viernes, 7 de agosto de 2009

La cédula de mi abuelo

Uichhh ¿y esa cédula?....fijo es la de tu abuelo...



Siempre sospeché que fue la última de su estilo, Felix tan sólo un mes menor que yo, recibió la nueva edición, esa cédula plástica con código de barras, RH, y dos huellas digitales, bueno una, la otra era la cara de Felix quien en esa época tenía cara de huella.
Aún recuerdo el día en que mí abuelo la vio, él a sus 84 años sacó su cédula, el mismo modelo que la mía pero con 66 años más de historia, la puso junto a la mía, sonrío y me dijo "mire la boca y la quijada, igualita a la de su abuelo...mire el peinado...igualito"... no me sentí mal por tener un corte de pelo de los años 40, al contrario, la cara de orgullo de mi abuelo, ese campesino que aprendió a sumar, restar, multiplicar, dividir, leer y escribir en las únicas cuatro semanas que estudio en toda su vida, se conserva en mi memoria.
Hoy, quizá por la cercana época electoral me entregaron de manera anticipada mi nueva cédula, tiene el mismo escudo del que aún no entiendo por qué conserva el istmo que perdimos hace más de 100 años, el oro que perdimos hace 500 y, la libertad y el orden que perdimos hace 50.
Hoy, mientras recibía mi cédula recordé a mi abuelo, a mi infancia allá en la finca, a las tardes en que subíamos por el agua y bajábamos a su paso (el del agua), a las tardes de aguaceros con sus verdes, a las tardes en silencio viendo el sol. 
Hoy 16 años después mi abuelo ya no está, tampoco está esa cara de juicioso, ni ese corte de pelo y mucho menos la corbata, mi ciudad ya no es santa y tampoco tiene fe. Hoy mi cédula dice que soy O como mi apellido y también soy positivo. Hoy ya no tengo cara de niño, hoy no sé a quién me parezco.

1 comentario:

Vex k'uj dijo...

Por supuesto esa no es mi estatura....pero para algo debe servir el saber usar Photoshop