Te acompañé a ocho cirugías, en todas lloramos al despedirnos antes de que entraras a sala, nos despedíamos entre lágrimas sin saber si nos volveríamos a ver, en todas me hacías las mil recomendaciones, por si algo te pasaba.
A esta última llegamos con una tranquilidad de nunca antes, sí con algo de ansiedad y susto de parte y parte. En el camino me diste ya solo pocas instrucciones por si algo pasaba. Hablamos de cuándo volverías a tomar vino, de tu paseo de cumpleaños, de los arreglos a la finca, nuestra casa.
Nos despedimos, nos dijimos que nos queremos, me dijiste "cuídame al niño" y te dije "más tarde nos vemos", nos despedimos con una sonrisa.
Y ahora estoy aquí viendo como te estás yendo, luchando hasta tu último respiro.
Lloro, lloro al escuchar que tú cerebro no responde, que no hay nada que hacer, que te nos vas.
Lloro al escuchar que me tengo que despedir de ti.
Hermanita sé que estás cansada, vete, descansa, vete que aquí cuidaremos a Mathy. Te amo.
Lloro porque te vas y contigo se va un pedazo de mi corazón, contigo se va parte de la poca fe y esperanza que me quedaba en el mundo.
Lloro, te abrazo, te agradezco y le agradezco a la vida el tiempo juntos.
Lloro porque esta lucha fue larga, lo diste todo, pero el cáncer es así.
Lloro porque esta fue la única vez que nos despedimos con la casi certeza de volvernos a ver.
Lloro a mi hermanita, mi amiga y mi confidente.
Lloro a la mujer que me enseñó tantas cosas sobre la vida.
Lloro porque sé que no volveremos a hablar de nuestras cosas.
Lloro porque Mathy no volverá ver a su mamá
Tus últimos respiros, tus últimos latidos, te abrazo, te me fuiste y lloro, solo lloro y siento que me quiebro.
Te amo hermanita, luchaste mucho, es hora de que descanses, vete tranquila, aquí cuidaremos a Mathy.
No hay comentarios:
Publicar un comentario