viernes, 23 de diciembre de 2011

Bienvenido a Colombia

En la bella Colombia el servicio al cliente es bueno, la gente es amable, Bogotá es hasta bonita, la ciudad ha mejorado, de hecho no tenemos tantos problemas; el aeropuerto el Dorado, sería el comienzo del regreso a la verdad.
Tan sólo unas horas después de llegar de México, una rápida visita a mi nuevo empleo (ya les contaré), derecho al aeropuerto rumbo a Putumayo, de nuevo las hamburguesas del Corral, los encuentros con conocidos, los acentos que imito, las mujeres con los jeanes mas ajustados del mundo, los Andes, el verde colombiano, los ríos amarillos que se ven desde el avión, luego la bella selva del Amazonas, los cerros que muestran la carretera a Nariño, exhalación.

Ya en la conferencia, sin mucho público la verdad, con los compañeros y los atrasos de costumbre, se inicia la bienvenida. ¡No se afanen que somos amigos de los de la aerolínea!, nos damos entonces tiempo para el almuerzo, un pescado de opción rápida se toma 45 minutos, 10 comiendo, 20 de atraso del conductor y a 140km por carreteras muy diferentes de las de México nos vamos al aeropuerto. 
Con el vuelo cerrado lo único que vemos es el avión, ya va en el cielo, mañana no habrá vuelo, los de la ciudad cercana están sobrevendidos y yo debo estar en Bogotá para entrevista de trabajo.

Como apenas llegué al país ando con celu en prepago, por ser iPhone los datos acaban el saldo, por no avisar al banco que ya regresé me bloquean la cuenta, también la de internet, así que sin dinero, sin teléfono, sin vuelo y con una gripa que pretende acabarme, Colombia me da la bienvenida.

Sin muchas ganas acepto las 14 horas por tierra hacia Bogotá, no duermo en los buses, menos con gripa, el aire acondicionado es peor, pero debo llegar a mi cita de 9:00am, Bogotá me recibe con un trancón a las 11:00am. 

El apartamento se demorará más dice el maestro de obra, las cuentas ya las desbloquearon, la ciudad está en caos, el servicio al cliente es perverso, y me debo preparar para mi entrevista.
Pienso ahora que tal vez estando afuera creé un bello imaginario sobre la esperanza y el extrañamiento del país, bienvenido pues a la realidad, bienvenido pues al desorden.




sábado, 10 de diciembre de 2011

Chao México bye, viajero en luna llena


Como siempre que dejo lugares, los días se hacen un inventario de recuerdos que se construye minuto a minuto, las mismas calles y paisajes de los últimos meses cobran un sentido de nostalgia, el verde del bosque de pinos alrededor de san cris que se observa desde la ventana, el camino a la casa por en medio de un túnel de árboles que se deshojan día tras día, la casa de las ventanas, el moho, la humedad, el horrible colchón, el ruido de los vecinos, las canteras del frente.

El frío se ha tomado la ciudad, con él, las noches son mas largas y los atardeceres mas rojos, voy en busca de las comidas que me faltaban, el pollo campero que siempre quise, un asado de despedida y yo de chef.

Esta vez, extrañamente me despido de todos, del Hanasho, de la señora sonriente de la lavandería, de mi vecina Juanita, hasta de Pedro el del agua.

Disfruto de los últimos días de esta sensación de anonimato y soledad que descubrí en México, donde las prisas son pocas, donde el trabajo aunque mal pagado era de preocupación por mes, dedicación tres días; donde el ser extranjero me daba un anonimato visible. Aquí, los amigos son pocos y las charlas también, pese a las carencias había cierta paz de las afueras de la ciudad, que no miento, se rompía con los perros, los cerdos y la horrible música de los vecinos...quizás sea que busco qué extrañar, algo a qué aferrarme. Pero igual es la partida

Como hace un año cuando los conocí, Lalo y Helé nos acompañan  al aeropuerto, 5:00 am comienza el regreso- partida, entre las típicas bromas de Lalo, nuestros nervios y ansiedad, el árbol se ha hecho dos, lo mismo que la maleta lista desde hace un mes, cuatro despedidas en el aeropuerto con los latinos y la cara extrañada de los gringos para quienes la despedida era solo la del carro, los abrazos que sellan la promesa de que aquí, en Colombia o en Polonia nos veremos en el futuro.

