Cara de niño puso el hombre cuando entró, el avión era el más grande hasta sus días, con pantallas de esas touch en cada silla, quieres pelis?, quieres Tv?, quieres radio?, o la música moderna con sus juegos?, quieres ver en dónde va el avión en este instante???...¿por qué no tienen esto en los vuelos a Puerto Asis?Producto de una silla en el pasillo, los Andes si se vieron, desde lejos. Llego sólo menos mal hablo el idioma, no me pierdo; paisaje desolado que sin verdes se suma a las amplias avenidas, al subway y te lleva a una ciudad más bien “moderna”.
La noche iluminada me sorprende, el sol se vuela tarde, nos obstante el comercio ya ha cerrado, intentos de llamadas a Colombia, se vuelven mensajitos a los celus.

La luna que a las 4 me despierta menguante a través de la ventana, se impone e ilumina el madrugón. Se sale a la Cepal que es quien invita, la sala circular parece un ovni, la charla en 4 idiomas se complica, alemanes que se juntan y se imponen, las cenas alemanas con el Pisco, días largos que se acaban a las 9, cielos azules que sin nubes dejan ver los grises del smog que oculta el resto.

Se acaba aquel dichoso foro, las 8:45 pm en Vitacura, el sol se ha puesto debo entrar, ensayos pa la U no cogen forma, ni formas de chatear pa entretenerme U$ 4 internet no da para eso.

Santiago es una mezcla de culturas, los barrios se han vestido de ciudades europeas, de forma que si miras hacia un lado hay calles que te llevan a Alemania, al otro vas a Italia, Canada o a otro siglo; fuertes contrastes de edificios brillantes que reflejan los rostros de iglesias centenarias. Recorro muchas calles no hay mendigos, dos o tres músicos y saltimbanquis en los semáforos y el subway; yo decía el metro pero un chileno me corrigió y me recordó que en Chile el porcentaje de pobreza es un tercio de la que hay en mi bella patria.

Los rostros como la ciudad son una mezcla, el fruto del latino mestizaje, más priman los rasgos alemanes el fruto de la migra de las guerras, no es como en Boyacá o en Santander, les faltan 400 más de cruces; mujeres de ojos claros por doquier, cejas lindas, las hay rubias, pelinegras, pelilisas, flaquitas, reflaquitas y gorditas.


En busca de artesanos doy más vueltas, el vino se ha comprado y se tiene listo, el metro, el micro, el taxi, varios parques, teatros, plazas, y calles que han bordado de arbolitos, vías amplias y un transporte que han copiado incluso en lo lento y apretado.

Quisiera ver Santiago desde el cerro, la huelga nacional cierra su puertas, me dicen que camine a la otra entrada, que queda 10 minutos (pero en metro)camino hora y media silueteando el pie del cerro que es eterno, pregunto y nadie sabe cómo llego…Arriba en lo alto me sorprendo Santiago se extiende muy muy lejos, no hay nubes salvo bruma que hace gris todo el paisaje, el sol se siente en cada poro, te abruma y deja blancas las foticos….

De un hermoso hotel de 4 estrellas, me paso al hotel que es de película, película de terror cual la del sugar, pues Hostel se parece a esta casa, la escalera que responde a cada paso, la rubia superalta que recibe, las gordas que te llevan hasta el cuarto, oscuros los pasillos de la casa y un gato que rasguña la ventana…
Es tarde y la noche me recuerda que Pao está tan solo a unas horitas, que verla fue imposible y eso frustra, pasear por estas calles solitario no es lo mismo.

6:00 am la hora en el aeropuerto, el viaje de regreso ha llegado, Ezequiel cede su puesto, apuesto el argentino se ha dormido y entonces bellos Andes son los dioses, al sur la nieve blanca pinta sus picos, contrastan con paisajes escarpados, avanzas hacia al norte ya no hay nieve, se escarpa desde el mar hasta los cerros, paisajes amarillos de arenales, montañas que sin verdes te cuestionan, seguimos hacia el norte ya es Bolivia, de lejos puedes ver incluso nevados que en lo alto con sus picos coronan otros cerros ocres tristes, de pronto las montañas se te acercan y sabes que atraviesas ya los Andes, el blanco de la nieve ya está abajo y poco a poco las nubes aparecen, el verde de la selva del Perú nos lleva hasta Colombia por el sur, meandros amarillos sobre verde, la vibra del avión que ya me avisa la casa ya está cerca y creo que llueve.


Las 13:00 ya en Colombia, prendo el celu, mensajes y llamadas que no existen, la Maca con su gris la bienvenida, las 15:00 suena el tel es la oficina, es tiempo de volver a trabajar…
2 comentarios:
Tus fotos son hermosas! no deja de sorprenderme como captas todo tan perfectamente en tus fotos y como estas guian las palabras que quedan tan bien acomodaditas.
Pues creo amiga Pola que una suerte me acompaña con las fotos, imagenes que guardo y que agradezco, quizas pal dumboldt sean las ultimas, lamento no hagas parte de estas fotos, seguro que te hubiera publicado...
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