domingo, 30 de septiembre de 2007

La Guajira: Día uno. La felicidad y el achiote.


Empaco el mismo día del viaje, incluyo en mi equipaje la felicidad, un rápido paso al Instituto.
Esta vez el avión vira hacia el norte, veo mi oficina, la casa de mi madre, …
Abro la felicidad, , veo que me turno los pares y los impares, no importa si los andes se transforman en costa en la ventanilla, no importan los montes de maría, ni importa el mar verde azul que choca con la arena y el verde de un bosque ralo, la felicidad me encierra, 245 páginas devoradas en una hora de vuelo.
36 grados de temperatura y un cielo completamente azul, el inicio de la ruta hacia el achiote. Una hora por una carretera de dibujo animado, de esas en el que las orillas de la carretera son hojas de papel con pedazos de bosque seco y cactus que se pasan y se pasan.
En Juan y Medio, Darío nos muestras sus cultivos que apenas inician la floración, una adelantada nos permite ver el blanco del achiote en floración, el rojo vivo de su juventud y el ocre de la vejez que guarda en su interior un tesoro color sangre. Súbitamente ese cielo azul se torna gris, un aguacero cae de repente y el sudor se mezcla con la lluvia, una lluvia caliente que empapa la ropa, y que al cabo de dos horas esperando a que escampe tampoco se ha secado, no habrá más fotos, las de truenos y relámpagos no salen. De regreso, la cantidad de sillas se reduce a la mitad, la ventana del auto quedó abierta y la lluvia hizo lo suyo, me siento en Bogotá dentro del auto.
En la noche junto a la playa, la luna llena se viste de amarillo y luce más grande que de costumbre.

amistades féminas

- Cris: ¿Y vos?...
- F: Alguna vez has sentido que ese nudo de la garganta por la tristeza se convierte en dolor físico, en una opresión, presión, depresión que no te deja; como diría Calamaro, ¿sentiste alguna vez el corazón roto?, ¿sentiste ese vacío en el pecho?, ¿entendiste entonces porque se dice que el amor está en el corazón?...
- Cris: Lo divino de hablar con vos es que es como hablar con una vieja...
- F: Eso hoy no me hace sentir bien, todo lo contrario...

Mierda es que si le hubiera dado esa respuesta a un hombre, fijo me mira raro, me dice que soy gay o me dice que vamos a tomar una cerveza... "pa`que deje de pensar huevonadas"

Minutos antes Cris me contaba de su nuevo novio rolo, me preguntaba si debería irse con él a Francia... Vete querida, mirá que está de moda que los manes se lleven a las viejas al paraíso, hacéle... Cris la misma de hace unos blogs, la misma de cara de modelo y que me invitó a bailar, pertenece a ese que llaman "mi mundo femenino".
A ese mismo mundo pertenecía LZP, mujer casada de 45 años quien justo hace una semana me habla por MSN:

Cómo evitar ser protagonista de "Relaciones peligrosas"

- LZP: mirá que llevo un año, dos semanas y tres días sin que mi esposo me toque, estoy loca, no sé qué hacer?.
- F :¿Tiene moza (término colombiano que designa a la amante)?
- Pues claro pero me dice que ya la dejó, me dice que no me afane por sexo, que sin sexo se puede vivir, ¿vos crees que es cierto?
- F: en el sentido biológico y físico es cierto, es decir: si no tiras no se te va acumular el líquido seminal en los conductos, afectando la uretra y la próstata, inflamando los testículos, dificultando la evacuación, causando acumulación de líquidos y la muerte por exceso de úrea...nop, pero mujer es que la vida sin sexo no es vida. Consíguete mozo (término colombiano que designa al amante)
- LZP: tenés razón, ¿vos qué hacés mañana?.
- F: nada ¿por qué?
-LZP: mañana cumplo 45 años y quiero embriagarme, tirar toda la noche, quiero olvidarme de todo y pensé en vos...
- F piensa: mierda... qué le digo... piensa F, piensa...
- F: dame un minuto tengo llamada al cel, me acaban de recordar que mañana tengo un seminario e incluso tengo una ponencia...
- LZP: ¿no que estás desempleado?
- F: si, por esto no me pagan...
- LZP: ¿prefieres una charla sin paga al sexo?...
Al otro día cuando me vio en el chat me reiteró: "vos si sos como una vieja, te haces digno pa´ tirar".

Cómo decir ya no te amo

Iv de Vill, me invita a cenar.
- Iv: No sé que hacer, vos crees que le deba decir las razones para haberlo dejado, con lo celoso que es...¿cómo se le dice a un man que ya no lo amas?...
- F: pues dile, así, sencillo, tajante y sincero "te dejé de amar", eso mata cualquier ilusión...
- Iv: ¿y vos no te morirías si te dijeran algo así?
- F: en el sentido biológico y físico no, me partirían el corazón (no en el sentido biológico), pero acabarían con cualquier ilusión de mi parte. Prefiero la sinceridad.
-Iv: ¿qué harían tus amigos?
-F: no tengo amigos, solo amigas.
-Iv: ayyyyy si, en cinco años nunca me has hablado de un amigo, todaaas son mujeres...jijiji... de razón que eres tan buen amigo, eres como una amiga hombre...
-F: por estos días no quiero escuchar eso.
-Iv: ¿ven y vos cómo estás?... siempre me escuchas y nunca te escucho...
-F piensa: si supieras que hoy lo único que quiero es un abrazo, sin besos, sin sexo, solo un abrazo.
-F se le aguan los ojos
-F: bien, estoy bien, solo tengo un dolor en la garganta y también en el corazón.
-Iv: ayyyy tan lindo...

Si le hubiera dicho eso a un hombre, me hubiera dicho que fuera el médico, que eso es por pensar huevonadas, nunca me hubiera dicho lindo y tampoco me hubiera dado un abrazo.

martes, 18 de septiembre de 2007

Los escarabajos de Boyacá



 
Me despierto, extraño los cantos de los pájaros, el sol salir tras de las montañas y los árboles, extraño mi casa de la Maca. El vapor que sale de mi boca evidencia del frío de la mañana bogotana. Emprendemos el viaje a Tunja, esta colcha de retazos cocidos con eucaliptos y pinos que he recorrido cientos de veces se hace cielo por la niebla. Dos horas a través de estas nubes que de vez en cuando dejan entrever siluetas de bosques. 
Llegamos a Tunja, se supone que Danilo, cuya placa de taxi no recuerdo, nos recogerá, nos subimos en el taxi de otro Danilo, luego de 40 minutos llega el verdadero. Tres kilómetros y heme a 2950 msnm con camiseta y chaqueta de índigo, el frío me hace trizas y Germán me presta su chaqueta.
Germán su rostro boyacense esconde la historia de un emprendedor candidato a doctorado que con humildad narra sus hazañas, empezando por contar que a causa de la suerte, por destino o por azar, resultó cambiando las lombrices por escarabajos.
A primera vista parece una fábrica de humus, pero luego las chizas que de niño encontraba entre los surcos, resultan ser las trabajadoras que se escaparon del bosque y su hojarasca para venir a transformar los deshechos de la ciudad en tierra de vida. 
En un pequeño cuarto, alrededor de 80 cajas de plástico, con colchones de cedro y roble, los hogares de pequeños gladiadores de entre 8 y 12cms de envergadura. Germán saca a sus consentidos, con el frío del ambiente los lava y les cepilla los dientes, maquilla a los actores.
Estas bellas creaciones de Dios, con largos cuernos adornados, fuertes corazas que los protegen, alas que se despliegan alcanzando el triple de su longitud. Sus patas de formas irregulares que parecen palos de rosa llenos de espinas terminan en anclas como finas agujas capoteras. 
17 especies de escarabajos, uno, dos tres o cuatro cuernos, parecen pequeñas maquinas de guerra. Los sacamos al set, artilugios credos por Eco, mis herramientas como asistente de fotografía. Los actores no se quedan quietos, múltiples llamados a producción, a maquillaje, dos horas bajo la lluvia y la niebla, jugando con estos pequeños guerreros. 
El aguacero impide continuar, nos resguardamos, cierro la puerta del laboratorio dejando los equipos y la chaqueta presos por dos horas. 
En el Piqueteadero el Rincón, Germán ordena cuchucos con espinazo de cerdo (digo ordena porque ni siquiera nos pregunta que queremos comer). Una mujer con el típico rostro boyacense, de ojos verdes (herencia de Federmán que entro por estos lados), se acerca con un trozo de algo que podría ser el reemplazo del poliestireno expandido (Icopor), con la ventaja de que es biodegradable, eso sí, siempre y cuando le quiten los pelos. Se trata de una lámina de chicharrón, crocante, cero colesterol, el cual repartimos entre los comensales. 
Con el frío de la zona no peleo con la sopa, justo cuando sentimos estar llenos, pregunta la mesera ¿y de bandeja? - Germán – Traiga una picada bien grande y con encime, pa que ellos vuelvan - 7 minutos y llega una bandeja de papas criollas, longaniza y chorizos de colores, rellena (morcilla), costillitas de cerdo, carne…luego de 20 minutos es imposible hablar, Danilo se levantó la cena pa la casa “mija no haga comida que ya le llevo”. 
De regreso en el laboratorio, se de dónde sacaron sus ideas los creadores del exterminador, alien y esas pelis; las pupas de escarabajos son monstruos hermosos, con costillas, dientes, garras en formación.
Eco dice que falta la foto de la lucha entre titanes, Germán arma su estrategia, dice algunas palabras que no entiendo, los incita a la pelea…la simpleza de la naturaleza, quien no se va enojar si le gusanean a la hembrita, le hablan en chino y otro man le toca el culo. 
Los combates son espectaculares sus cuernos se entrecruzan, se escuchan los golpes, de pronto uno hace una pinza que atrapa al contendor, lo levanta hasta que parece que el ganador se para sobre dos patas en posición totalmente vertical…. Eco dice, “producción, el fondo no me gusta volvamos a empezar…”

domingo, 9 de septiembre de 2007

El Encuentro de la Red. Días dos y tres tratando de ser un incógnito, lo bello de la coquetería.

Sin corbata pretendo pasar de incógnito, pero parece ser que el saco verde limón finalmente me lo impide. Más charlas, más historias, incluso un culebrero que resulto ornitólogo.

En los encuentros anteriores hablaba con menos gente, pero hablaba más y con quien quería. En esta ocasión cada café, refrigerio, pausa es aprovechada, entonces cuando veo a alguien con quiero hablar, me le dirijo y cada paso es una nueva historia, un municipio, una empresa, una región, nunca llego a mi destino.
Aparece Yamiraquay quien esta vez luce sus risos naturales, descubro entonces que su única relación con lo oriental es el mandarín, uno de los cuatro idiomas que habla, a sus escasos 23.

3 guías bogotanos nos indican un restaurante, una pareja vestida de campesinos son los meseros, los chef, los mensajeros y hasta prenden la chimenea. Su espacialidad los champiñones, hacemos el pedido y luego de 20 minutos de espera ingresan los champiñones, provenientes de Carulla en una bolsa plástica. Conmino a Ana M, Lina y Yamiraquay a que nos unamos para terminar de cocinar.

En noche de jueves deciden que iremos a un bar. Con Yamiraquay y los invitados sentados en un sofá me pierdo en 4 conversaciones al tiempo, la cerveza me dura una eternidad al cabo de la cual debemos llevarlos a cenar. Dónde está el amazónico?, dónde está el llanero? y el mexicano?...Marcela?... consiguieron amigos, al llegar al restaurante solo somos dos los invitados.
El último día aun más temprano y con la tos que se volvió parte de la rutina, veo en las charlas que lo académico se hizo práctico y el público se enloquece con el amazónico.

Firmo 200 certificaciones con 200 rúbricas diferentes, recibo mensajes locos a mí celular, no sé de quién son, no reconozco los números.
Ayer y hoy la coquetería de las mujeres añade sazón a esta sensación, me sorprende el descaro de las menores de 23, la creatividad de las que están entre 24 y 27, la sutileza de las de 28 y 32… y lo directo de las mayores de 32. Recuerdo entonces las palabras de Zlop “a las mujeres las seduce el poder, aprovechá”.

La función está por terminar, me alegran las felicitaciones por mis palabras de cierre e incluso por mi informalidad. Un colorido y bello recorrido por nuestro país a través de sus danzas es la despedida.

Algunas personas nos esperan a la salida para ir al Goce Pagando, poco a poco el grupo se divide entre los menores y los mayores de 30, parece que el portátil y mi edad impiden irme al Goce. Male se ofrece a llevarme a mi casa, Taz se pega a la ruta, Yamiraquay se aleja de su grupo de jóvenes y se sube también al taxi, el taxista no acepta detenerse en el primer sitio. Yamiraquay lo soluciona, ¡llego a tu casa y de ahí pido un taxi!.

sábado, 8 de septiembre de 2007

El Encuentro de la Red. Día uno la fama, la corbata y mi ciudad.

No sabía si la verde limón o la azul libélula, finalmente y solo por recordar la imagen de hace ocho días opto por la corbata azul. Primera corbata que uso este año, no fue el vice, perdí el corte de pelo y por ende mi mechero.
A las 7:30 ya he recibido llamadas de Min. Ambiente, Proexport, CVC y hasta de comunicaciones de donde trabajo, “Dr. Que si le quedan dos cupitos gratis para el evento”…parece que hice un doctorado nocturno.
Para mi infortunio mi escritorio parece una vitrina, he aquí al acontista con su pinta de nunca, saludos, caras de sorpresa, risas, comentarios.
- ¡uichhh y a que debemos esa pinta!,
- Alicia, por el encuentro de la Red,
- ahhh si me llegó una invitación, lo van a delegar a usted?
- … Alicia es que yo soy el director de la Red.
Mi intento desde las 7:45 por escribir mis palabras de apertura parecía imposible.
9:45, llego al lugar del Encuentro, “llego el director, llego el director”, “le presento al director”, “director necesito plata para el coctel”, “mucho gusto doctor “. No lo puedo creer soy famoso.
Aparecen los rostros de otros encuentros, de los comités, de los grupos de trabajo, “no te reconocí, no sabía que eras el director ahora”.
No sabemos si vendrá Cvives o no, no sabemos su hoja de vida, Arturo me llama y echamos carreta del evento, cuantos van, qué dirá, “yo veré doctor su discurso”…mientras tanto, una jovencita de ojos negros, pelo negro con mechones rojos, que juro es nipona, me mira inquisitivamente, Cesar dice: “pasale el celu a Yamiraquay , pa que hable con Arturo”. Se lo paso, habla luego cuelga, “Yamiraquay mira el es el Director” -- “ ahh mucho gusto”, nuevamente dejo de ser doctor.
En la casa externadista, comparto mesa con el decano de la facultad, el mexicano hermano de Juan Gabriel, Santiago el indígena y la profe. Mientras almorzamos observo mi ciudad y no podemos evitar el intercambio cultural, México, Amazonas y Bogotá. La lucha por el protagonismo entre Amazonas y México parece quedar en tablas.
Son las 2:00 pm, llego la hora de instalar el evento. El auditorio supera las 220 personas, las breves palabras del Director inducen a los demás a bajar el discurso, y empieza la diversión, las charlas. Un paseo turístico a través de latinoamérica para descubrir que tenemos los mismos problemas y que los que no, vamos camino a tenerlos.
Mi charla la última, nuevamente la hermosa sensación de adrenalina, hablar sobre lo que me gusta, los aplausos y las preguntas me hacen pensar que alguito se logro.
Una caminata nocturna por la Candelaria, al fin entiendo porque se hicieron las primeras ciudades en las montañas (sigo sin entender porque las ciudades modernas también), recorro calles mil veces vistas pero al fin veo sus personajes, se rompen los mitos, las doce chozas nunca existieron y perdí la maqueta en plastilina con paja que hice a mis 5 años…el chorro no es el sitio, no lo puedo creer llevaba 32 años engañado.
Me mezclo con el grupo, hablo con todos, le digo a una paisa que esta carretica sirve, que con eso se valoriza la acción. Me responde que si, y que está segura de que igual si no me la aprendo me la invento, porque tengo alma de cuentero. Me sorprendo y le digo que cómo tomo eso, “no te preocupeees, no es nada malo, es que a vos te debe quedar muy fácil levantarte una vieja, no ves que cuando expones pareces cuentero”.
Se acaba la caminata en el Gato Gris, un canelazo y me espera Yamiraquay con sus ojos negros que brillan bajo su capota, disfrazada de Kenny McCormick. Debemos llevar a los invitados a cenar. En la cena recuerdo con Marcela, la música común entre los dos, queleace que ella sea de Argentina y yo de Colombia, el tiempo que tomo que llegará la música de Soda y Fito a Colombia nos hace de la misma generación.
La jornada acabaría hacia las 11:30pm, Yamiraquay y yo sentados en un sofá esperando taxis… solo 9 horas para seguir con el show.