Ahora, solo los dos, seis maletas y dos medios árboles, rumbo a Ciudad de México, el cielo despejado nos deja ver el volcán y el nevado como despedida, ya en el DF, el air train no tiene ascensor ni escaleras eléctricas así que nosotros y las mil maletas a paso de tortuga.

Con mucho tiempo para comprar cosas, las filas, las vueltas y los cambios nos dejan sin compras, sin áviso en las pantallas, sin indicaciones en ninguna parte el avión está cerrando el abordaje y debemos regresar a buscar migración, una sola persona para un aeropuerto internacional, por supuesto no hay compras. 

México check

Paso fugaz por Panamá para tampoco comprar nada, poco a poco el número de rostros colombianos va aumentando, ahora ya no hay espacio en los maleteros, nadie saluda, el vuelo se atrasa, luego sobrevolamos Bogotá pues no hay turno, luego 20 minutos más, antes de poder parquear, esa es Colombia, esa parte no la extrañé, aunque eso será del próximo escrito.

Hoy como hace tres días, la luna llena nos persigue, como posada sobre el ala del avión, es la misma luna de la llegada a México, la misma luna llena de mi viaje a EEUU hace meses, la misma de hace un año también a EEUU, la misma del primer viaje a la Encrucijada y a Leticia hace marras, parece entonces que me he convertido en viajero en luna llena.

miércoles, 30 de noviembre de 2011

De terminar trabajo, empezar la nostalgia y retenes en México

4:00 am, viajando por selvas colombianas, buscando casa y conociendo, mi cerebro juega la pasada de  ilusionarme ya en Colombia al tiempo que me impide levantarme a la hora adecuada; 5:00 am 2 grados de temperatura y partimos a los que es mi último taller en la Encrucijada, apenas 10 días después del fallido intento. 
Las charlas con Allrhod quien con el paso del tiempo ha dejado un poco su lado inglés y aumentado el mexicano, discutimos las realidades de nuestros países, lo que nos molesta la corrupción, "me molestan los compadrazgos" dice Allrhod, he de cambiar entonces mi primer actividad que hablaba de compadres.

Última vez en que atravieso estos bellos paisajes de Chiapas, en medio de montañas, de verdes, de pinos, a lo lejos en el valle la niebla se hace cobija y apenas sobresalen las puntas de los árboles, del otro lado las nubes densas parecen cobertores para las montañas frías de estos días. Empieza la nostalgia, fácil me adapto a cada sitio, sean como sean las condiciones, eso mismo motiva mis sentimientos, no conocí los cenotes, ni Cancún, ni Acapulco... extrañaré México.

De nuevo al cayuco, cruzar el estero, esperar a las comunidades quienes habían prometido 50 asistentes, luego de una hora somos 8 lo que no impide que cumplamos nuestros objetivos; mientras la espera me preguntan por Colombia, si hay pescadores, si hay manglares, si la comida es igual.

Luego de asignar tareas para la nueva red, llegan de sorpresa los delegados, hablan de lo importante de trabajar como grupo; se sorprenden gratamente con los resultados del trabajo y se comprometen a estar de aquí en adelante, "eres colombiano, se te nota por el acento", dice el delegado al tiempo que intenta venderme a Chiapas como destino, sonrío.

