miércoles, 31 de diciembre de 2008

Chau Alex, Chau 2008 - Bienvenido el 2009, bienvenidos mis Huesitos

Habría de escribir sobre balances, sobre lo que se hizo o no en el año, o en los últimos cinco años de trabajo, sobre los viajes, sobre los cambios de la vida, pero no, chau Alex, chau 2008 y con eso muere ese tema.



Nos veremos en el 2009 con la felicidad y el amor que me trajo la ecología.

martes, 30 de diciembre de 2008

El águila en mi ventana



Y justo cuando pienso que hay que irse para ver, se aparece esta amiga en mi ventana y me recuerda a Calamaro y las oportunidades. Gracias Bones

lunes, 22 de diciembre de 2008

Guaviare, la puerta de la selva


Los monólogos con boletas de primera fila, escucho las tres charlas cucas hasta las 11:00, 1130 pm en la casa, se hacen los trabajos de la U, se empaca a la 1:00am y a las 4:00 en el aeropuerto. Es la rutina que amo…




Las 24 horas del viaje anterior no dieron sino para apreciar el paisaje desde el aire, más de un mes después regreso, el viejo avión con apenas 14 pasajeros cruza Bogotá de occidente a oriente en menos de dos minutos, Monserrate y Guadalupe desde arriba apenas unos segundos, cruzas los cerros y ves Chingaza, lagunas oscuras que en el páramo contrastan con los claros de su vegetación, abismos que nos muestran las capas de pasado y el ímpetu de la tierra, atrás la cordillera, aparece el llano y en el piedemonte Villao surcado por el río trenzado que parece llegará al borde de la mesa; sabanas que se pierden a lo lejos, relictos de bosque que se extienden como raíces, como vasos capilares sobre el plano, treinta minutos y parece hemos llegado, la puerta de la selva como me han dicho, el Guaviare amarillo abraza unas islas, las playas de verano se extienden en sus curvas y un par de madreviejas se han hecho lagunas.



Jairo, el alumno me recibe, la frescura matutina con sus 26 grados es amena, un cielo despejado, sin nubes me recuerda los cielos de Chile, aunque los de aquí tienen más color; del hotel al aula hay tan solo dos cuadras así que hay tiempo para preparar la clase y para un baño, efecto refrescante que se pierde cuando es medio día, y las dos cuadras hacen que cuando llegues al aula ya estés bañado en sudor. He descubierto con estas clases en Guaviare y con la respuesta de los alumnos una nueva pasión.
San José es un pueblo en crecimiento, es un lugar de colonos donde consigues en una mesa gente de todo el país; dijo Yuber un alumno músico que a Guaviare llegaron los Boyacenses a raspar coca, los costeños a sembrarla y los paisas a inventarse las marrullas para tumbar a alguien, ha de ser por la coca, por lo alejado, por la selva que San José ha sufrido tantas cosas…

Caminando bajo las cubiertas de las aceras, muy útiles por cierto pues el calor es sofocante, veo a unos indígenas, he leído muchas vallas, …promesas con el nombre de una etnia, ajena a los embates del comercio, hoteles, festivales, restaurantes, piscinas y hasta bares son nukak, más nunca les preguntan o consultan, su nombre es el gancho a este lugar…
Si por azares de la vida hace unos meses representé al Alex junto al Ministro, hoy por otros azares represento a la Exter junto al Gobernador, gracias dios por darme la facilidad de improvisar.
Una promesa de clase en campo nos lleva a playa Güio y Laguna Negra, dichosos a ver dioses hechos bichos, arañas tejen cruces en los muros, insectos emplumados de ojos rojos, libélulas carmesí sobre aguas verdes, las pavas que en el monte lucen sus tocados, tortugas asoleándose en los troncos, gaviotas, patos y martines que vuelan sobre el verde de este bosque, reflejo en el negro de las aguas cuyos susurros se mezclan con los cantos que vienen del bosque, micos y monos saltan por encima de nosotros, si es Guaviare, y este es tan solo uno de tantos sitios, pensar que tenemos selva a solo 7 horas es promesa e ilusión.

Llega la mañana del regreso y el viaje me trae de nuevo a mi realidad, a un trabajo que se acaba con el año, a los viajes que supongo disminuirán.

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Estoy mamado del eco en mi ventana

Luna llena, cielo estrellado, noche hermosa de Bogotá que contemplo mientras subo a la Maca. Las nubes cubren la luna como telones que se mueven tras de los árboles esqueléticos que están frente a mi ventana y se convierten en los protagonistas de la película de terror que la noche crea...