lunes, 3 de septiembre de 2007

El queso

Parece ser que los avances en la ciencia médica veterinaria no tienen fin, en un mundo tan superfluo, de reinas, de chicas y chicos plásticos, la vanidad le ha llegado a las vacas, ahora se practican cirugías plásticas especialmente en las tetas.
Dicen los que saben que en la mayoría de los casos se hace por razones médicas, no por razones estéticas. La corte constitucional ya dijo que las VEPS están en la obligación de hacerlas, Fedegansalud para sorpresa de todos no puso ninguna queja, al contrario estuvo totalmente de acuerdo.
Hoy entendí por qué. Abro la nevera, solo hay queso, tomo un trozo y me lo llevo a la boca, un pedazo de plástico que separa las lonchitas se me queda en la garganta, maldita suerte a esta puta vaca le habían hecho cirugía plástica.
La foto muestra la Dolly de esta investigación, en este caso la ingestión de poliestireno expandido (Icopor) permite producir queso Gruyere.

Día 5. Mariposas


No me importa que sea Cali, quería agua caliente, un hotel muy regular en la ciudad más grande del viaje.
Con la dirección errada llegamos 10 minutos tarde, nos espera Vanessa, casi dos años sin verla, “muy buenos días, seguí”, un dulce acento valluno hace juego con un rostro angelical, una silueta angosta y sinuosa, sumada a su inteligencia completan el cuadro de la empresaria joven y exitosa que tanta admiración despierta.


