No esperes que te lleven...
Tan solo en dos semanas Zlop me acostumbró, a hacer el desayuno, a cederle mi rincón, sentir la compañía, tener con quién hablar y entonces en el finde se marcha a donde Vanne, de forma que en la noche mi encuentro es con la sole.
Se siente un gran vacío, no solo es su partida, es que por fin comprendo sutiles diferencias, no he de mirar a afuera, no creo que allá esté algo, no he de planear mas nada, que fluya lo que fluya…
En estos días de lluvia el frío hace lo suyo, yo busco alegría recurro a un Caramelo, se acuerdan de una chica de hace algunos post, la chica que es flaquita, la de mi coqueteo?... pues hubo ya un reencuentro, disculpa el caramelo, en una historia de viejas encuentros mis reflejos, Beirut se hace muy cerca, la chica por su parte me muestra otra faceta, sonríe como los ángeles y hasta romantica es.
De vuelta a la maestría la profe es alemana, tan fría como el avión de aquella narración, se suman a este día la falta de contrato, el viaje no seguro, el daño de los pendones, trabajo en vacaciones, hacer mal unas cuentas. Zlop es un escáner, descubre con sus ojos que algo en mí acontece, ¿mi cuate qué te pasa?... creo que ando en mis días .....y noches de menguante.
Hay nuevos visitantes, las letras se han perdido, no obstante es mi rincón… las letras se hacen malas será la noche fría?…
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