Mientras observo en la ventana el espectáculo bellísimo que me une a este lugar, el frío me ha cubierto y hablo con el eco de mis voces, me pierdo en los parajes no olvidados y sueño con volver en estos días.

Súbito suspiro...

Un cielo estrellado bogotano es a uno en Providencia, como un techo con goteras a un aguacero.

Súbito suspiro...
Estoy mamado de todo, mamado del trabajo, no solo del mío del trabajo de todos.
Estoy mamado del estudio, de la U, del estudio de los demás.
Estoy mamado de las máscaras de todos, de las mías…
Estoy mamado de esperar y de pensar…
Estoy mamado de todo, mamado de ese eco en mi ventana

jueves, 27 de noviembre de 2008

Montería suena a despedida

 
Otro viaje sorpresa trae consigo una sensación de nostalgia, parece ser el último con el dumboldt, luego de la reestructuración geométrica que acabo con nuestra línea. Nuevamente viajo sólo, es la constante y da espacio para hablar conmigo mientras la ventana muestra el blanco de un cielo nublado en el que el aluminio de las alas contrasta, recuerdo el primer vuelo con el equipo hace 5 años paradójicamente hacia el Sugar, al CIAT , viaje en el que conocí a Juandi, a quién me encuentro en este viaje.
 
Hacia 3 años había venido por última vez, las mismas llanuras repletas de pasto, con escasos árboles que forman cuadrículas, las mismas garzas blancas, la misma ciudad; mientras camino por las calles recuerdo que hace ocho días caminaba por Santiago, aquí hay calor pero la lluvia lo opaca. En la noche el encuentro con las cabezas científicas que guían la desalineación, una cena en medio de bromas tontas y comentarios elitistas, de la que solo escapo pidiendo llamadas al cel, la disculpa de la U y me encierro en mi cuarto frío, más frío que mi casa en el cerro.
Somos 10 conferencias y son 6 los asistentes, con el paso de las horas suman 20 con nosotros, charlas largas y aburridas, cifras, datos, y carreta; como mi charla fue pedida, la han dejado al almuerzo, fue mi reto esta vez distraerles la barriga; sin bostezos, ni dormidos pues del dumboldt ya se han ido, logro así mi cometido.
Por la ronda del Sinú, caminamos con los genios, unas cuadras y me aparto al encuentro de los bichos; dinosaurios sobreviven y se visten de iguanas, con sus crestas bien punketas y sus ojos verdes locos, los monitos aullador en familias muy unidas, pita el taxi ya nos vamos.
De regreso en el avión con la vibra que me gusta a la izquierda el cielo a gris, a la diestra está el sol que se oculta en el Pacífico, lento lento, va bajando, como lenta despedida.