Un vistazo a su almacén y partimos al zoocriadero, pasamos por Palmira, Vanessa nos guía a través de la ciudad, le complemento sus comentarios, -“ve y vos por qué sabes”…
Nos detenemos a desayunar en una panadería, huevos revueltos, arroz, café con leche y pandebono.
Retomamos el camino dejando el valle y subiendo a la montaña. En el corregimiento la Buitrera, vereda el Arenillo, encontramos la empresa soñada de biocomercio.
13 familias de la zona sacaron los pollos del galpón y ahora crían mariposas, más de 20 mujeres se han convertido en madres sustitutas de larvas y prepupas, hombres de manos fuertes las usan para recolectar delicados huevos de mariposas. Vanessa en el centro de la oficina recibe de cada mujer las preciosas gemas verdes, plateadas y doradas, la magia de la vida en pupas que duermen en colchones de algodón.
Si ayer las protagonistas estaban dormidas, hoy cientos de mariposas de diversos colores y formas nos rodean, Germán no sabe por dónde comenzar, seguir, terminar. Mariposas en cortejo, en flirteo y hasta en aquello. Huevos, larvas, pupas, flores, niños que juegan, familias que liberan el 10% para repoblar la región; qué puedo decir, es la magia total. Como acto final, conocemos a la chica punk, la larva de la morphos, si la niña de esas musas azules que nos tuvieron media hora para dejarse tomar una foto con las alas abiertas.
De regreso en la ciudad y sabiendo que es imposible ver las ranas venenosas que pidió José, nos detenemos en un restaurante típico, de entrada que se convirtió en salida, unas marranitas, entiendo el nombre más no el diminutivo. Luego de visitar 5 veces esta región sin probarlo, un sancocho de gallina es mi elección, veo el plato y pienso, ¿cómo harán las vallunas para comer tanto y mantener esos cuerpos?.
Tres horas en el almacén con los productos finales, Vanessa corre, atiende los clientes y prepara 500 pupas para exportar, quisiera quedarme en este mundo de magia, sé que me tengo que ir y sé que puedo llevarme parte de la magia.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Día 4, Quindío. Corredores, el tiempo no se congela

Muy temprano negocio con el conductor del jeep, el valor de la carrera hasta el corredor Las Pavas, “eso le sale en 20”, señor son menos de dos kilómetros, le replico, “pues por eso”… sueño al creer que este rolo le ganará en negociar a un paisa.


Hace casi 5 años vine como diseñador a conocer los corredores, en ese momento potreros con algunos árboles ralos y cortos parecían la cabeza de un calvo. Hoy como investigador veo un bosque joven con árboles de hasta 12 metros, ahora se parece a mi mechero, el sol es filtrado por las hojas de yarumos y arbolocos, bajo el dosel un jardín de heliconias, platanillos y unas pepas rojas que ni idea. Le explico a Germán para que sirven estas cosas…”esto si es conservación” me responde.


De fondo la reserva de Bremen, me pierdo en el silencio de este bosque, me pierdo en esta calma, me pierdo y sigues ahí.
De regreso a Filandia me encuentro con Cristina, café recién molido en Claudia, llega Fredy el artesano y partimos a documentar la historia de los bejucos. Desde el corte hasta el tejido las manos se convierten en protagonistas, marionetas que mueven hilos. Don Miguel entrecruza chusco para crear una telaraña en la cual Germán lo atrapa; en un estudio improvisado, con Fredy de telonero los productos creados por Luisa Ladi, que contrastan con los canastos tradicionales, son ahora quienes posan.

Sin solución para estos males llegamos a la famosa calle…30 fotos de fachadas coloridas, combinaciones que no salen, contrastes que no resaltan sino rebrincan, no se si es rechinante o repaisa.
Camino al Mariposario en Calarcá, llegamos y las protagonistas duermen, unas pocas fotos y Germán se decepciona. Decide no tomar fotos al mariposario en forma de mariposa.
En un bus camino a la capital del Sugar Valley me siento como una cebolla cabezona cristalizada en el cajón de la nevera. Un bus frío....Debe tener razón Tsug d´zlop , el problema de la estrategia del banco es que la señorita te tratará peor cuando vuelvas.
Cansado trato infructuosamente de dormir, de repente siento un olor, abro los ojos “bienvenido a Palmira”.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Día 3. Derrumbes, mosquitos y un costal

Nuevamente el mismo desayuno frío, caigo en cuenta de que es el mismo que me hago todos los días.
Al contrario de los días anteriores, este es nublado, el mismo camino de ayer pero nos dirigimos a La Nona, cafetales, guaduales y muchas aves azules que atraviesan una vía rodeada de montañas y grandes abismos.