La despedida, los abrazos, los agradecimientos mutuos, el cayuco, el estero y a la carretera de regreso. Un par de güeros en una camioneta nuevecita, transitan rumbo norte una carretera fronteriza, un grupo de militares en un retén de siempre los detiene, todo normal, se bajan del vehículo, lo revisan, empieza el interrogatorio, ¿de dónde viene?, ¿a dónde va?, ¿a qué se dedica?, ¿cómo se llama su compañero?, entrego mi documento de identificación, ¿es usted colombiano?, ¿motivo de viaje?, ¿tiempo de estar en México?... minutos después confrontan las respuestas del otro güero, mientras empiezan a desarmar la camioneta en busca  de quién sabe qué.
Pasan los minutos, continúa el interrogatorio, luego Allrhod empieza a enojarse, pregunta la razón de la demora, de la desarmada de su coche, el militar sin quitarse sus lentes responde... falta que traigan al perro, 20 minutos más, tres militares en la camioneta, justo cuando llega el perro, el militar de los lentes lo detiene y le da instrucciones que no escuchamos, el par de güeros se asustan, Allrhod ya está enojado, tememos por lo que vemos en las noticias... luego de 45 minutos, luego de 6 veces en que los militares dijeron no encontrar nada, nos regresan credenciales y nos vamos.

Allrhod habla con su esposa, le explica el atraso: "los militares estaban felices, un par de güeros en camioneta nueva, y uno de ellos es colombiano, pues ya la hicieron".


jueves, 17 de noviembre de 2011

Cuidado con lo que sueñas... En la encrucijada

Con la falta de planeación que me caracteriza, admitiendo una vez más que soy soñador empedernido y teniendo en cuenta que más de uno dice que en 2012 se acabará el mundo, decidí despreocuparme de asuntos laborales y la sustentación de la tesis, ¡ahh.. ahí vemos!, dice mi mente.

Entonces dedico mis pensamientos a soñar: ser profesor universitario, volver a ser investigador, dirigir un departamento de trabajo comunitario, dirigir una empresa de consultoría de preferencia en el extranjero. Tener un Jeep, un perro grande, un hotel... escribir, tomar fotos.

Los dos últimos se cumplen en este blog y con algunas publicaciones, no soy pretencioso, esas cosas simples me llenan.

Con el cercano regreso a Colombia vuelve la búsqueda de empleo, intentos de planear, entonces aparecen los correos: ¿cuándo vuelves?, ¿qué tienes planeado?, ¡lástima que te vayas!; con mis respuestas llegan sus propuestas; ¿quieres ser docente e investigador en la U?, ¿quieres dirigir el departamento de alianzas entre pescadores responsables del pacífico y cadenas de supermercados?, ¿quieres reemplazarme en mi cargo y dirigir la empresa aquí en México?... total, heme en la encrucijada y no me refiero a la reserva en la que trabajo aquí en México...si al menos uno me hubiera ofrecido el Jeep y el perro grande sería más fácil.

Me han pedido que lo piense con calma, que sea sincero en la respuesta, ¿qué planeas a mediano plazo?... con la sinceridad que me caracteriza, pero sabiendo las implicaciones de mi repuesta, apenas les hablé del perro y del Jeep, cómo les voy a decir que no planeo.

Entonces, llega a mi mente esa famosa frase:

"Ten cuidado con lo que sueñas, puede que se te cumpla".

¡Ahí vemos!, responde mi mente.





jueves, 10 de noviembre de 2011

Intento de mexicanización

Debo admitir que tengo un poco olvidado este mi espacio virtual, quise escribir sobre un periplo por cuatro estados de México, el día de los muertos, el gato (tenemos mascota), los quejares, pero el trabajo que no es mucho me ha mantenido ocupado.

El regreso a Colombia se aproxima, después de siete meses aquí ¿tengo algo de mexicano?. 
Día a día lucho por mantener intacto mi acento, sé que tengo la facilidad de imitar acentos, sé que imito muy bien el mexicano, aunque parece que no sale con mi apariencia porque me siguen diciendo ¡usted no es de aquí!.

Procuro no usar el verbo "platicar" no me gusta, como no me gusta decir "checar", tampoco pluralizo "las gentes" y prefiero el verbo iniciar al principiar, también prefiero trípode a tripíe y mil arepas a 10 tortillas o tacos. Hemos convertido esta casa en la "en bajadita colombiana" porque queda en una loma y porque cocinamos colombiano, sin chile.... total ¿qué tengo de mexicano?.