domingo, 23 de noviembre de 2008

Go to Santia go - Chile el regalo

Cara de niño puso el hombre cuando entró, el avión era el más grande hasta sus días, con pantallas de esas touch en cada silla, quieres pelis?, quieres Tv?, quieres radio?, o la música moderna con sus juegos?, quieres ver en dónde va el avión en este instante???...¿por qué no tienen esto en los vuelos a Puerto Asis?
Producto de una silla en el pasillo, los Andes si se vieron, desde lejos. Llego sólo menos mal hablo el idioma, no me pierdo; paisaje desolado que sin verdes se suma a las amplias avenidas, al subway y te lleva a una ciudad más bien “moderna”.
La noche iluminada me sorprende, el sol se vuela tarde, nos obstante el comercio ya ha cerrado, intentos de llamadas a Colombia, se vuelven mensajitos a los celus.
La luna que a las 4 me despierta menguante a través de la ventana, se impone e ilumina el madrugón. Se sale a la Cepal que es quien invita, la sala circular parece un ovni, la charla en 4 idiomas se complica, alemanes que se juntan y se imponen, las cenas alemanas con el Pisco, días largos que se acaban a las 9, cielos azules que sin nubes dejan ver los grises del smog que oculta el resto.
Se acaba aquel dichoso foro, las 8:45 pm en Vitacura, el sol se ha puesto debo entrar, ensayos pa la U no cogen forma, ni formas de chatear pa entretenerme U$ 4 internet no da para eso.
Santiago es una mezcla de culturas, los barrios se han vestido de ciudades europeas, de forma que si miras hacia un lado hay calles que te llevan a Alemania, al otro vas a Italia, Canada o a otro siglo; fuertes contrastes de edificios brillantes que reflejan los rostros de iglesias centenarias. Recorro muchas calles no hay mendigos, dos o tres músicos y saltimbanquis en los semáforos y el subway; yo decía el metro pero un chileno me corrigió y me recordó que en Chile el porcentaje de pobreza es un tercio de la que hay en mi bella patria.
Los rostros como la ciudad son una mezcla, el fruto del latino mestizaje, más priman los rasgos alemanes el fruto de la migra de las guerras, no es como en Boyacá o en Santander, les faltan 400 más de cruces; mujeres de ojos claros por doquier, cejas lindas, las hay rubias, pelinegras, pelilisas, flaquitas, reflaquitas y gorditas.
En busca de artesanos doy más vueltas, el vino se ha comprado y se tiene listo, el metro, el micro, el taxi, varios parques, teatros, plazas, y calles que han bordado de arbolitos, vías amplias y un transporte que han copiado incluso en lo lento y apretado.
Quisiera ver Santiago desde el cerro, la huelga nacional cierra su puertas, me dicen que camine a la otra entrada, que queda 10 minutos (pero en metro)camino hora y media silueteando el pie del cerro que es eterno, pregunto y nadie sabe cómo llego…Arriba en lo alto me sorprendo Santiago se extiende muy muy lejos, no hay nubes salvo bruma que hace gris todo el paisaje, el sol se siente en cada poro, te abruma y deja blancas las foticos….
De un hermoso hotel de 4 estrellas, me paso al hotel que es de película, película de terror cual la del sugar, pues Hostel se parece a esta casa, la escalera que responde a cada paso, la rubia superalta que recibe, las gordas que te llevan hasta el cuarto, oscuros los pasillos de la casa y un gato que rasguña la ventana…
Es tarde y la noche me recuerda que Pao está tan solo a unas horitas, que verla fue imposible y eso frustra, pasear por estas calles solitario no es lo mismo.
6:00 am la hora en el aeropuerto, el viaje de regreso ha llegado, Ezequiel cede su puesto, apuesto el argentino se ha dormido y entonces bellos Andes son los dioses, al sur la nieve blanca pinta sus picos, contrastan con paisajes escarpados, avanzas hacia al norte ya no hay nieve, se escarpa desde el mar hasta los cerros, paisajes amarillos de arenales, montañas que sin verdes te cuestionan, seguimos hacia el norte ya es Bolivia, de lejos puedes ver incluso nevados que en lo alto con sus picos coronan otros cerros ocres tristes, de pronto las montañas se te acercan y sabes que atraviesas ya los Andes, el blanco de la nieve ya está abajo y poco a poco las nubes aparecen, el verde de la selva del Perú nos lleva hasta Colombia por el sur, meandros amarillos sobre verde, la vibra del avión que ya me avisa la casa ya está cerca y creo que llueve.



Las 13:00 ya en Colombia, prendo el celu, mensajes y llamadas que no existen, la Maca con su gris la bienvenida, las 15:00 suena el tel es la oficina, es tiempo de volver a trabajar…

lunes, 17 de noviembre de 2008

Desde Santiago, sala ovni con cara de importante

OVNI


Parte de tranquilidad, en medio de una sala que parece las de las reuniones de las Naciones Unidas, con banderas de todos los países y en una mesa circular en la que soy la representación de Colombia, ad portas de exponer agradezco el traer la corbata y el traje, cielo azul sin una nube, luna en creciente, soy el más joven y la responsabilidad crece.


Más fotos?...luego luego, comienza la función.

lunes, 10 de noviembre de 2008

Quejar de los quejares

Hoy la suma es de quejares, si hace días me quejaba de la sole de mis viajes, de la sole en los regresos, de la sole en los domingos, hoy la panza es la que manda y me saca del trabajo, lleva días de quejadera, que es el colon, que es gastritis, coma frutas o un tecito; si ayer yo me quejaba de llamadas que no llegan, de mensajes inescritos y la falta de un abrazo, hoy la panza me echa al suelo y me abrazo a una almohada, duermo un rato y pienso luego con quién puedo yo quejarme?…soledades autoimpuestas??? Quiera dios que no sea cierto…suena el celu, por fin alguien: “que se inundan los avisos, pues el río crece 10 metros, que sugieres tu que hagamos”…el trabajo no me deja; suena el celu es un mensaje: “gana un espectacular portátil, envía….” Solo llama molestar…son las 11, busco el sueño y en la mente los quejares, hace rato que no escucho un te amo o un amor, hace rato cuando enfermo no se siente un abrazo, un abrazo puede más que Milanta u Omeprazol; puede más sentir que existes, son las 12 ya me duermo…mil quejares son los de hoy

