domingo, 5 de agosto de 2012

El viaje es lo que nos da la felicidad, no el destino

Con su sorpresa y admiración por los $100.000 del formulario de la PUJ que son mucho para una familia clase media que apenas tuvo para mandar a su hijo al Sena, “hablan de 80.000 como si fueran mucho", con su sorpresa también por la chica de la oficina que sólo ha estudiado en universidades públicas, que se hizo a pulso y se va para España a hacer doctorado, comienza esta entrada.
Quizás porque sabía lo difícil que era conseguir el dinero para estudiar, cuando comencé mis clases en Exter me preocupaba porque las salidas no fueran lejos, hasta que un día pregunté: ¿Cuántos han salido del país? La mayoría a sus 20 ya lo habían hecho, la mayoría tienen carro y salen del país en vacaciones. Recordé que incluso Bones a sus 15 años ya tenía más viajes internacionales que yo a mis 30.
Nunca presumo o alardeo de la forma en que he llegado aquí, sabiendo que mi "aquí" es el más normal del mundo, pocos, casi nadie, sabe que pasé por mas de 17 empleos para pagar mi carrera, fui desde lavador de carros, carpintero, ayudante de mueblería y tapicería, hasta empacador en supermercado y muy muy pocos saben de mis días de ayudante de camión repartidor de pollo.
Y es que atrás quedaron los días en que mi almuerzo era un yoghurt, no por bajar de peso sino porque no tenía ni un peso para más, los días de la U cuando si había dinero para el almuerzo era un ponque Ramo con gaseosa y si ahorraba tres días sería un tamal. Atrás quedaron los días en que con Lu escogíamos quién iría a clase, cuál de los dos tenía la clase imperdible y usaría los $2000 que teníamos; nunca olvidaré la mañana en que al salir de casa no tenía lo del bus y me encontré la moneda de $200 con la que completé.
Mi pobreza compartida con los mejores amigos, esos con los que nos turnábamos el “no me llame a la casa que me cortaron el teléfono por no pago", amigos con los que compartimos esos trabajos locos el de mjav de vendedor de bus, trabajos de los que hoy ya no hablamos.
Así, mientras las novias y amigos al terminar la U se iban de Maestría, yo debía preocuparme por saber de qué viviría los siguientes años; atrás debió quedar el pelo largo, el escoger empleo, la quiebra de mis primeras empresas me llevó a aceptar lo que surgió después de un año de desempleo. Ya con 25 años al fin entraba a un trabajo decente y que me gustara, mientras escuchaba a mis compañeros hablar de Inglaterra o EEUU como si fueran su hogar, yo no había salido del país...
Casi nadie sabe de estas historias, no porque me avergüence, tampoco quise pobretiarme, sostengo que no puedes juzgar a alguien por su estrato o clase, ni por pobre, ni por rico; no estoy de acuerdo con esa postura de que las cosas cuando se sufren se valoran mas, de hecho pienso que es una forma de hacer sentir bien a los pobres siendo pobres. Tampoco creo que los logros de los ricos no tengan su mérito, simplemente son caminos diferentes.
No niego que de haber nacido en un hogar con dinero quizás estaría más lejos, pero quizás también estaría sufriendo al compararme con esos que tuvieron menos que yo y llegaron más lejos. Soy feliz de lo que soy, con las vicisitudes que me ha traído la vida, rara vez envidio, rara vez me siento mal porque no he alcanzado un logro. Soy orgulloso de mi familia así nunca les hable.
La señora que me arregla el apartamento lleva el mismo nombre que mi madre, mi madre como la señora del apartamento trabajó muy joven en el arreglo de casas, luego fue modista y luego ama de casa, luego negociante y administradora. Pero la señora del apartamento a diferencia de mi madre tiene un solo hijo a quien no le pudo dar universidad, supera la edad a la que le dijimos a mi madre que no trabajara que nosotros (Lu y yo) la mantendríamos. Sé que la señora del apartamento hace mal el oficio, pero no puedo echarla, guardo la esperanza de que algún día su hijo estudie y la pueda mantener.
Y estoy aquí, preocupado porque a quien me acompaña en mi "aquí" y hace parte de este "aquí" le preocupa no haber llegado a donde otros han llegado, con ganas de decirle mi camino para estar "aquí", justo junto a ella, este aquí que para ella quizás no sea mucho, pero que en mi caso representa ser el primero en la familia con una MSc y en haber escrito más de tres publicaciones y lo más importante, representa para mi el ser feliz con lo que soy.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Por todo eso te quiero mucho mi cuate. ANoche en el pensamiento paralelo pensaba porque me caen tan mal los del colegio alemanoide al que van Manuel y Vicente y pensé que no tengo nada en comun con ellos. Ni la clase, ni la cultura, ni los hobbies, ni la vision del mundo, ni siquiera el deseo de parecerme a ellos. Despues pense que que bueno es no ser uno de ellos, y despues pense que diablos pensaria mi chico para meter a sus hijos en un colegio como ese. Pero bueno, asi son las diferencias de clase, y he de decir como Marx que pertenezco a la clase media trabajadora y que me siento orgullosa por eso.

Anónimo dijo...

А она? ಕೇಳುತ್ತೇವೆ? მინდა თქვენთან ერთად ყოფნა, Bò kote l \'pou ou, të thotë të jesh i lumtur?

Izlet prinaša srečo, ne pa cilj.

Anónimo dijo...

Estoy de acuerdo con la frase final de Anónimo 2.

el acontista dijo...

Es que el georgiano no es mi fuerte

Anónimo dijo...

Pensé que era esloveno...

El Acontista dijo...

Y ella?(Ruso) ha preguntado? (Kanada) quiero estar contigo? (Georgiano) a tu lado, por ti (Criollo italiano), cuáles son los medios para ser feliz (albanés).
El viaje trae la felicidad, no el destino (esloveno).

Gracias al anónimo 2, me puso en una interesante tarea, cambiaré el título del post.