Preocupado por este asunto me di cuenta de que los mexicanos se caracterizan por ser "machotes" y se ven más "chulos" si llevan barba, hace justo dos semanas cuando estaba en el DF decidí dejármela crecer.

El DF es una ciudad más bonita de lo que muchos la describen, la metrópoli más grande del planeta estará contaminada, habrá pobreza, el tráfico es una mamera, pero la arquitectura es bonita, las calles amplias, con parques hermosos y repleta de cultura (de ayer y de hoy), cultura viva. El metro o el bus cuestan la tercera o cuarta parte de lo que cuesta en Bogotá, las bicicletas públicas son divinas y tienen unos museos espectaculares, además de ser una ciudad que goza del desorden propio de América Latina.

Pero lo que más me sorprendió de Ciudad de México, es que a pesar de ese imaginario del mexicano machote (machista), el DF es altamente tolerante y abierto a los LGBT,  no puedo presumir de haber viajado mucho, pero ni en Santiago, San José (CR), ni en San Francisco, ni en LA, en fin, en ninguna otra ciudad había visto que gays y lesbianas pudiesen ser tan abiertos en sus expresiones como los vi en el DF.
Por esos días llegué a una conclusión, para ser gay hay que ser muy macho, muy macho para que una cultura machista te acepte. 

¿Y mi barba?
Hoy, dos semanas después ha crecido, sin embargo, me he dado cuenta que lo pelos de mi barba se tienen que gritar unos a otros para poderse escuchar, (así de lejos se encuentran), mi barba crece como  una suerte de poliamorfo asterístico, es decir cada pelo en un sentido, dirección y color diferente. Frente a la cara de Bones quien me había apoyado en esta causa, la cuchilla quitó hoy mi intento de mexicanización.

sábado, 15 de octubre de 2011

Chambear en México

A fuerza de confianza, quizás demasiada, sin conocer la ruta, primera vez conduciendo en México, sin guía pero sí la bella compañía, Allrhod me envía a mi primer taller en México, las carreteras amplias permiten que el límite de velocidad de 110km/h se supere rápidamente, los verdes de las montañas me recuerdan Colombia, en una hora superamos a Tuxtla (una ciudad pequeña que tardas en atravesar por el tráfico), rumbo noroeste y no me pregunten por nombres, aquí todos los pueblos tienen una mezcla de ult xcul repetidas hasta cuatro veces en una palabra de forma que no recuerdo.

Pijijiapan es el destino, 4,5 horas y estamos allá, buscar el bote, cruzar el estero y ya en Playa Grande, estamos en la Encrucijada.

Las fotos de costumbre, sin meterse en el mar que está picado, cangrejos camuflados, pescado y mariscos de comida; ni la horrible noche repleta de mosquitos ni el desvelo son disculpa para no trabajar. Los 30 minutos de atraso colombianos se convierten en 90 aquí, en mi mente he preparado las palabras, he seleccionado cuáles no decir (aquí significan otra cosa), he pensado mis chistes y allá vamos.

Puede que sea español y América pero las diferencias emergen, aquí una sola golondrina si hace verano, poco a poco, con Bones vamos descubriendo que debo cambiar la metodología y actividades, no me están entendiendo.

Los rápidos cambios funcionan y retomamos el rumbo, quienes trabajen con comunidad me entenderán, cuando sientes que el grupo no te sigue te preocupas, te estresas, igual debes solucionarlo, es parte de la pasión por esto.

El regreso cargado de lluvias junta en cinco horas lo que más odio de conducir, niebla, lluvia, noche y ciudad, lo que ayuda es ver estas carreteras mexicanas de varios carriles y rectas en las que 160km/h dejan de ser mito.