Salvo mi corazón y mi panza todo está bien….perversa adaptación de Carranza

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Sugar 7 - Monguí 1


Ocho horas mirando en la ventana la lluvia que persigue este bus, del frío de Monguí habría de llegar al frío de la maca y su soledad, adornada con flores amarillas.
Seis días atrás, luego de Max Neef, el Sugar nos recibió, una feria de la gente que es de ambiente, el paisaje es conocido, algunos rostros también, el calor que me gusta, y ese sabor que tiene este Valle para mí. Unas fuertes ganas de trasladarme al sugar se traducen en una petición, pero el jefe a cambio pide demasiado. Increible dos horas que se esperan para ver a la Acuña decir las bobadas de ayer, que me cojo la falda, que me cojo es el pelo, y hasta unió ministerios al estilo de Uribe.Salvo JAG soy quien más conoce la ciudad, soy el guía para ir a Clowns, Parque del Perro pero no para TinTin Deo. Se imagina uno otra cosa, que quizá era más moderno o tal vez mejor decorado, lo importante es la música y bailando nos divertimos, tengo claro que fuimos parche, los rolitos que no bailan…
Los trancones por doquier, correrías para presentar, tres horitas para el chisme y de resto trabajar. La bella vendedora de mariposas pregunta por mi regalo de hace un año, quiere hacer ecoturismo y tendrá hasta pasarela…Por instantes con seis más, siento sole en el alma, por instantes en el Sugar, haces falta, mucha falta.
Correrías para la exposición que gustó pero disgustó…ya es solo un día más para llegar a hablar conmigo.
Tres intentos hizo el capi para arrancar el avión, los problemas de energía nos encierran una hora en el pájaro de aluminio, a las 10pm en la Maca, apenitas pa empacar. El domingo es pa Monguí.
Para mi es la madrugada, 6.00 am camino del portal Norte, de nuevo la Colcha de retazos cocida con eucaliptos y pinos. Mujeres campesinas vestidas de colores vivos que venden flores con su chal y sombrero negro. Calles adoquinadas de muros blancos y puertas verdes, tierras curtidas con más de 500 años de cultivos que no dan espacio a bosques, plantaciones de eucalipto que dan olor al aire y una lluvia que no para y que parece cargada de hielo, el frío inmenso contrasta con ese calor del sugar de hace tan solo unas horas. Gatos y gateadas que en la noche llegan, un intento por salir a caminar solo alcanza hasta donde las cobijas lo detienen, con ese frío y lluvia, el páramo no es la opción.
En la tierra de los balones y sin que me guste el fútbol una pelota en cueros es el recuerdito, adiós a la colcha, de nuevo al bus de las ocho horas, de nuevo la lluvia, de nuevo conmigo, de nuevo esperando respuesta al olvido…se extraña, se sueña, se mantiene la ilusión y la esperanza, ¿por qué?....no sé

miércoles, 22 de octubre de 2008

Amazonas, ¿volveremos?

Panza traicionera que no gusta de postres ácidos, culpable del sinsabor con el que habría de escribir un informe hasta la 1:00am. La economía ocupa una hora más, la maleta 20 minutos, casi a las 3am las cobijas le abren paso a 3 horas de descanso.


De la clase se huye al aeropuerto, el blanco en la ventana producto del mal tiempo impide ver la selva y sacude todo el vuelo; llegar a hacer informe no es lo que más quiero, el pollo espera un poco, se mandan los trabajos, reuniones y reuniones que van hasta las 8. En varsea dos cervezas, olvidan el casabe, muy triste para Male que no lo había probado.

Es sábado 7am, el rápido de las 8 había sido vendido, saldré en el de las 1000, la agenda se ha jodido. En barcas de madera llamados peque peque, indígenas navegan por el inmenso río, sombrillas de colores los cubren de este sol; gaseosa de carnada y redes que se extienden, pescados muy extraños las presas bajo el sol.



