lunes, 18 de junio de 2018

El chingado Diego

Tarde de lunes del 18 de junio, estoy en mi casa a las afueras de la ciudad, en una colonia a la que no llegan los buses y hay que caminar 1km si no tienes auto.

Se acerca la vecina a mi puerta.

- Vecino en la puerta hay unos jóvenes preguntando por alguien que no eres tú, pero quizás los conoces.

Salgo, me encuentro con una mujer rubia y su novio también güero

- Hi, I’m looking for Diego (me muestran su foto en el celular), he said us this is his address (me muestran google maps y sí es mi dirección) 
- No, this is my address, but I don’t know any Diego 
- ¿Saben el nombre de la mamá? Dice mi vecina 
- Do you know his mother’s name? 
- No, we don’t know 
- Toman el teléfono, lo intentan llamar, no les responde 
- Ok, gracias, thank you

Nos despedimos, la vecina me dice que pobres jóvenes perdieron su viaje, los debió engañar el típico amigo que consiguen y les dice que se pueden quedar en su casa, y les da una dirección mal.

Le respondo, pues si hubiera venido solo la chica hasta hubiera aceptado que me llamo Diego.

Mi vecina, que sabe que llevo dos años y medio viviendo solo en esta casa, se ataca a reír, no para de reírse, “ay sí, por la compañía”, dice para luego seguir riéndose.

domingo, 17 de junio de 2018

Di-versiones

Mi versión

¿Qué soy para ti?, le preguntó a las 4.25 de la madrugada. "Eres la lluvia que me reverdece, como la lluvia que me enseñó mi abuelo a valorar, esa que hasta el olor del campo cambia y con la cual llega más vida", respondió.
Un mes después, entre besos y palabras contemplaban la lluvia en San Juan Chamula. En el vidrio empañado del auto, ella escribió su nombre junto al de él y dibujó un corazón en el medio. En su momento parecía una actividad espontánea, las locuras que se hacen en el desparche.
Días más tarde, mientras él conducía bajo la lluvia, los vidrios se empañaron y el mensaje reapareció. En ese momento lo entendió todo, era un acto poético, ella quería que en adelante, él la recordara con cada lluvia.

Sé que tu versión es diferente

sábado, 16 de junio de 2018

Sobre el insomnio

¿Pudiste manejar el insomnio? me preguntaron dos de mis profesoras de doctorado, su duda no era por ellos, tampoco por mí, sino por su hija de 16 años quien también sufre de insomnio.
La respuesta me tomó 45 minutos, dejaré aquí algunos puntos por si a alguien le sirven.
Sufro de insomnio desde que tengo memoria, los primeros tratamientos fueron cuando tenía 17 años, en ese momento no existía Google y las enfermedades mentales eran aún más estigmatizadas que hoy.
Me dieron unas pastillas para dormir, 10 años después descubrí gracias a Google que ya existía y a que fui a un siquiatra que las pastillas no eran para dormir, sino para la depresión. Sí, el insomnio está asociado en muchos casos a la depresión.

La cosa con el insomnio creo yo, es que quienes no lo sufren no pueden entender todo lo que se siente, ansiedad, rabia con uno mismo, angustia y un profundo agotamiento mental. En mi caso, puedo tardar varias horas hasta dormirme, luego empezar con disco rayado de sueños, despertarme fácilmente y no poder volver a conciliar el sueño.

¿Qué se puede hacer?
He intentado casi de todo, ni siquiera las pastillas me funcionan, ni la idea de la copa de vino, ni la tasa de leche o té antes de dormir, tampoco hacer ejercicio hasta el agotamiento. ¿Finalmente qué hago?

  • Manejarlo, si me duermo a las 2.00 o 3.00 am, dormiré hasta las 10.00 u 11.00 am, sé que me despertaré pero trato de volver a dormir. Si me duermo a las 10.00pm, sé que a las 5.00am ya no podré dormir más.
  • Los tés funcionan, pero no se trata de tomarse uno antes de dormir, deben ser varios durante el día, prefiero los de valeriana, tila y pasifloras. 
  • Quitarse el reloj y dejar el celular lejos de la cama.
  • Procurar que no haya ninguna luz en el cuarto por más pequeña que sea. Preferir cortinas que oscurecen completamente.
  • No levantarme a escribir, a ver TV, o ver el celular cuando no concilio el sueño, si lo hago ya se me pasará el tiempo.
  • El ejercicio sirve, pero no es suficiente.
  • La meditación, aunque tres personas diferentes me han prometido enseñarme a hacerlo para dormir, ninguna lo ha hecho, pero sé que funciona.
¿En qué se me fue el resto del tiempo en la respuesta?