Pasado un mes vuelvo, la niebla de la mañana no deja ver mas allá de 10 metros, pero vamos a 90km/h, esta vez sin la bella compañía pero sí con guía, paradójicamente nos perdemos, no obstante, el taller sale muy bien, sin proyector, escribiendo en carteleras a mano, improvisando, haciendo bromas; esta vez no hubo mosquitos pero sí el reencuentro con tres gringas güeras, de nuevo a conducir, a 150km/h soy la ruta que llevará a Eri, Cit y Marl a sus respectivos pueblos, tarde en la noche entre Tuxtla y Sancris, solo conduzco en medio de las lluvias y la niebla, guiado por las luces de camiones.

He enviado mis informes, he hablado con amigos de Allrhod, me dicen que el trabajo es excelente, con alimento para el ego, vuelven las ganas de continuar ese periplo hacia el sueño de ser consultor internacional...ahora ¿a dónde nos iremos?


viernes, 23 de septiembre de 2011

Insomnio

Son las 9:45pm, hora de dormir, mas temprano de lo que era costumbre pero debo descansar, apachurraré los ojos para dormir pronto.

"Juan tiene que sistematizar unos datos en Excel, ya sé, le diré que use "dividir celda en columnas", luego "sumar si", luego "tablas dinámicas", es sencillo... El informe quedó excelente, eso dijo el jefe, ahora que escriba en el blog de la comunidad, ya sé, escribiré sobre el taller, citaré a Candelo, haré bromas y recomendaciones... debo hacer la página web personal repleta de experiencias, con blog y entradas para que la gente opine, ya tengo la primer entrada, uy ya tengo la segunda...¿y qué haré para que Bones pueda hacer APA más fácil?..."

El ritmo de mis pensamientos aumenta, al tiempo que me sorprende la velocidad de solución y la calidad de mis propuestas, ¡estoy ingenioso!, siento que lo visto en Limitless es posible, en pocos minutos ya sé cómo ayudarle a Juan, cómo escribir mi libro de BP, los temas de tres entradas en mi blog, el diseño y las nuevas entradas de mi página web, porqué no me funcionan los pluggins de Firefoz para citar APA... joder son tantas cosas, que quiero encender el iPhone para apuntarlas... no se puede, es tarde y fijo despierto a Bones.

Vuelvo a apachurrar los ojos, nuevo giro en la cama y comienza otra vez, ¿escogeré google apps o un hosting con generador de contenidos?, ya sé qué imagen poner...llegó Juan, mejor le digo mañana lo que se me ocurrió, ¿qué horas serán?, ya es tarde, mejor no ver el reloj.

Me doy cuenta que tengo los ojos bien abiertos como lámparas, trato de apachurrar los ojos, nuevo giro en la cama, trato de pensar en nada, se encendió el calentador Juan II se está bañando, es un poco loco han de ser casi las 2:00am... no veré el reloj.

Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis balazos, ¿qué habrá pasado?, recordé la Macarena, las noches de balaceras en los barrios cercanos, por los dioses estoy en México, ¿y si la violencia está llegando al sur?...no creo, son mis delirios de persecución, pasan los minutos, creo que mas de 40, ¿habrá heridos?... suenan las sirenas, ¿ambulancia?, ¿policía?, menos mal los techos son en concreto y la ventana da a la montaña. 

Maldito gallo, empieza a cantar, me siento en el campo, recuerdo mi infancia, a propósito de infancia, en mi pagina web también pondré fotos, me gusta la fotografía, usare un app de google o programare en Flash... difícil decisión, subiré una de Amazonas, a propósito, pasaremos un proyecto a BC?, en ecoturismo, es mi tema y mi pasión... pasión, a propósito si me vuelvo famoso con mi pagina web y me invitan a cualquier sitio, pediré dos tiquetes, quiero viajar con Bones, no solo porque me haga bien su compañía, es que me ayuda y pasear es nuestra pasión... a propósito de Bones, sigue durmiendo pero creo que mis vueltas en la cama la despiertan.