Llego a Puerto Nariño, el sol está en la cima, se sienten 38º C, me voy hasta Moruapu que queda a unas 12 cuadras, no obstante cuando llego una pareja yagua salidos de Hobbiton, me dicen que no es aquí el encuentro planeado, entonces atravieso sudando al lindo puerto, extraño el mototaxi pues queda al otro lado, luego de 50minus, llegó hasta Aticoya, la gente ya me espera, el rostro rojo intenso, sudor por todos lados, mi cuerpo hecho agua, evitan los reclamos, de una a hacer taller, almuerzo a las 5:00, aunque quería pescado.



En una noche de lluvia que cae sobre este techo de palma entretejida, con muros de madera y vidrios de toldillo, pienso en si vendrías a noches sin TV, tan solo a ver estrellas o al menos ver llover, echarse en una hamaca ver el atardecer, con canto de los loros e insectos en los pies.


Salimos hasta Soco, bajo una suave lluvia, aquí eso no importa, media hora río arriba por el Loretoyacu, es hermoso, te adentras por un río que se hace más angosto, la selva se te acerca, el agua se oscurece, la ruta es entorchada y el río se hace sinuoso, el espejo en el agua, el cielo cambia y cambia, respiras bien adentro, te pierdes aquí dentro.
En medio de la selva si tienen internet, una bella
maloca, 6 hermosas cabañas, pregunto si llegan turistas, responde Kremlin, “hace unos, unos 7, si unos 7 años que no vienen”…Mochileros hacen nidos, la gritería es total mientras el viejo Martin se posa sin chistar, la foto de la cabaña y lo que se ve desde ella, espero traiga gente; la abuela tuerce fibra de palma de chambira, que secándose luce como pelucas verdes; en una balsa vieja dos niñas yagua juegan a la lavandería, sobre ellas mariposas naranja que revuelan.
La tarde es para el 20, camino solitario el sendero creado, la selva aquí devora incluso hasta el concreto, hace solo dos meses hicieron el camino, el verde hoy lo cubre y lo convierte en hilo. Al lado el Loretoyacu, más allá el Amazonas, luego de media hora se llega hasta el destino, me subo al mirador que no le envidia nada a Pizza en las Italias, tal vez 10 escalones que aquí ya se pudrieron…la vista a 20 metros nos muestra la gran selva, incluso con la curva que recuerda el
planeta, las playas a unos metros, las islas en el medio, más no está la otra orilla.


Oswaldo el artesano no tiene que venderme, tan solo una tortuga que brilla con sus manos, será para ese zoo que quiero construirte.
La noche es de trabajo y da a lugar a fotos del bello Natutama y su nueva maloca promete en pleno día mostrarnos una noche en playas de Amazonas y cielos estrellados, con luna en menguante y caimanes saliendo.

Es el día de partida, de nuevo hay mal tiempo y el cielo se hace gris, no hay nada en las ventanas y vuelvo a mis recuerdos, recuerdo que hace un año un lunes como hoy también fui mi regreso, recuerdo lo que sueño …en esto llevo tiempo, no sé si acostumbrarme o dar por fin el paso.

lunes, 13 de octubre de 2008

Destino desestructurado

Sumergido en marañas que no me dejan escapar, intento infructuoso escribir estructurado, tres días se hacen tres párrafos, la meta de 17 páginas se hace inalcanzable, ya ni la presión de la entrega me acelera.

Calamaro y sus oportunidades hablan de golondrinas, trémulo atravieso los senderos de la ecología, su brisa calurosa en este invierno, amaina mis ausencias y desgano. Hoy sé que ya estudiar no quiero, doctor, maestro…no es lo mío…si al caso escribir estas palabras que fijo volarán con un suspiro.


Días grises, noches frías, las flores amarillas de mi cuadro aliciente que me lleva a donde quiero, la imaginación como en la escafandra y la mariposa es mi libertad, solo allí puedo escribir y escribo lo que quiero, allí somos, somos tu y yo. Joder que rápido te metiste...hasta los Huesitos

jueves, 25 de septiembre de 2008

En tránsito

Mucho por contar. Retomando el trabajo, sentimientos encontrados, vengo de Providencia y San Andrés, de tránsito en Cali , el calor a pesar de Max Enriquez.... salgo a san Cipriano, la incertidumbre es la reina y la ecología me espera...

domingo, 7 de septiembre de 2008

Otro Encuentro




La ida al Encuentro estuvo en duda, ya en el día se va a clase, se trabaja, llamadas de conferencistas que no van, que van si hay otra vuelta, que el alcalde no estará, que cocteles no sabemos. En el aeropuerto el primer encuentro con las conocidas, por andar en la charla el avión casi nos deja; hora y 10 se hacen muy cortos mientras leo a Escobar.
Llegaríamos a Santa Marta, pero la lluvia nos llevó a Barranquilla, casi a media noche es el checking en el hotel, de forma que las palabras se han quedado para una hora antes.

