Ahora que sabemos que la inteligencia no es exclusivamente individual, ni cualidad única de los humanos; que como sociedad y como comunidad somos también inteligentes y que esa inteligencia junto con los aprendizajes no se mueren con el individuo, sino que hacen parte del legado. Ahora busco más argumentos en la naturaleza para seguir aprendiendo y comprendiendo.
Una parada en medio de la salida de campo del semestre se convierte en la oportunidad para encontrar un ejemplo de la colaboración y la inteligencia colectiva de la naturaleza:
Esas plantas que están en el sotobosque han aprendido con el tiempo que necesitan modificar su morfología y fisiología para poder sobrevivir en las condiciones de su entorno, no es un individuo que en el transcurso de su vida se modificó, sino que es su especie que generación tras generación aprendió, se adaptó. La inteligencia natural es un legado intergenaracional.
Pero esa misma planta necesita de las vecinas, de otras plantas y organismos para que en este tiempo, el presente, sobreviva.
Vemos como la lluvia cae, los árboles más altos reciben con sus hojas fuertes las gotas y les disminuyen la velocidad y tamaño, de forma que las plantas de más abajo de hojas más frágiles no se afecten.
Los musgos y pequeñas plantas también se colaboran con el suelo, los unos recogen, filtran, distribuyen el agua evitando que se formen corrientes que lavarían el suelo dejándolo desnudo.
Por su parte el suelo da soporté, nutrientes y en él viven los organismos que procesan la materia orgánica. Llegado el momento esos musgos y pequeñas plantas, junto con la hojarasca de las más grandes también serán nutrientes. La colaboración no termina con la vida.
Se trata de escalas temporales no lineales, ni sincronizadas, cada individuo tiene su tiempo de vida, como cada especie sus ciclos, algunos viven días, meses, años, siglos y milenios. No se ponen de acuerdo para iniciar y terminar sus vidas, así la colaboración es también parte del legado.
Vemos como las hojas de los árboles más altos son diferentes a los de las plantas pequeñas, por el agua, por la luz del sol. Las plantas epífitas, sin tronco reciben la colaboración de los árboles para subir y alcanzar más luz. Y qué sería de las árboles sin las barbas de viejo esas epífitas que juegan con el viento, acaso la identidad del árbol no sería diferente, ¿mutualismo identitario? No soy yo sin ti.
Las ramas de los árboles son también redes de vida donde el agua corre y otras especies viven.
Las bromelias por ejemplo encantadoras a veces ni siquiera necesitan flor para que el rojo de las puntas de sus hojas la conviertan en una colorida planta de "pétalos" (hojas) rojas y amarillas.
Hay también plantas pioneras como el árnica en los páramos o los yarumos en bosques andinos, son las primeras en un lugar, solitarias y con fuerza crecen para abrir camino a las especies que vendrán, colaboración como legado y los humanos orgullosos porque heredan en familia
No es solo colaboración entre plantas, la relación entre fauna, hongos con las plantas, es también de este tipo. El polen, los frutos y semillas son alimentos que reciben aves y abejas que a su vez ayudan en la polinización de las plantas. Bello mensaje, toma mi miel para tu subsistencia presente y a cambio ayudas a mi descendencia.
El concepto de comunidad en ecología implica que "diferentes" (plantas, fauna, organismos vivos) comparten un territorio, para la ecología los grupos humanos seríamos poblaciones porque todos somos de la misma especie. La biología nos enseña a reconocernos como diferentes para ser comunidad.
Cuando algunos desde la biología plantearon la competencia como causa de la evolución, cuando se observó la relación entre individuos de la misma especie para descubrir la competencia, las demás ciencias entendieron también que la única forma de relacionarse entre individuos era la competencia, de allí la competitividad en economía y las competencias en educación. Pero la biología de ese momento se limitó a analizar individuos sin la complejidad del entorno y el tiempo (relaciones, interacciones, funciones ecosistémicas); hoy sabemos que hay muchas otras formas de relación, mutualismo por ejemplo.
Por supuesto hay especies que compiten, algunas aprovechadas se hacen parásitas y matan a quién les ayudó ¿pero acaso en este recorrido no son más las que colaboran que las parásitas?
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