sábado, 16 de junio de 2018

Sobre el insomnio

¿Pudiste manejar el insomnio? me preguntaron dos de mis profesoras de doctorado, su duda no era por ellos, tampoco por mí, sino por su hija de 16 años quien también sufre de insomnio.
La respuesta me tomó 45 minutos, dejaré aquí algunos puntos por si a alguien le sirven.
Sufro de insomnio desde que tengo memoria, los primeros tratamientos fueron cuando tenía 17 años, en ese momento no existía Google y las enfermedades mentales eran aún más estigmatizadas que hoy.
Me dieron unas pastillas para dormir, 10 años después descubrí gracias a Google que ya existía y a que fui a un siquiatra que las pastillas no eran para dormir, sino para la depresión. Sí, el insomnio está asociado en muchos casos a la depresión.

La cosa con el insomnio creo yo, es que quienes no lo sufren no pueden entender todo lo que se siente, ansiedad, rabia con uno mismo, angustia y un profundo agotamiento mental. En mi caso, puedo tardar varias horas hasta dormirme, luego empezar con disco rayado de sueños, despertarme fácilmente y no poder volver a conciliar el sueño.

¿Qué se puede hacer?
He intentado casi de todo, ni siquiera las pastillas me funcionan, ni la idea de la copa de vino, ni la tasa de leche o té antes de dormir, tampoco hacer ejercicio hasta el agotamiento. ¿Finalmente qué hago?

  • Manejarlo, si me duermo a las 2.00 o 3.00 am, dormiré hasta las 10.00 u 11.00 am, sé que me despertaré pero trato de volver a dormir. Si me duermo a las 10.00pm, sé que a las 5.00am ya no podré dormir más.
  • Los tés funcionan, pero no se trata de tomarse uno antes de dormir, deben ser varios durante el día, prefiero los de valeriana, tila y pasifloras. 
  • Quitarse el reloj y dejar el celular lejos de la cama.
  • Procurar que no haya ninguna luz en el cuarto por más pequeña que sea. Preferir cortinas que oscurecen completamente.
  • No levantarme a escribir, a ver TV, o ver el celular cuando no concilio el sueño, si lo hago ya se me pasará el tiempo.
  • El ejercicio sirve, pero no es suficiente.
  • La meditación, aunque tres personas diferentes me han prometido enseñarme a hacerlo para dormir, ninguna lo ha hecho, pero sé que funciona.
¿En qué se me fue el resto del tiempo en la respuesta?

En explicar que el insomnio al estar asociado a la depresión, tanto en mi caso como en el de la hija de mis profesores, requiere un tratamiento más complejo. En explicarles que sí, los padres y la sociedad nos presionan, más cuando somos niños y adolescentes, que sí, eso nos determina la vida, pero que ellos son buenos padres, que le cuenten a su hija de la razón de su preocupación, sus miedos, que le compartan a su hija que tampoco tienen claro qué se puede hacer y por tanto se pueden equivocar. Les dije también que no la dejen sola, y que, aunque algunos recomiendan la marihuana, la verdad no la aconsejo, no solo porque en realidad no soluciona el problema, sino porque en personas depresivas es muy mala combinación.

Esta explicación requirió abrirles mi vida y contarles muchas cosas personales, no hay forma de hablar de esto sin la experiencia y sin compartir los sentimientos. Hubo lágrimas de lado y lado, por supuesto pero me sentí tranquilo, quizás haya aportado a que su hija se sienta mejor.

PD: Alguien a quien quiero mucho me ha dicho que suelo afirmar que la depresión es algo serio, que de ella no se sale solo y que me contradigo pues no busco ayuda sino creo la puedo manejar solo, pues bien, he decidido volver a terapias sicológicas.

No hay comentarios: