lunes, 30 de diciembre de 2013

Vuelta al sur. Chile parte I: Valdivia y la región de los Ríos

La rigurosa planeación de Bones para los viajes requiere compra anticipada de tiquetes, reserva de hoteles, auto, cierre de cocina en Bogotá y pago del hotel de Tito (Gatito) con mucha antelación.
Luego de la Navidad el destino es Chile, partimos con la luna en la ventana, la noche da paso al amanecer que nos despierta el cielo austral como primer paisaje.
Luego de seis meses el reencuentro con mi hermana y su esposo, conocer su nueva casa rodeada de lo que serán jardines, conocer también a Nina su mascota, un paso rápido al centro de Santiago, al restaurante peruano, regreso a la casa y salida pues la segunda noche será para viajar a Valdivia donde Zlop.

En el bus nos corresponden las fantásticas sillas frontales del segundo piso, la amabilidad del personal que entrega almohadas y arropa, solo se compara con la comodidad de las sillas en las que dormir ya es posible.

Nuevamente la luna, la noche en Santiago y sus paisajes secos, para que el amanecer nos muestre el verde de la Región de los Ríos, Zlop con el Rodri nos recibirían en la terminal, para ir a conocer su nueva casa, rodeada de jardines y a conocer también a Candela su mascota.

El desayuno en más de cuatro tiempos, la conversa y el reconocerse mutuo; partimos rumbo al mar, un camino rodeado de ríos, donde se juntan, donde se cruzan donde desembocan y llegamos a una reserva natural para ver la selva valdiviana, con sus bosques de olivillos. Bones vería chungungos y lobos marinos, el tiempo se hace corto cuando lo disfrutas aun cuando los días al sur tienen cuatro horas más de sol.

Nuestro segundo almuerzo en Chile también sería de cuatro tiempos y nos tomaría tres horas de conversas incluidos los chistes de Patricio el dueño, un bello restaurante a orillas del mar Pacífico sobre pequeños riscos. Allí probaría la congria hecha famosa por Neruda, también Zlop me recordaría que en algunas cosas sigue siendo la misma. Con Rodri el día sería de intercambio de trucos y lentes fotográficos, y en la mesa  cuatro ecologistas hablando de nuestras realidades.

De regreso a Valdivia la tarde tarde sería para fotos de pescadores, la cena y más conversa con los amigos, para que a eso de la media noche Zlop recordara que soy bohemio pero un poco nomas, pues me acuesto temprano.

Segundo día en Valdivía, desayuno en el barrio flotante para luego hacer un recorrido en un barco que usa energía solar, conocemos las casas ribereñas, el astillero, el hotel donde se casó Zlop, el mercado donde compramos los ingredientes para el almuerzo casero, esta vez en tres tiempos, a estas horas ya perdí la cuenta de los vinos del viaje.

Tarde para montar en bici y conocer Valdivia, su jardín botánico, el centro y regresar a llevar al Rodri a la terminal. La mañana siguiente nos despediríamos de Zlop para seguir nuestra ruta a Huilo Huilo.


Cinco años después se evocan los recuerdos y las anécdotas de una amistad que cumple más de diez años, el presente tiene ya sabor de recuerdo y anécdota. 

Los sueños de una vida feliz se han hecho realidad aunque nunca supimos quienes serían sus personajes ni la forma en que los viviríamos.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Sobre la relación entre la educación y la crisis de nuestro tiempo.

Hace rato ya que la humanidad dio un paso equivocado en "el camino " hacia el desarrollo y la modernidad (Leff). Pongo entre comillas "el camino" porque desde ese momento se asumió que solo hay uno posible, que la meta es una y por ende había que dejar de cuestionar el camino o buscar nuevos

El camino de la modernidad prometía sacarnos del oscurantismo irracional, pues "las ciencias", esos carriles no conectados de ese único camino, nos mostrarían la verdad, lo real, el mundo tal y como es, cuantificado y mensurable; lo real sería entonces lo que se probase, atrás quedaría la metafísica.

No había mejor invento que la máquina, símbolo del ser humano como creador. El sueño máximo del dominio de la naturaleza y la humanidad, se hizo posible y ahora eran vistas como máquinas programables explotables.
Las ciencias se convirtieron en simples generadoras de herramientas e instrumentos, por esa senda, la racionalidad y la modernidad se hicieron dogma, solo existe un futuro posible: el desarrollo y una única forma de llegar a él: el crecimiento económico.

La teoría de la evolución era incuestionable, entonces la competencia entre especies y la supervivencia del más fuerte se hicieron también leyes naturales, somos seres competitivos e individualistas, "es parte de nuestra naturaleza". 
Parecía entonces que las ciencias se hablaban entre ellas, de la biología, la economía aprendió que la competencia garantiza la evolución de las empresas, se sumó la educación y ahora el ser competitivo y tener las competencias son inneludibles para el desarrollo.

Y hace ya más de un siglo que vivimos la modernidad el "modus hodiernus" el "Modo de hoy", ese único modo cuyo "hoy" se quedó estancado en el sueño de un futuro, hoy pasado que nunca se cumplió.

La educación no escapó a esa única visión, pasó a ser instrumental, dar las herramientas para que las personas mantuvieran el camino, el objeto era ahora aprender a ser instrumentos del desarrollo y el crecimiento. Las leyes naturales se aprenden entonces como los Diez Mandamientos, incuestionables, innegables. La evolución y la creación se diferencian entonces por la doctrina que sigas.

Hoy, vivimos el futuro de muchos que siguieron y forjaron ese camino. Hoy vivimos una crisis de la humanidad, una crisis de valores, una crisis ambiental, social, cultural, una crisis civilizatoria (Leff, Max-Neef, Morin) y nos seguimos preguntando ¿qué hacer para alcanzar el sueño de la modernidad? ¿Cómo enderezar nuestro camino hacia el desarrollo?

Es aquí cuando el papel de la educación debe ser cuestionado, es aquí donde debemos preguntarnos sobre el devenir de las ciencias, es aquí donde debemos preguntar, qué es, para qué y para quiénes es el conocimiento.

Mientras nuestras escuelas y facultades de economía y administración sigan confundiendo desarrollo con crecimiento económico, la meta seguirá siendo la riqueza y la acumulación, y el camino, la competencia y el individualismo.

Mientras nuestras escuelas y facultades de economía y administración sigan confundiendo comunidades, poblaciones y personas con empresas, seguiremos buscando gerentes de ciudades y gerentes "sí mismos". Como si la vida, cual empresa solo buscara la rentabilidad.

Mientras las escuelas de leyes y economía sigan priorizando los derechos de las personas de papel sobre los derechos de las personas de carne y hueso, la meta seguirá siendo la riqueza y la acumulación, el camino la competencia y el individualismo, y primará la libertad de empresa sobre la libertad humana.

Mientras la educación siga replicando recetas que no han funcionado, para alcanzar "la modernización y el desarrollo" que tampoco han funcionado, el futuro será un ciclo eterno de la mala canción.

Mientras la educación siga siendo para el trabajo y la empresa, en lugar de ser educación para la vida y la felicidad (Foucault, Jimenez), la humanidad seguirá un cúmulo de infelices viviendo para trabajar.

lunes, 9 de diciembre de 2013

Porter el gurú de la superación empresarial

¿Cuántas veces se ha encontrado con la siguiente frase?
"No basta con tener ventajas comparativas, se requiere construir ventajas competitivas" 
Es quizá la frase más recurrente en los documentos de planificación y administración de los últimos 25 años, frase que sin decir nada se hizo teoría ineludible de superación.

No importa si eres bonita o inteligente, eso es una ventaja comparativa, lo importante es que la hagas tu ventaja competitiva, ¿sabes utilizar tu belleza e inteligencia?, ¿quieres utilizarla para ser más competitiva?

No importa si tu empresa hace los zapatos más hermosos, eso es una ventaja comparativa, debes convertir ese valor en tu ventaja competitiva, es como diría el filósofo Diomedes "ser el mejor zapatero", el más competitivo.


Palabras vacías que hablan de agregación de valor diferente a aumentar el precio, agregas es valor, que en últimas termina aumentando el precio. Toma una libra de coliflor vale $900, dale valor agregado, empácala en poliestireno y vinilpel, eso, ahora esos gramos de plástico hacen que cueste $4000.

Así como creo que Arjona es la dialógica de Morín hecha canción, creo que Porter es la superación personal de la administración, el Paulo Coehlo de la gerencia.



viernes, 15 de noviembre de 2013

Ni medioambiente, ni ambiente, la tierra

Y eso que para mi abuelo era la tierra y el campo, no estaba divido de la naturaleza, ni estaba mediado, no hablaba de medios, eran sus acciones directamente sobre la tierra y el campo la expresión de lo que se llamó relación hombre naturaleza. 


Por ende mi abuelo nunca me dijo que había que cuidar el ambiente, mucho menos habló de los impactos en el medio ambiente, si al caso alguna vez me dijo algo de la naturaleza, él hablaba de la tierra y el campo. 


Entonces hoy los hijos y nietos, generaciones supuestamente más sensibles a los temas ambientales llamamos ignorantes o desconocedores de los impactos ambientales y medioambientales de la agricultura y la ganadería.

Por su parte los científicos sociales pretenden diagnosticar las causas del estado actual del planeta o el territorio preguntando por impactos ambientales a campesinos de Boyacá que como mi abuelo hablan de la tierra y el campo.

jueves, 24 de octubre de 2013

La clase siguiente

En mi sueño de un mundo mejor, las clases son mi espacio para la reflexión sobre ese otro mundo posible; a veces los trabajos y respuestas de los estudiantes me hacen optimista, a veces me quedo cinco minutos en el salón y alcanzo a escuchar la clase siguiente. 
Yo les digo dejen de echar carreta e inventarse datos y cuentos, que para eso aprenden metodologías de análisis y construcción del conocimiento; el siguiente profesor los felicita porque están echando unos cuentos con buena carreta.
Yo les digo que no todo es competencia, les hablo de colaboración; el siguiente profesor les habla de las fuerzas de competitividad de Porter.
Yo les hablo de Ángel Maya, Heidegger, Leff, el siguiente profesor habla del filósofo mexicano el "Chavo del 8", ni siquiera reconoce la diferencia entre el personaje y el autor, que pena con el señor Gómez Bolaños.
Yo les digo que la vida no es una empresa y que por ende no hay que ser gerentes de la nuestra; y el siguiente profesor les habla de la "gerencia de sí mismos".
Yo les digo "Ustedes vinieron a aprender, a construir socialmente, a reconocer y valorar la diferencia"; el siguiente profesor les dice "ustedes vinieron a aprender a hacer plata".

A veces creo que estoy en el lugar equivocado, diciendo que el dinero no es lo más importante en la vida, que la vida no es empresa rentable, hablando de colaboración, solidaridad y ética en una facultad de administración de empresas en la que a cambio de clases les venden sueños de gerentes millonarios, gerentes exitosos que saben hacer plata no importa a costa de qué, ni de quién.

miércoles, 2 de octubre de 2013

Sobre los salmones, los bagres y la moda

¿Qué sentido tiene criticar las teorías y modelos económicos o  la forma en que se hacen las cosas?, es algo que con frecuencia me preguntan y pregunto, ¿qué caso tiene? 

Hoy me respondo, en parte o por lo menos por ahora.

Porque cuestionar las teorías es como escoger la ropa, algunos deciden vestirse como la moda y la sociedad lo dicen, otros, prefieren marcar la diferencia y cuestionarse, ¿por qué hay colección de invierno o de verano en un país sin estaciones? ¿Por qué no usar medias en una región húmeda donde fijó me dará pecueca? Otros simplemente usarán zapatos sin medias en Bogotá los cuales le tallarán y lastimarán, pues no se dan cuenta que el dolor lo causa el creer en esa moda. 

No sé si en mi caso nací o me hice quejumbroso y cuestionador, quizás tuve la fortuna que desde la escuela mis profesores me dijeron "no crean todo lo que digo, busquen por su cuenta, investiguen". 
Aunque debo admitir también que fui grounge porque compartía su pelea contra el mundo, que usé ropa de marca para no ser mosca en leche en la oficina; eso sí, nunca usé zapatos de montaña en la oficina, ni corbata en salida de campo. 
Me he cuestionado, he cuestionado y seguiré cuestionando; no me considero experto en nada, solo eterno preguntón. 

Hay quienes dicen que se mueven como pez en el agua, ya sea en economía, en administración o en cualquiera de esos oficios, ¿pero acaso todos los peces van a donde los lleva la corriente?, al menos los salmones y los bagres no, ellos deben nadar contracorriente, de lo contrario no se reproducen. 

Por supuesto nadar contracorriente significa que te choques más, que te rinda menos y que te esfuerces más, pero por lo general las aguas de los ríos son más claras y puras a medida que subes.

sábado, 14 de septiembre de 2013

El Encuentro X

Cuando se alcanza el número diez del evento anual de una red de la que eres miembro fundador, cuando haz visto y sobretodo notado los cambios en los compañeros: matrimonio, divorcio, hijos, panza, pelo, calvicie y canas, pasan varias cosas; cuando eso pasa, los tedios y el estrés de la organización se han convertido en costumbre, ves las fotos y aceptas con dignidad que has envejecido, y tienes la fortuna de ver los impactos generados por el trabajo colectivo. 


Nos recibe la ciudad musical de Colombia, ya he estado en Ibagué incluso en sus fiestas, pero poco conozco de esta ciudad. 


Por primera vez la universidad manda a dos estudiantes quienes con 18 recién cumplidos me dicen "teacher" pero se sienten mis hijas. 

La agenda modificada la semana anterior, se vuelve a modificar un día antes y nuevamente en la mañana del primer día. En nuestros planes del A al M, no contamos con el factor P. 

En medio de protestas por minería me toca moderar y ser moderado. 
Saben de mi activismo en contra de la minería, pero debía moderar entre los enemigos de la minería y los amigos de la minería sustentable. Causa y razón de un encuentro con Ma del Pilar a quien desde hacía 4 años no veía. 


"F usted debe saber que no es de mis afectos, pero jueputa hay dos veces en las que usted me ha sorprendido, una vez hace un año con su conferencia en Barranquilla que fue espectacular, y hoy con el manejo del debate. Cuando empecé a escuchar a la gente enojarse pensé jueputa se armó, mejor me voy, pero usted lo manejo como con magia" 

Con las correrías de la organización y logística, el primer día cerraría en una cena con los mexicanos y el chileno que tuve la fortuna de poder traer. Más tarde me enteraría que la mexicana es argentina. 


El segundo día es para hablar de certificación en sostenibilidad turística, abre Lorenzo que habla de la iniciativa verde Huatulco que lidera desde hace más de una década, mientras yo sufro en mi investigación tratando de buscar datos de impactos de sostenibilidad, Lorenzo presenta con humildad sus indicadores de uso de agua, energía y manejos de residuos por persona en su región, 4 certificaciones y los planes de dos más.


Luego Erica la mexico-argentina nos muestra el trabajo de la competencia en normalización; seguirían los casos de destinos y empresas colombianas, si hace 10 años buscábamos cómo explicar la sustentabilidad, hoy podemos entre las mejores iniciativas del país. 
La tarde dejaría ver una ardilla, un saltamontes y variad guanábanas. 



A los cambios de agenda, se suman las cancelaciones de ponentes y el paro de pilotos de Avianca; el plan F comprendía sacar de mi manga una conferencia, así que no habría cena, más bien una avena movida como preámbulo del trasnoche haciendo la presentación. 


Viernes, último día, las primeras llamadas son a las 6:00 am cancelaron dos conferencistas, dos más llegan tarde por el paro, son casi las 8:30am decidimos que en minutos abro la jornada, con un tiempo estimado 30-45-60 minutos "te vamos avisando"


Reciclé una conferencia "¿el río baja o sube?" y le agregué elementos discutidos hasta el momento: cuestionar al desarrollo, la pobreza, pero también el turismo. Germán maestro de ceremonia me pide el título de mi conferencia: turismo de naturaleza y comunitario, luego al ver la portada de presentación ya no sabe qué hacer. 


Creo que entre más disfruto una conferencia, mejor la recibe la audiencia. 


Me bajo de la tarima y recibo abrazos, César me dice que él se estaba presentando a TED Colombia, pero que mejor me presente yo, solo atino a sonreír y agradecer. 
Seguimos sorteando el día con sus cambios e incertidumbre, nos hemos hecho expertos en el manejo adaptativo. 


En la mañana sufrimos por carencia de ponentes y en la tarde, nos sobran y se suma la extensión de algunos. Creo que a los funcionarios les pasa con el tiempo que el poder se les sube a la cabeza y de repente creen que solo lo que ellos hacen importa, se empiezan a hacer exigentes y altamente competitivos, literalmente la supervivencia del más fuerte. Se creen distribuidores de "desarrollo", pero se quedan en la retórica que han convertido en dogma. 


Se llega la noche, el cierre de las 7:00pm se hace a las 8:00 los músicos de las 6:00 se presentan a las 6:45. Llega el tiempo de postularse como sede del próximo encuentro, Amazonas, Zipaquirá y Cali... Ya les diremos. 

Con la presión social del grupo y la responsabilidad de tres estudiantes, subo a una chiva rumbera, por primera vez en la vida, compartía la novedad con mexicanos y chilenos. 
No le encuentro diferencia a mi diario suplicio, más de una hora de píe sujetado de una barra en un bus en movimiento, lo único que cambia respecto a mis viajes al trabajo es la música y el ritmo ( de baile y el bus)


En medio del sandungueo de los jóvenes en la chiva y a las 10:40 pm arribamos al lugar de recepción, río Combeima arriba. Música colombiana de cuerda y canelazo, el tiempo empieza a pasar, el hambre apremia, rotan el guaro y yo no quiero. Tatiana una de las estudiantes me agradece el haberle dado la oportunidad de venir, justo cuando vive lo que vive. Llega Mafe la otra estudiante y agrega que estuvo en el encuentro de hoteleros jóvenes y que comparado con este evento, el otro es un despliegue de lujos y comodidades en el que nada se aprende, "en cambio aquí uno ve a la gente que realmente esta trabajando, la gente que lucha por la sostenibilidad" 

A las 12:00 aparecen truchas y patacones como cena, tiempo de bajar a la ciudad. Un aguacero sería el recibimiento hacia las 2:00 de la madrugada 

Sin querer, pero debo madrugar el sábado para despedirme de los mexicanos y luego acompañar a Richard el chileno a comprar artesanías y al orquídeario. 


"Le compré artesanías a cada uno de los stands, no pido descuento, sé lo difícil que es hacerlas, sé del trabajo, mi pueblo vive de ellas"





Es sábado 6:00 pm siento que llevo más de una semana en este evento y justo los pilotos de Avianca están en paro, así que la espera se extiende. El vuelo de media hora se hace de una porque el tráfico en Bogotá impide aterrizar, así que damos círculos sobre la turbulencia de Ambalema

Turbulencias son entonces las características de este encuentro, ya veremos dónde será el próximo, ya veremos si estaré. Por lo pronto en este viaje tampoco conocí mucho de Ibagué.

jueves, 5 de septiembre de 2013

La historia de un maestro, mi sueño de maestro

La historia de un maestro

Erase una vez un maestro cuyo discurso bien construido sobre x tema (digamos macroeconomía) fruto del pregrado, maestría y doctorado sobre el mismo eje lo llevaron a ser el experto más famoso del país. Sus estudiantes felices disfrutaban cada una de las clases: la historia del dinero, la banca internacional, el banco central, etc. 



El maestro fue extendiendo su fama y de paso su trabajo, ahora dictaba en pregrado y en maestría, en diferentes universidades del país, sus clases de macroeconomía, economía, desarrollo y teorías de desarrollo. Sus estudiantes felices pues aprendían de macroeconomía, la historia del dinero, la banca internacional, el banco central, etc.
Con su fama extendida, su trabajo expandido, recibió el premio al mejor profesor por enseñar: macroeconomía, la historia del dinero, la banca internacional, el banco central, etc.
Alguna vez una de sus estudiantes se confundió de día y no entró a clase de maestría sino de pregrado, no entró a la clase de teorías del desarrollo sino de economía, con la buena fortuna de encontrar que el gran maestro hablaba de lo mismo que en las clases de teorías de desarrollo, es decir: macroeconomía, la historia del dinero, la banca internacional, el banco central, etc.
La estudiante presentó su ensayo sobre teorías del desarrollo, a lo que el gran maestro cuestionó: ¿qué clase de ensayo es este, por qué no hablas de nada de lo que he dicho en clases?
La estudiante le respondió: ¡Porque la clase se llama teorías del desarrollo!

Mi historia de maestro: placeres de la academia
Te cuestionas y cuestionas, te das la libertad de cuestionarlo todo. Desde chico siempre me he cuestionado, siempre me pregunté ¿y qué pasa si dios no existe? ¿Qué tal nos estemos equivocando y esta apuesta común no es buena? ¿Y si Jesucristo no es dios? ¿y si resulta que el universo no es lo que pensamos? ¿por qué hay que trabajar?, ¿por qué dicen que entre más lo sufres más lo valoras? Preguntas típicas de cualquier niño que me continúo haciendo hasta hoy.
En el mundo académico esas reflexiones y las lecturas para tratar de resolverlas se hacen un placer. Puedes leer al mismo tiempo de filosofía, economía, física para luego contrastarlo con lo que vives y lo que ves a tu alrededor, te puedes gastar el día pensando en si hay una relación entre la física determinista, la física cuántica y la economía, o simplemente llegar al supermercado y pensar en las falacias de la teoría del valor mientras compras coliflor.

Puedes haber dicho varias veces "pienso luego existo" y hoy cuestionar que sea cierto; puede que lo que leiste ayer sobre ética y ambiente, hoy la incorpores en tu clases de economía. Hoy lees de arte y mañana lo incorporas en la clase de sustentabilidad.

Puedes gastar el día pensando para luego escribir tres líneas. Recuerdo los regaños de mi madre cuando estaba en el colegio y en la universidad: "se levantó a pensar", "se sentó a pensar", "haga algo"; hoy al menos el celular o una libreta muestran las tres líneas de resultado.

Puede que disfrutar todos los días de estos placeres académicos, leer, pensar y cuestionar, me permitan nunca llegar a ser el gran maestro del cuento.

Seguiré despertando con ganas de cambiar el mundo, me acostaré sin haberlo logrado, pero al menos tendré la tranquilidad de haberlo intentado.


miércoles, 28 de agosto de 2013

De la vida, la docencia y la fe

"Profesor, la Universidad habla y habla que es verde, que es ecológica, habla de sostenibilidad y uno no ve qué está haciendo para serla. Veo regar las plantas en el día, veo que no clasifican basuras, veo llaves abiertas en los baños. Profesor, el sistema del grifo deja abierto el agua x tiempo más de lo necesario, salen x litros por minuto, se usa x veces a la hora, sabe cuánto estamos desperdiciando." 

¿Tatiana, qué propones para pasar a la acción? ¿quieres estar en el semillero de investigación?

Conversación con una estudiante al finalizar la tercera clase sobre desarrollo sostenible.

Desde ese día en adelante semana tras semana me buscaba en la facultad para mostrarme sus avances en la propuesta que ideó, tenía más voluntarias en el semillero que cualquier otro proyecto, sus informes opcionales incluían citas, referencias, gráficos, videos y hasta la presentación bonita para sus compañeros; averiguó cuántos períodicos repartían a la entrada de la U y así calculó el peso, averiguó por el precio del papel reciclado, dónde venderlo, al tiempo averiguó los datos de lluviosidad en esa parte de la ciudad, de forma que hizo una propuesta de cuántos períodicos se necesitaban recoger durante cuánto tiempo, para construir un colector de aguas lluvias.


En las clases siempre complementaba mis explicaciones, si les hablaba de adaptación ella contaba cómo la veía en su ciudad, si les ponía a ver películas o les citaba un poema, ella traía sus propias propuestas  ¿profe, cómo es que no lo sabes?.


La salida de campo del semestre llegó y ella no podía asistir, en reunión me explicó las razones y me pidió discresión. A cambio de salida le dije que me presentara su informe de semillero, el de sostenibilidad en la U.

Vinieron las vacaciones, comienza semestre y en la primera sesión de semillero allí estaba en primera fila, su proyecto avanzaba y caímos en la cuenta de que nunca había asistido a semillero, pero lideraba un proyecto del mismo, "te das cuenta lo dura que eres". Pasaron las semanas, los encuentros eran para discutir conceptos, la diferencia entre sustentabilidad y sostenibilidad, la llevaría a explicar este tema en semillero.

Logramos un par de cupos para estudiantes de semillero a en evento académico, para seleccionar las ganadoras, pedí carta de intención, nuevamente Tatiana con una carta -informe de cuatro páginas con citas, referencias y un anexo, no solo ganó, sino que me trajo a la memoria las razones de su falta a la salida de campo.

Empezó a faltar a clases y a semillero; no pido el número celular de mis alumnos así que el correo fue el único mecanismo: "hazme saber cómo estás, cualquier cosa que necesites dímelo".

Es miércoles salgo de clase de inglés, viene hacia mí con los ojos aguados, ya sé que pasó, buscamos un espacio donde hablar tranquilamente, y allí, su relato acompañado de lágrimas me puso en la más dura de las situaciones, la impotencia, el no saber qué decir o qué hacer.

A sus 18 años se ha quedado huérfana pues su madre murió de cáncer, a sus 18 años se dice grande, pues su hermano de 12 no tiene la fortaleza, le duele su hermano. En una semana ha tenido que sufrir la muerte de la madre, el reconomiento del cuerpo, escoger el ataúd, el cepelio, la pérdida de la casa, la búsqueda de una nueva, tener que buscar trabajo, saber de deudas, pensar en cómo pagar la pensión de su hermano, la custodia y la universidad. 
Mientras, mi mente se pregunta ¿y la comida?, ¿y los buses?, esta u es muy cara, ¿de qué van a vivir?.

Me narra los momentos previos, me cuenta que Dios le había dicho que a su mamá le darían pocos días de vida, pero luego viviría sana y que su milagro cambiaría la fe de muchos. Mi mente agnóstica piensa en paralelo, pinches religiones que generan falsas expectativas. La estudiante parece escuchar mi mente: al morir repetía y oraba las promesas de Dios, pero me di cuenta que no me había fallado, ahora mi madre está en paz y feliz, somos sus hijos quienes nos hemos transformado.

Con la fortaleza que le da su fe, me habla de todas las cosas por las que tiene que responder; llevamos 45 minutos hablando, entre sus fortalezas y mis balbuceos, intentos de la respuesta apropiada. Antes de irse me dice que su madre les dio el ejemplo, que ella no se puede quedar atrás, que tiene que responderle. 
Solo atino a recordar la muerte de mi padre como gesto de solidaridad y compasión (compartir la pasión).

Mientras se marcha, la mezcla de sentimientos: impotencia, admiración, compasión, admiro su fe, pero mi agnóstico no puede dejarle todo a Dios, algo vamos a tener que hacer.

domingo, 11 de agosto de 2013

Respuestas simples a los escépticos del cambio climático.

No se ustedes pero me tiene jarto esa visión limitada de algunos biólogos, físicos, y de otras disciplinas respecto al cambio climático, la de algunos ingenieros, administradores y economistas no, pues siempre ha sido así. 

Una profesora de la U. Nacional dice con orgullo: "no nos creamos tanto, el hombre no puede cambiar los ciclos del planeta". Primero profesora, eso de hablar del "hombre" se superó hace rato, se habla del ser humano. Pero incluso si se refiere al hombre como género ¿no puede un hombre hacerle mal clima a alguien?

Estimada profesora, le pido un favor, salga y mire a través de la ventana, esa ciudad que tiene al frente ha cambiado ciclos, ¿de dónde cree que salió el agua que le llega al tubo? Pues de un río que fue desviado y cuyo caudal hídrico fue modificado, imagínese bióloga que ese cambió del río es un cambio en el ciclo que afecta entre otros, a los peces en sus ciclos reproductivos, otros animales comen peces, los peces se alimentan de otros organismos, cadena trófica que llaman justamente los biólogos.

Ese paisaje urbano, altamente intervenido, cambia ciclos o ¿es que los ecosistemas, las plantas, las aves, no se han afectado con la expansión de las ciudades? ¿Será que el viento sigue siendo el mismo que antes de la ciudad? una cosa es clara y no es el viento, las partículas que hoy carga el viento por supuesto no son las mismas. 

Estimada bióloga, mire un poco más arriba, ojalá de mañana y en días fríos, sí, ese gris es una capa de smog ¿usted cree que estaba en 1492?

Es que el hombre no puede cambiar el clima: estimado físico acérquese al control del aire acondicionado o a la calefacción. 
¡Pero usted si es bobo es únicamente la temperatura y no el clima! 
Estimados físico y bióloga, salgan a bailar a un sitio, preferiblemente concurrido, ojalá cerrado, a medida que avance la noche y el movimiento aumente, el calor corporal y el sudor afectarán la humedad del recinto y si tuvieron chance de ir al Antifaz verán incluso que empiesa a llover dentro del lugar, lluvia de sudor.

¡Pero usted si bobo, la Tierra es un sistema abierto!,
Estimados todos, sí, la Tierra es un sistema abierto, intercambiamos energía con el sol y otras estrellas, pero solo algunos seres vivos, entre ellos las plantas y el fotoplanctón, son capaces de convertir esa energía en biomasa, mientras animales como el ser humano no (no de forma natural).

Las plantas, sí esas que mediante la fotosíntesis convierten energía en biomasa, han sido reducidas vertiginosamente por los seres humanos, sí, me refiero a la tala de bosques y a la extensión de la frontera agrícola. Los seres humanos hemos acabado con gran cantidad de los bosques y coberturas vegetales.
Por otro lado, el fotoplancton que también produce biomasa, aun cuando es más resiliente, también sufre los efectos del ser humano y la contaminación de los mares.

Es decir que justo estamos acabando con los seres vivos cuya función es crear biomasa. Si en un sistema disminuye el número de elementos base en el ciclo de transformación de los "inputs" en este caso la energía, ¿no se cambia el ciclo?

Entonces para generar energía recurrimos a otras fuentes artificiales, principamente hidrocarburos y ahí volvemos a los ciclos; al usar hidrocarburos aumentamos las emisiones de CO2 y otros gases, aquí volvemos a que justo las plantas que de manera natural capturan CO2 se estan reduciendo, pues es muy fácil entender el fenómeno. 

Como dijo Augusto Angel Maya los impactos del ser humano en la naturaleza no son recientes, existen desde hace rato, ¿acaso no se han extinguido especies a causa de la caza, incluso desde el paleolítico?

Estimada bióloga si los hombres primitivos fueron capaces de acabar especies, ¿esas especies no hicieron parte de ciclos tróficos (ecológicos)?

Me dirán que la naturaleza sobrevivió, se adaptó, que los dinosaurios también desaparecieron. Les respondo que por supuesto, la naturaleza sobrevivirá a los errores de la humanidad, se acabarán muchas especies por causa humana o natural, pero lo que discutimos es la capacidad del ser humano de cambiar ciclos y la pérdida de biodiversidad se ha acelerado en los últimos años, justamente por causas humanas.

viernes, 9 de agosto de 2013

De vuelta al Putumayo

Las petroleras casi hacen del vuelo un charter en el que una trabajadora social, un preso, sus dos guardianes y yo, somos los únicos que no venimos en misión petróleo.
Desde el avión le encuentro el corazón al río Caquetá. 

De vuelta al aeropuerto de Villa Garzón, aquel del que escribí hace años pues el checking se hacía en una mesa de plástico, sin techo, sin nada, el despachador llegaba con su libreta de boletos de avión para llenarlos con bolígrafo. Hoy ya hay techo y hasta impresora.
No hay transporte a Mocoa desde el aeropuerto, el que hay es de uso exclusivo de los petroleros. Salgo a llamar un taxi, es hora de almorzar y justo veo un restaurante de carretera al frente. A la 1:16 pasará un bus hacia Mocoa, dice el dueño y mesero del restaurante, almuerzo en 13 minutos, pago en 1, paso la carretera y con la puntualidad de un tren inglés una pequeña van me recoge, abren la puerta y veo un grupo de indígenas músicos de la región con su familia y sus grandes tamboras, me alcancé a ilusionar con que cantarían, pero me conformo con escucharlos hablar en su lengua.
Villa Garzón queda en el valle de muchos ríos, el gran horizonte muestra la llanura, el otro horizonte el pie de monte que se junta con el gran valle. La carretera muestra fragmentos de bosque que se entremezclan con potreros cada vez más grandes y unas pocas vacas cada vez con más territorio (uso intencional del concepto antrópico de territorio).



Los imponentes Andes se ven cada vez más cerca, sé que es una de las zonas más biodiversas, se asciende y los potreros se hacen cada vez más chicos y cada vez menos frecuentes, ya veo la serranía de los Churumbelos que ahora es parque nacional, siempre me ha gustado el bosque lluvioso tan cerquita y las nubes atrapadas en él.
Pero vine a trabajar, visita a un centro experimental donde pronto se inaugurará un área de educación ambiental sobre fauna silvestre del Amazonas, así mi trabajo es recorrer senderos de etnobotánica donde la guía local, toma hojas de plantas en sus manos las frota y me las da a oler para que adivine qué son, luego ella me dice para qué se usan, pude sentir el olor a canela que confundiría a los conquistadores y que los hizo emprender viajes a través de la selva del Amazonas para darse cuenta que no es canela.

Vi una planta con pene y con vagina, no les muestro fotos pues el procurador me demandaría como a Soho.
Mi trabajo es también ver dantas, cerdos silvestres, anacondas, peces grandísimos, presos en este espacio, desgracias a que la gente los caza para tenerlos de mascota y ya no sobrevivirán en el bosque.


Mi trabajo es poder ver una boruga que luego de seis meses al fin sale de su escondite, mi trabajo es ver un grillo de ojos amarillos, tortugas, mi trabajo es pensar como hacer para que la gente venga a ver los animales sin que se interese por tenerlos en su casa.
Mi trabajo es ver tigrillos cuyos rugidos no merecen el diminutivo, me enteraría luego que uno escapó de su prisión para seguir siendo él, el cazador que aprovechó la oportunidad y se comió 10 guacamayas, es su naturaleza y luego no falta el biólogo que dice que no afectamos los ciclos naturales.


Salgo hacia Mocoa, al llegar me encuentro con las calles que reconozco rápidamente, al mirar la iglesia y la casa colonial de la esquina del parque, Mocoa parece una foto sin tiempo del último siglo.
De Mocoa me encanta que a donde mire las calles siempre terminan en el verde del bosque de piedemonte.



Mi trabajo durante los siguientes sería con otros animales, esta vez hablar con los de mi especie.
En mis viajes trato siempre de darme una escapada y conocer la región, la gente dice envidiar mi trabajo pero he tenido viajes a Santa Marta y otros lados en los que llego en la mañana a una oficina, trabajo el día entero y me regreso en la tarde, sin siquiera haber visto la playa.
No quería que me pasara, el sábado que era libre, se va viendo cortado por las reuniones que no se pudieron el viernes. Vé el mariposario me dice Mireya, no me contesta Mildred, eso ve que ella esta allá.
Un taxi me lleva a 8 kilómetros, junto al río Pepino (intuyo que el nombre se debe al color de sus aguas), un muro de roca y una flecha indica la entrada, hago equilibrio junto al río y me pregunto por qué traje mis zapatos citadinos a esta aventura.



Con el fuerte sonido del río a la izquierda y el verde profundo del bosque camino solitario y me siento en la más aventurada experiencia, es el bosque en su esplendor, árboles de todos los colores y tamaños, plantas chicas y grandes, musgos, líquenes y bromelias, cada árbol es un ecosistema con diversidad de especies que conviven (figura metafórica estimados ecólogos).
Llego al mariposario y hago sonar la campana, nadie sale y no entro pues un aviso así lo indica, lo mismo que las huellas de un perro que presumo grande ¡No hay nadie, perdí mi viaje!
Luego de media hora de sudar por el calor y la humedad, doy el salto y caigo dentro, dos pastores alemanes vienen a recibirme y por fortuna un guía también. Allí me encontré por supuesto con mariposas. También vi el párvulos de monos de varias especies que vinieron para readaptarse y vi llegar a las familias pasar a recogerlos.



Una familia de guacamayas son padres, con sus plumas desordenadas y crespas que denotan su juventud, pavas de monte que se esponjan y se hacen punquetas, ¿quién no se emputaría si lo tienen preso y le molestan la vida?
No me resistí a subir a la casa de la ceiba, había visto varias en fotos pero ya estando aquí, asciendo los 25 metros para poder verme rodeado de las montañas de bosques.




Se acaba el día, debo regresar y me espera el bosque, más protagonistas del pequeño mundo se mimetizan con las hojas. Pese a mi fobia al agua no me resisto a treparme en las piedras del río para las últimas fotos. Salgo a la carretera solitaria que cruza la selva, habría que esperar 20 minutos para que el bus intermunicipal me regresara a Mocoa.
Madrugar en domingo para regresar a la ciudad, ahora el transporte al aeropuerto está garantizado pues me llevará el encargado del chequeo, las últimas fotos y faltando 20 minutos la vía esta bloqueada por un mortal accidente de motocicleta, me dicen que es normal en las mañanas de domingo pues los sábados la gente sale a beber.
Gracias a los petroleros y militares que van en el mismo vuelo, abren la vía y atrás queda nuevamente Putumayo.
Por ahora un beso de flora:



martes, 16 de julio de 2013

38

La vida va cobrando aceleración, se me hacen tan cercanos los 30 y ya estoy a 2 de los 40.

Y así el espejo espejito que no miente, muestra las arrugas junto a los ojos, la frente cada vez más grande y la falta de colágeno que por momentos hacen extraño ese reflejo y me doy cuenta que quien miente es quien al verse no se ve, no se reconoce.


Temo entonces no saber si soy viejo o soy joven, adulto contemporáneo, las nuevas pasantes rondan mi edad, pero los hijos de mis compañeros de colegio ya van a mitad de carrera.
Ha sido el año de la lectura, dice Bones que por ser profesor. Mi madre se ha dado cuenta que de diseñador cada vez menos y que me he vuelto ecológico, así que un bello libro ilustrado con datos clave además de regalo para mi es para mis estudiantes.

Los intentos y avances de huerta con Bones reciben la ayuda de un libro que a mis 38 y luego de más de 22 de haber aprendido a hacer cajas me enseña la simpleza en las soluciones.

Mi enamoramiento por la economía ecológica y la economía no aritmomórfica recibe un poemario como premio.

El Dr Jiménez sin que sepa de mi cumple, estuvo en París y en una librería se acordó de mis locuras, me comparte un libro sobre la construcción social de la imagen, habrá que aprender francés.

Y para mi afición a la fotografía, mi hermano que sabe que no siempre llevo la cámara me regala lentes para el iPhone.

Mi sobrina a sus ya 5 años me regala un retrato, y mientras partimos la torta va jugando con los muñequitos de Monster Inc que me regalaron, luego pelearíamos por quien se come la crema de la torta pegado a los muñequitos.

Sin olvidar mi blazer hipster con chaleco regalo de mi hermana en mi recién estancia en Chile.

Son ya 38 y como siempre la mirada a lo que se ha hecho y lo que se hará, si ha de ser doctorado en Colombia he alcanzado la edad límite, si ha de ser que me dedique a cambiar el mundo estoy en la edad clave, en el camino a la felicidad muy bien, hace rato que sé de ella y de no buscarla.

martes, 9 de julio de 2013

Amazonas, del pequeño mundo y el real

De fantasmas verdes e islas que migran


Árboles hechos esqueleto se cubren con mantas verdes pretendiendo dárselas de vivos, algunos los llaman los fantasmas de la selva o los gasparines verdes, otros, los más osados, dedicados a las ciencias paranormales, dicen que no son fantasmas, ni esqueletos, hablan de un tal mutualismo y hasta describen como unas epífitas a las bellas mantas verdes. 



Vi también una isla flotando río abajo, no supe si se mudaba, iba de vacaciones al mar, o era víctima del desplazamiento forzado, aunque no creo pues venía del Perú. los dedicados a las ciencias paranormales dicen que se desbancó una parte de la ribera a causa de la subida del río, pamplinas, es tal vez que las islas también migran con la várzea, ¿si migran mariposas por qué las islas no?

Del pequeño mundo


El pequeño mundo muestra seres junto a los cuales los protagonistas de Depredador, Alien y Star Wars, parecen osos de peluche. 
De octópodos con muchos ojos sabíamos, de saltamontes verdes sobre verde también, aunque pocas veces un pequeño y tímido payaso saludando. 


Pero hay estrellas perdidas en el microcosmo: Supertesta muslón, duerme de día sin que las luces de los flash lo despierte, sus fuertes garras complementan sus semirigidas y muy bien estructuradas alas. 

Entotaurus además de su exoesqueto que lo ayuda a ser rana, cuenta con unos inmensos cuernos que además de radar sirven en las luchas con rivales y lo mejor, bajo su coraza se ocultan una suerte de artilugios semitransparentes que le permiten flotar, razón por la cual se le conoce como microtaurus volador. 

Apareció la novia lista para su boda, velo verde que combinaba perfecto con su corsé verde y sus gafas amarillas. 


Vamos en ironman III y seguro no habían escuchado de ironbee en sus trajes acorazados verdes y azules. 


Aunque del avispón verde hubo rumores, del avispón de piernas seductoras seguro que no. 

Se sabía de la serpiente emplumada, de buchiplumas, ¿pero conocías una mosca dragón emplumada?


Hay también los ya conocidos insectos dragón negro, azul, marrón y rojo. El verde quizás el más difícil de ver pese a sus más de 10cm de envergadura. Dicen que su portal a la otra dimensión son los bombillos halógenos, yo vi a uno intentar traspasar el portal cientos de veces, con la mala fortuna que tantos golpes lo demolieron. 


Recordé entonces aquel alien de perro pequinés mezcla de micro murciélago lanudo y mosca albina, que alguna vez aterrizó en mi ventana. 

A propósito de alienes la noche anterior vimos unos aterrizar en puerto, la pequeña luz eléctrica desapareció tan súbitamente como apareció sobre los techos de hojalata 

De lo real

Vuelvo al mundo donde lo real supera la imaginación, un destino que tras el trabajo de mas de cinco años es certificado en sostenibilidad, vive en el caos de los vaivenes políticos, sin agua potable ni alcantarillado, con las mismas quejas de los locales sobre los beneficios que solo le llegan a los empresarios de fuera y un alcalde que sigue vendiendo sus ideas de trenes y vías de 30km selva adentro, "es el desarrollo señores" dice con ese acento paisa cargado de un ego de "echaopalante" que raya en lo ramplón. 


Cuando hace cinco o seis años comencé el trabajo, en el bello Puerto Nariño las palmas junto a las vías peatonales apenas sobrepasaban mi estatura y como saben no es que sea muy alto, los únicos vendedores informales eran tres artesanos que se paraban frente al restaurante famoso, había tres hoteles, un grupo de guías y canoeros locales, todas las casas eran de madera, techos de hojalata o palma canare. 
Hoy, las palmas superan los 15m, tan solo en el último año se abrieron tres hoteles, solo hay una vendedora informal de artesanías pues los demás fueron reubicados, pero en las noches las calles se llenan de vendedores que se rebuscan la vida con pinchos, empanadas y pescado. 

Las comunidades indígenas han construido cada una su maloca, que se ha caído y ahora buscan nuevos "proyectos" para reconstruirlas. Los indígenas viven en la onda de formular proyectos para recaudar fondos. 
Hoy dos de las casa principales fueron derrumbadas para construir grandes casas de concreto donde dos paisas pusieron sus tiendas para vender de todo y poner música a todo volumen. 

Si hace seis años me sorprendió no ver iglesia alguna en su parque principal donde los protagonistas son el fútbol y el baloncesto, esta semana conté siete iglesias cristianas que se pelean la "salvación de estos pobres indígenas desnudos que viven en pecado y adoraban a la naturaleza desconociendo a Jesucristo". Comunidades presas de unas nuevas cruzadas, del neocolonialismo paisa, bajo el discurso de un desarrollo civilizatorio, si ese que dice que ellos son subdesarrollados e incivilizados. 

Tristemente he hecho parte de esto, en mi caso bajo la retórica del turismo sostenible, pese a no estar de acuerdo con lo que dicten las reglas del mercado, término en la encrucijada. 
Quizás no sea tarde para la lucha que emprendimos por la equidad en la distribución de beneficios en la que puse mi experiencia en acuerdos comunitarios como aporte, aunque la contraparte puso toda la maquinaria de un ministerio. 

El modelo del turismo todo incluido que hace 20 y 30 años llenó las playas del mundo, llega ahora al turismo de naturaleza y se vende como ecoturismo, así, las fotos de turistas cargando osos perezosos y delfines rosados, animales encadenados y en cajas de madera en restaurantes del Perú, se venden como visitas a zoológico. Dicen quienes van con On Vacation que es el todo incluido que no incluye nada, a lo que agrego que es el todo incluido que excluye a los locales. 

Leticia anda con ganas de certificarse, tiene de ventaja el conocer la experiencia de puerto, pero la gran desventaja de que el "desarrollo " es aquí mas vertiginoso, los colonos y mestizos han desplazado a los indígenas hacia los kilómetros y en los últimos cinco años ha sufrido de una explosión comercial. 

Entonces, una semana de intenso trabajo con Bones me lleva a las reflexiones usuales sobre nuestro trabajo y este paradigma del turismo sostenible, tiemblan los planes de doctorado y vivir fuera, o más bien hacer algo para cambiar el mundo iniciando desde aquí.

lunes, 8 de julio de 2013

Los hijos de los sueños

En medio de una conversación de trabajo, ella interrumpe sin avisar y habla con su hija por celular, yo queriendo no escuchar pero gracias a su tono de voz oigo una frase que pensé desaparecida incluso de los chistes del siglo pasado: 

- Cuídate del tiempo que compartes con Miguel, la carne es débil y el diablo es puerco... 
Sin saber la respuesta de su hija, añade la madre:
- Yo sé porqué te lo digo 

Cuelga la llamada y me explica porqué le dijo eso a su hija, continúa: 

...Yo no pude.
Espero mi hija cumpla mis sueños

Respondo: 
- Por eso no tuve hijos, porque si los tuviera esperaría que cumplan sus sueños, no los míos.

sábado, 22 de junio de 2013

Chile, volvimos. II- Atacama: Iquique, la ponencia, pueblos y fantasmas

Des-cubriendo a Iquique
Con ganas de ver los Andes, es el viaje sin ventana de día y con ventana de noche. Los chilenos por costumbre piden ventanilla para ver adentro mientras duermen y yo a tres sillas apenas veo las cimas con nieve, algo de Antofagasta y el desierto de Atacama que desde el avión se hacen pintura de pasteles sin sombras. 


Mientras vuelo a Iquique, cinco extranjeros hablan en inglés preparando su ponencia, "sustainable enterprises, leadership" pienso que van al mismo evento, pero luego el "benefits of GMOs seeds by Dupont" me aclara el panorama o quizás lo oscureció. 



Una montaña acompaña la carretera hacia Iquique, ni una planta, apenas arena, es la región de Atacama. Cubierta por la niebla del oleaje se observa una ciudad pequeña sobre la costa, mezcla de casas chicas y altos edificios de coloridos, llegamos por la avenida Arturo Prat a mi hotel, que resulta naranja y mi cuarto con una estupenda vista y el arrullo de las olas, golpeando apenas a unos metros. 


Salgo a caminar por el sendero costero, las olas alcanzan los seis metros, la gente trota y toma la playa como gimnasio, la municipalidad ha instalado parques infantiles y de skateboarding. Una rápida visita al Zofri, nada del otro mundo, me recordó a los sanandresitos feos de Bogotá.  Busco dónde almorzar y ya sé que los viáticos no alcanzarán pues la comida cuesta cuatro veces lo que en Colombia. 