Luego de una curva la carretera está pavimentada, resulta ser que por falta de espacio o porque es el único pedazo plano, que un fragmento de la carretera es la cancha demarcada de una escuela…lo mejor una niña hace parte de uno de los equipos.


45 minutos para un derrumbe impide que avancemos, El King (realmente se debe llamar así) sugiere cambio de ruta que supone un atraso de una hora.
Más café, más nubes y lluvia, que al cabo de otra hora nos muestran que a La Nona no iremos, pues otro derrumbe nos impide avanzar. Salimos a otro parque natural Las Hortensias, esta vez una hora y cuarto para llegar. Un ascenso de unos 400 metros por un sendero fuerte, siento que piso algo y Julián se ríe, “pisó una culebra y no se dio cuenta”, ya no iré de primero. Llegamos al mirador, al fin salgo en una foto, Germán necesita un modelo que se haga el ecoturista, en una pantalla de 2 pulgadas me veo bien, pero creo que esta foto máximo llegará a mi fondo de pantalla. La vista muestra a una Pereira grande, pero la bruma impide una buena fotografía.

Nuevamente tomo fotos de grillos y cucarrones, pero nada del otro mundo, Julián nos recomienda otro sendero. 10 minutos en carro que son interrumpidos por un árbol que se desmayó la noche anterior, el desmayo de un árbol no se perdona y Julián decide darle natural sepultura. Pablo Ardila diría: muere a machetazos un árbol en el departamento de Risaralda (Como no hay sangre no salió en El Espacio)

Con tres horas de atraso ingresamos a un sendero en el que 5 minutos de caminata se convierten en hora y quince de fotos. Una mariposa de alas transparentes la modelo para dos estudios fotográficos, el de Germán y el mío. Dios, como hago para que cada belleza no me haga recordarte.
Regresamos a Pereira, la tarde será de Guadua. Pedro nos recibe con la tranquilidad y el ritmo propio de los paisas, nos invita un café y salimos a la finca. Llegamos a un condominio, el Beverly Hills de Pereira, parece que hasta rasguños hay por aquí.
Llegamos a la casa de otro Elkin, nos muestra su hogar totalmente hecho en guadua, pero como dice: no mucha, no mucha que se ve fea. Muros de bareque cubiertos de cemento. Luego me enseña que la guadua no se engorda, sino que se alarga, pienso en que algunas mujeres la deben envidiar. Me dice que la guadua desde que nace, sabe cuanto medirá y que se corta en las noches de menguante, será que el amor es así de predecible?.
Nos dirigimos al bosque, nos advierten que los mosquitos estarán alborotados. Un bosque de guadua combinado con heliconias, es una obra de arte, cada foto parece una red de trazos curvilíneos tipo Kandinsky. Un lago refleja la cúpula de líneas, Germán y yo juramos que este es un bosque encantado.
Un fuerte ruido empieza atormentarnos, miles de mosquitos empiezan a atacarnos, son nubes, nos rodean, pero debemos seguir tomando fotos, al cabo de 5 minutos tengo más de 30 picotones. Luego de fotos de paisajes, de detalles, macros y sobreexposiciones, es tiempo de irse, los moquitos ya han hecho mella.

Rumbo final Filandia, al hotel del que hace casi un año me robé la llave. En un comienzo no me reconocen, será el cambio de look?.
Me veo en el espejo y descubro a dónde demonios fue a parar el unicornio de Silvio, maldito mosco en lo que me has convertido.

Me dicen que los viajes sirven para alejarse de las preocupaciones, de las tristezas; quisiera decir que en los viajes logro olvidar.