Son las 3:00am, no aguanté, vi la hora, ese gallo cantó mil veces ¿qué se cree?... mierda, tengo insomnio, maldita sensación, tratar de dormir mientras tu cerebro se acelera al tiempo que no notas que el tiempo pase; no sé desde cuándo lo tenga, por eso duermo sin relojes; maldita sensación, no sabes cuando llega, sin darte cuenta te haces irascible...no veré más la hora, tratare de dormir. Creo que he contado los millones de ovejas que existen en Australia, Argentina y Nueva Zelanda juntos. ¿Sabían que son los países con mayor número de ovejas?.

Amaneció, aquí el sol sale a las 7:00 am, nada que hacer, a levantarse.

Reflexión matutina: y si resulta que en lugar de criticar el coaching, la meditación, el yoga, mas bien los aprovecho para buscar la paz en mi interior, la paz de mi interior.

martes, 6 de septiembre de 2011

Lecciones básicas de coaching

Sé que muchos llegan a esta página tratando de descifrar qué es esto del coaching, quiero iniciar haciendo énfasis en que no es entrenamiento o instrucción, tampoco los "coach" son entrenadores o instructores, realmente no hay una palabra en español que sirva para explicar qué es, todas se quedan cortas; mucho menos pretende ser un tipo de sicología, noooo, el coaching es... eso lo veremos al final.

Por ahora les cuento que estoy escribiendo mi propio libro sobre coaching, a continuación la tabla de contenido para ver si alguien se anima:

  • Capítulo 1: Vivir junto al pantano, el increíble caso de superación personal de Shrek.
  • Capítulo 2: Los señores de la la luz, la historia de éxito de Codensa
  • Capítulo 3: Padre Uribe, padre pobre, ¿quién le dijo que el estudio daba plata papá?
  • Capítulo 4: Buscando en tu interior, estudio de caso de Victoria Secret.
  • Capítulo 5: La historia secreta de cómo se hicieron millonarios los millonarios, escrita por alguien que no es millonario.
Como abrebocas les cuento que el Capítulo 1 nos ayudará a entender cuál es el papel del Coach, Burro irá paso a paso descubriendo las capas de Shrek a través de sencillas experiencias de vida, nada más disiente que la historia de un ogro que vivía junto a un pantano y en una profunda lucha interna, y gracias al coaching de Burro logra lo inimaginable, seguir viviendo en el pantano. 
Así como Shakira quien a cambio de dejar de ser loba, volvió lobo a todo un planeta, Shrek nos enseña lo importante de ser uno mismo, sea lo que uno sea y estar orgulloso de serlo.

Como se habrán dado cuenta todos los libros sobre millonarios famosos los escribe un pobre desconocido, por eso surge el Capítulo 5, es sencillamente maravilloso, para todos los que se preguntan cómo Steve Jobs y Bill Gates se hicieron millonarios, para todos quienes se preguntan qué hicieron Carlos Slim o Julio Mario Santodomingo, este capítulo narra sus historias a partir del ojo crítico y sagaz de un pobre y desconocido, acompañado de una serie de recomendaciones y puntos clave para el éxito (debo anotar que almacenes Éxito aún no ha aceptado cambiar estos puntos pero ahí voy).

Y hablando de éxito, en esta modernidad en la que el "éxito" escasea y pululan los infelices, los mas vivos se andan seudoinventando estrategias para alcanzar la felicidad poniéndole nombres raros a algo que nuestras mamás siempre dijeron: 
"ay mijo no diga esas cosas que después le va así"
"no llame el mal" 
"mijo no diga eso que todo se devuelve".
A lo anterior, a pensar antes de hablar y a pensar bien lo que dices  ahora se le llama PNL Programación Neurolingüística: pues yo también quiero aprovechar.