En explicar que el insomnio al estar asociado a la depresión, tanto en mi caso como en el de la hija de mis profesores, requiere un tratamiento más complejo. En explicarles que sí, los padres y la sociedad nos presionan, más cuando somos niños y adolescentes, que sí, eso nos determina la vida, pero que ellos son buenos padres, que le cuenten a su hija de la razón de su preocupación, sus miedos, que le compartan a su hija que tampoco tienen claro qué se puede hacer y por tanto se pueden equivocar. Les dije también que no la dejen sola, y que, aunque algunos recomiendan la marihuana, la verdad no la aconsejo, no solo porque en realidad no soluciona el problema, sino porque en personas depresivas es muy mala combinación.

Esta explicación requirió abrirles mi vida y contarles muchas cosas personales, no hay forma de hablar de esto sin la experiencia y sin compartir los sentimientos. Hubo lágrimas de lado y lado, por supuesto pero me sentí tranquilo, quizás haya aportado a que su hija se sienta mejor.

PD: Alguien a quien quiero mucho me ha dicho que suelo afirmar que la depresión es algo serio, que de ella no se sale solo y que me contradigo pues no busco ayuda sino creo la puedo manejar solo, pues bien, he decidido volver a terapias sicológicas.

domingo, 10 de junio de 2018

Soledad y depresión

“Tengo el mejor trabajo del mundo. Si estoy infeliz es una falla de mi imaginación." Anthony Bourdain

Se suicidó Bourdain y con eso aparecieron los típicos titulares reclamando cómo un hombre que lo tenía todo se suicida, cómo el hombre que cumplía el sueño de todo hombre de viajar se suicida, cómo un hombre que dos días antes estaba feliz en una fiesta se suicida.  
Esta idea de que alguien que "lo tiene todo", no se debería suicidar cae en el reduccionismo de la depresión y de la vida, como si la depresión fuera un simple berrinche y como si "tenerlo todo" fuera el sentido de la existencia. En últimas, esos titulares refuerzan la idea del capitalismo, si estás mal es porque quieres y, la vida y la felicidad es "tenerlo todo", acumular algo, así sean viajes.

Pues bien, si fuera por las ideas culas sobre cuándo deprimirse y cuándo no, no me debería deprimir, "tengo éxito académico". Sin embargo, llevo más de 15 años desde que me diagnosticaron depresión, he tenido varias depresiones fuertes, sufro de insomnio el cual se acrecienta cuando estoy deprimido, sufro de disco rayado, para quienes no lo sepan se trata de una idea que se repite por horas en tu mente y no la puedes dejar, a veces también se trata de un corto sueño que se repite, te despiertas, vuelves a dormir y sueñas lo mismo, y así por horas. 
Hace poco me di cuenta que no es que sea tímido, es que soy introvertido. Puedo pasar días o semanas encerrado en mi casa, sin hablar con nadie, tan solo chats por whatsapp.

Hace ya dos años y medio vivo solo en una casa a las afueras de la ciudad, vivo en un país que no es el mío, estudio un doctorado en el que hago todo solo, poco voy a donde estudio, no tengo compañeros de oficina y hace más de seis meses que mis amigos de doctorado no viven aquí. 
En estos días vuelven a mi vida esas peleas internas, esas divagaciones sobre la vida, el amor, la existencia que hace años dieron origen a este blog,  y pasa también, que vivo emociones que me tocan el corazón.

Sí, todo lo anterior es un caldo de cultivo, pero nunca he pensado en suicidarme. No obstante, cuando veo las noticias sobre quienes se suicidan, en varios de los casos se dice que nunca hablaron de suicidarse y eso me preocupa. He hablado de la depresión con varias amigas y uno que otro amigo, a veces me canso de esa frase cliché "es que no valoras lo que tienes"...también me rayan esas ideas asumiendo que la depresión de la que sufre alguien es la misma de la que sufren todos.

Hoy caí en la cuenta de que la tristeza se me nota en la mirada, malditas selfies, todo porque quité la foto de perfil por la que todos me decían que se me notaba la tranquilidad, no me sentía como esa foto.

Lo cierto es que me he dado cuenta que perdí la habilidad para escribir en este blog, llevo meses tratando de escribir algo, me justificaba en que solo escribía cuando estaba triste o deprimido, pero llevo días triste y con síntomas de depresión, aún así no escribo nada que valga la pena.

No sé, quizás sea que la magia se fue, lo que sí sé y me repito como mantra, es que teniendo en cuenta las condiciones ya escritas en las que vivo, no me puedo dar el lujo de deprimirme, como le dije a alguien, "si yo aquí me deprimo, paila", ya ni para que escriba bien me sirve la depresión.

viernes, 1 de junio de 2018

Vex k'uj - cambio de identidad

Casi 12 años después de iniciar este blog y luego de casi un año sin escribir aquí, una vez más en la vida renazco y me reinvento. Atrás se queda el nombre de los últimos 13 años, aquel que salió de un poema, Vex k'uj el nuevo nombre que mi familia temporal en la selva me ha puesto.
Vuelvo entonces con nuevas experiencias y sentires, con mucho por contar. Ahí nos veremos.