó durante los días previos, la verdad pocas ganas de ir a Colombia y en especial a Bogotá tenía. Sin dormir, a las 3.00 am tomo un taxi que me lleva desde mi casa en SanCris hasta el aeropuerto de Tuxtla, los $600 se convierten en $700 aunque la charla con el taxista fue divertida. El amanecer se da durante el primer vuelo, almuerzo rápido en CDMX y luego vuelo a Bogotá, empiezo a escuchar los acentos colombianos, me vence el sueño pero algo allá adentro me despierta, miro por la ventanilla y veo la costa, estoy seguro que estamos ya en territorio colombiano, más tarde las fotos que tomé me lo confirmarían, vi el Atrato, el Chocó biogeográfico y finalmente reconocí la turbulencia de la entrada a la Sabana de Bogotá.

Después de 15 horas de viaje, "bienvenido a Colombia" me dicen en migración. Luego serían los reencuentros, los buenos: con Bones, con su, con mi familia, con la comida; y los reencuentros malos: con la universidad, con la ciudad, con su horrible tráfico, con el horrible Transmilenio, con los noticieros, con el uribismo y el peñalosismo, con los gritos, las demoras, el caos. Si por fuera de Colombia estaba optimista sobre el futuro del país con las negociaciones con las Farc, los medios y mucha gente pronto me hacen perder ese optimismo.

Cierre a un ciclo en U:
Edna me había escrito días antes para que aprovechando mi visita, nos viéramos, supuestamente para que habláramos sobre lo que había pasado en los últimos días. Pensé que sería para otros temas y de otra forma, sin embargo, luego de una introducción "como amigos, y entendiendo que veo en ti el interés por seguir siendo docente y por la vida académica, te doy la retroalimentación a manera de consejo"... vendrían una serie de quejas sobre lo mal maestro que soy, no construyo, no tengo corazón, no soy abierto, no aporto. De nada valían los cientos de evaluaciones positivas de pregrado, ni las múltiples felicitaciones de los exalumnos, ahora ocho estudiantes de maestría eran "todos los estudiantes que opinaban negativamente"... Aunque hubo intento de discusión, mejor lo dejé con que siento que la buena vida que llevo ahora en México me hace un llamado a cerrar los ciclos y en eso Exter me está cerrando el que tuve con ellos. Un consejo, cuando invites a alguien a conversar escúchalo, no basta con iniciar diciendo "como amigo"... de lo contrario será un monólogo tipo regaño que justo no es como amigo.

Nueva visión
Superado el impasse, iría a visitar la tierrita, las vacas, los terneros, a respirar ese aire de los páramos a 3500msnm, ver sus frailejones, la mejor herencia que dejó mi padre. Habría tiempo también para un café en Juan Valdez, recordar su sabor, su textura y la suavidad de la crema que lo acompaña, lástima no hubo tiempo sino para uno.

Sin embargo, reencontrarme con la familia fue lo mejor, vale todo, me cambió el panorama de la visita, charlas, regalos, risas. Hace unos días escribí que ahora contemplaba hacer mi vida fuera de Colombia, hoy sé que lo que me ata a mi país, el vínculo positivo es la familia, las buenas amigas y el buen amigo José Luis, es decir las relaciones de afecto que construyen. Sé que si vuelvo a Colombia no será a Bogotá, ni a Exter, quizás ni siquiera vuelva a dar clases, pero ya eso ya no me preocupa, la felicidad no está en los lugares físicos, sino en las relaciones de afecto, en el corazón.

El regreso

El retorno a México se hizo más rápido de lo esperado, pocas maletas, pero mucho afecto en mi viaje de regreso a San Cristóbal de las Casas, maratones, el botón rojo en aduana, la esculcada, los encargos que no se pudieron traer, y la historia de un gatito viajando de Bogotá a San Cristóbal de las Casas a una nueva vida wild, pero esa se las dejo para después.