El trayecto de mañana se hace bello pues de un lado está la ciénaga y del otro tengo al mar, no obstante, pienso que esta vía hizo estragos a este hábitat, que lo de hoy son solo rezagos, lo confirma la fábrica humeante que tiñe de gris la Sierra que se hace visible.
El encuentro ya está encima, se llamó a los de la mesa, se llamó a los importantes, que sin ellos no se inicia. Si ayer solo eran 7 hoy llegaron a 81, sin contar a un guía loco que sueña que el Director detendrá el calentamiento global.

Con el cambio en la pinta, que me viste con tus gustos que de paso son los míos, el Encuentro al fin comienza.
Esta vez es diferente, pues la gente no se acerca, reconozco algunas caras, pero parece luzco desconocido, las conversas son ahora con los manes brasileros, con la loca mejicana y rara vez el boliviano.
Las jornadas son muy largas, de mañana preparar, en el día con lo del foro, en la noche son las cenas, debo admitir que solo vi la playa y el sol al tercer día. Sin embargo es un estrés que enriquece cada día, cada charla es un paseo por la calles de otros lados, por los lados negativos de la triste realidad, por los lados optimistas de esfuercitos muy puntuales…yo no sé si vamos bien, vamos mal, ni siquiera sé si vamos…
Las jugadas del azar nuevamente hacen lo suyo, yo no entiendo cómo diablos si en la ciudad nunca pasa, si tan solo está a unas cuadras, llega Ivv de Vill por estas tierras sin siquiera haberlo planeado, se adelantan los cuadernos, las historias comparamos, son cuatro años de venires, con mas ires que otras cosas.
En la cena nuevamente suena el cel, llega el impulso, Ivv de Vill me dice con una sonrisa, “aihh mijito y esa cara, fijo fijo es tu…”
A las 1200 cierran playas, caminando hasta el hotel con la luna de un costado, me pregunto si es posible que te lleve mi mensaje.
Siendo el viernes el final, la euforia ha aumentado, comentarios positivos, discusiones que apasionan, ver a 100 personas a las 7:00 pm atentos, como pidiendo que no se acabe, es sencillamente emocionante, te pone a pensar …


El cansancio es evidente, los ojos encobijados, en busca de la comida encontramos a don Michael, que resulta ser samario y que canta como Andrea, como Sergio, como Luis; suena el cel y nos comentan que en Taganga había una rumba y no fuimos invitados.
A las 1200 nuevamente hacia el hotel, que a las 8:00 nos recogen.
Pues la rumba estuvo larga y la gente ya no llega, somos pocos de salida y el Tayrona ya no espera.
Isabel la mejicana hace migas prontamente, el humor es la constante, y entendemos dos culturas, nos reímos de pimpinela, del Señora y del Mande.
Con Rodrigo el brasilero recorremos el Tayrona, mientras tanto realidades comparamos, las maestrías, la educación, la pobreza y el turismo.
Del Tayrona qué les cuento?, hace años vine un día, y no había concesión, comparando con las otras, los ecolodge son diferencia, en el resto es casi igual.
Como siempre el mar seduce, cielo azul y mar azul, con la Sierra a las espaldas, con muy pocos turistiando, muchas aves, muchos bichos, y una rana que posó pero solo un segundito.
De regreso nos perdemos, hora y media de retraso, una boca inflamada, dos rolos adelantados; mientras llegan los demás miro al cielo y allí está, en creciente...


Con la duda de alcanzar, regresamos al hotel, una ducha y cambio de pinta, solo emprendo mi regreso, me recibe Bogotá y una fría Macarena, Zlop me da las llaves pide un taxi…nuevamente soledad.
De madrugada inicio el blog, tan solo unas horas después de bajar del avión, de haber pasado de 37 grados del Tayrona a los 12 de la maca.
Domingo a 13 grados, café para encender unas neuronas, me siento a escribir el tema de tesis, llega intempestiva la ecología…llegará para quedarse?