A primera vista no me gustó la ciudad, esos cerros de arena ocre sin plantas contrastan con mi imaginario de cerros verdes que acompañan a Bogotá. Pero me faltaba caminar la ciudad y escuchar sus historias. El paseo Baquedano y la plaza Arturo Prat con casas de madera y hojalata que le dan un toque de autenticidad, el tranvía turístico y el amueblamiento urbano que invita a la tranquilidad. Conocer la tradición del salitre que moriría con la aparición del sintético pero que se mantiene con la minería extendida en la región. El barco la Esmeralda, recreación de aquel en que Arturo Prat libró la batalla contra los peruanos, ganándola a pesar de que su nave era en madera y la de los enemigos en metal. Las delicias gastronómicas, más peruanas e incluso bolivianas que chilenas.



Recordé entonces, cuando en una conferencia dije que descubrir significa quitar lo que cubre, y que muchas veces el velo que cubre esta en nuestros ojos y no en la realidad, alcancé a des cubrir a Iquique.


Ponenciando: inspiradora, 
Horrible costumbre colombiana de llamar a todos doctor como forma de distinguir, de excluir, si tienes corbata, si eres funcionario, si eres profesor, te dicen doctor. Entonces la secretaria de la facultad, escribe a Chile anunciando al Dr y al Dr, vergüenza siente uno cuando se sienta con doctores reales y te preguntan sobre tu doctorado.

Extraño mundo el de los investigadores y académicos, critican a los consultores que presentan proyectos exitosos, por no ser científicos: "parece ponencia de primer semestre"; pero cuando ellos deben presentar, muestran un proyecto de consultoría, lo llaman investigación, los éxitos son gracias al investigador, pero si la comunidad no avanzó, no es responsabilidad del investigador. Con el susto de escuchar estas críticas, ajusto mi presentación.

Mi defecto-habilidad de apropiar acentos me sirvió para el taxi, pero llega la hora de mi ponencia y recuerdo que Bones me dijo que si no me gusta mi voz, la puedo modular. 
Con mi acento más colombiano y los nervios guardados en los bolsillos inicio como siempre con un par de bromas, media se entendió. 

De los 20 minutos asignados, mi ponencia toma 19:50, sigo la respuesta de los asistentes en sus rostros, unos asienten, otros sonríen. Aparecen la checa y la argentina, llega la sesión de discusión, muchas preguntas para mí, guardo la esperanza de que sea interés por el tema y no que lo hice tan mal que nadie entendió.
Debatimos sobre el desarrollo, la sostenibilidad, la sustentabilidad y la economía ecológica, discutimos de la costumbre colombiana de crear leyes para todo, definir todo por ley, desde el ecoturismo hasta el desarrollo sostenible, con la tristeza de que este último se define como crecimiento económico.

Se acaba la discusión y resulta una fila de interesadas en hablar conmigo (los interesados ya  me habían dado su tarjeta y datos de contacto), me entero entonces que les gustó mi forma de ver el mundo y discutir, dice la checa que hablo con tal seguridad y tan bonito, que muestro tranquilidad y genero confianza; remata la argentina, con que luego de haber escuchado en su maestría sobre ecología política y economía ecológica, se había dedicado a lo economía tradicional, pero que al escucharme, considera mi ponencia inspiradora.
La tarde sería para más ponencias y conversaciones con las interesadas e interesados.

Al finalizar la jornada, llega el tiempo de la integración, caminata de una hora por el paseo Baquedano en busca de Sumapuriwa gastronomía aymara y quechua que se mezcla. Prueba de varios piscos: pico sour, huacatay sour, coca sour y el teconte con sus 90 grados de alcohol.
Luego el pusy, la bebida aymara que son no por sus 95 grados de alcohol sino con su nombre hace sonrojar a la checa.  De remate rissoto de quinua con mariscos 

Atacama y los fantasmas
Sabía de la importancia de la minería en Chile, había leído de las guerras con Perú por las minas del norte en Atacama y había visto las minas junto a la carretera de Iquique. 
Lo mismo sabía de la alta radiación y que Atacama es la región más seca del planeta, estando allá ¿cómo no visitarlas?





Gracias a César que me incluyó en su salida, rentamos un auto para los validivianos y el colombiano, que se juntó al de Luis y los ticos. Ascendemos rápidamente esa montaña que rodea a Iquique y bordea la costa. 
Esa montaña que desde el primer día me sorprende por la ausencia de plantas, ni siquiera pasto en kilómetros. 
Llegamos a Alto Hospicio, sándwich de luca (mil pesos), lo atravesamos rápidamente para encontrarnos con montañas y la niebla de la mañana, a donde miro alrededor no hay plantas, únicamente el suelo en colores terracota y ocre, salpicado de una que otra mina y el único verde es el eléctrico de un montón de azufre. 
La temperatura del desierto que nos hace cerrar ventanas, usar suéter, va ascendiendo. Superamos las montañas y nos encontramos con un gran valle, la pampa, me dicen mis compañeros de viaje. Imágenes surrealistas de una carretera recta que se pierde en el horizonte, más tarde imágenes de un horizonte que se hace borroso por el calor. 
Con la prisa que da el saber que hoy mismo viajamos de regreso, visitamos como turista japonés pueblos en oasis, a veces sin bajarnos del auto observamos la arquitectura, mezcla de madera, adobe y lo que en Colombia llamamos bahareque, los muros han perdido su piel y dejan ver esa mezcla de huesos en madera y músculos de barro.


Rápida visita a la Reserva Nacional Pampa del Tamarugal, un famoso arbusto capaz de soportar este seco ecosistema, que se extiende en kilómetros y luce como un esquelético y delgado árbol, por muchos momentos son los únicos seres vivos presentes aparte de los humanos que vamos en los autos.

En ella los Geoglifos de Cerro Pintado, muestra de culturas milenarias que se asentaron en el desierto mucho antes de los aymaras y quichuas, grandes figuras zoomorfas, geométricas y antropormas hechas con piedras sobre el suelo, la energía aquí es grandiosa, y no me refiero al sol que hace guardarse a Cesar en el auto.

También encontré las huellas de Penélope, quien cuando se canso de esperar decidió acostarse, aun cuando había desaparecido y el tren es quien ahora la espera.




Llega la hora de Humberstone, me recuerda las imágenes de pueblos fantasma de películas gringas, me recuerda las imágenes de campos de concentración. Con Guillermo compartimos la sensación de malas vibras y malas energías, el viento se hace canto y susurro, las viejas fotos de familias en las paredes ( como en Los Otros), los muebles estancados en el tiempo y los chillidos de la madera y las latas parecen hablarnos, si antes no dudaba de los fantasmas, hoy ya sé de un pueblo que habitan.







Luego de una hora de fotos, el tiempo apremia y emprendemos la carrera hacia Iquique, poner gasolina al auto ( en monedas colectamos las 2 lucas), acelerar a fondo y ver desde el Alto a la ciudad, para descubrir que Cesar tiene miedo a las alturas y se cambiará de carril, correr y correr, sin tiempo para despedidas, tanto que olvido mi billetera en el auto.
Correr en busca del transfer, el vuelo a Santiago y el vuelo a Bogotá. 

No me deja de sorprender, hoy a 2600msnm, hace 24 horas 7000 km de vuelo y 300km de carretera en el desierto más seco del planeta, Atacama