Ahora si, el "coaching" no es más que una mezcla de: sicología barata, actitud positiva, superación personal, las básicas de administración, con algo de zen para que se venda mejor. 

jueves, 1 de septiembre de 2011

En defensa de nada

A medida que pasan los días, a medida que mi estado deja de ser transitorio, van disminuyendo los quejares y los pensares, van disminuyendo las respuestas elaboradas, van disminuyendo mis propias preguntas. Las preguntas se hacen repetitivas, las respuestas empiezan a serlo:

¿Qué me cuentas? - nada.
¿Qué haces? - nada.
¿Qué harás? -nada.
¿Qué piensas hacer? - nada.

Y es que parece que estoy en la fase de aceptación de la nada, ¿qué de malo tiene que no haga nada, ni sueñe con nada, ni quiera hacer nada?. Bueno, lo acepto, tengo 36 años, no tengo casa, ni carro, ni maestría, ni beca, no tengo nada. Lo peor es que no me importa nada.

Infructuoso trato de coger impulso, sé que debe haber algo; balance del año, terminé tesis pero no me gradúo este año, me publicaron un artículo, pero lo hice el año anterior, tengo trabajo, pero muy poquito casi nada.

Continuo con el impulso, ¿qué quiero hacer?, no sé, ¿dónde quiero estar? no sé, ¿quiero estudiar, trabajar, hacer phd, irme a Europa, a Chile? pues no sé.

Así pasan los días, sin que pase nada, de vez en cuando la educación y formación occidental hacen mella, entonces me pregunto ¿qué he hecho hoy? pronto me respondo:

¡mierda no he hecho nada!.

lunes, 15 de agosto de 2011

En la Encrucijada entre manglares.

Las casualidades del destino o los mensajes de la vida habrían de llevarme luego de impases a una nueva encrucijada, Manglar I, Manglar II, Manglar III... Manglar VIII la agenda de viaje concertada para la salida de mi primer trabajo aquí en México. La promesa de los manglares más altos del Pacífico americano habría de cumplirse paulatinamente.


Pijijiapan fue la puerta de entrada, en Chocohuital las primeras reuniones con cooperativas de transportistas (transportadores en colombiano), palaperos, restaurantes; luego los primeros recorridos en bote, a través de esteros de aguas oscuras enmarcados por manglares blancos, negros, rojos y hasta uno amarillo. Garzas, patos e incluso un cocodrilo se observaron tan sólo en el primer día. Recordé los lagos negros del Amazonas colombiano, recordé esos espejos de agua rodeados de verdes vivos, cubiertos de cielos azules y 35 grados de temperatura.


Recorrimos la Reserva de norte a sur: Playa Grande, Costa Azul, Barrita de Pajón, Palmarcito, El Castaño, Barra Zacapulco, Chantuto, Ballenato, Las Garzas, la Palma y finalmente San José, a medida que avanzamos el manglar se hacía más alto, a medida que avanzamos la magia aumentaba y el paisaje se hacía aún más espectacular.


De reuniones con cooperativas a senderos acuáticos en los que te adentras en el manglar, los esteros se convierten en redes de canales de agua, canales que recorrimos viendo como los árboles se hacen cúpula, te sientes en túneles de vegetación, por caminos cada vez más angostos; las mareas hacen su parte y el paisaje cambia de cuando sales a cuando regresas.


El turismo se une a la pesca y a las artesanías, la ruta incluyó dos camaroneras y dos centros artesanales, al tiempo que en los recorridos nos cruzamos a cada rato con pescadores que exhiben diferentes artes. La Reserva la Encrucijada hace evidente la relación de interdependencia hombre naturaleza, aquí el tema de aprovechamiento de los bienes y servicios ecosistémicos tiene aulas, laboratorios y muchos estudios de caso.


Cientos de especies de aves, nidales donde garzas y patos de diferentes especies cuidan a sus polluelos, la onda punk ha llegado a los jóvenes incluso estos.

Hubo también águilas, halcones, pavas, pelícanos, alcatraces y por supuesto gallinas, no soy experto en el tema pero había un chingo (jurgo en colombiano).


No sé si la garza azul, los patos y garzas punketos, las garzas rosadas pico espátula, la libélula verde en el mangle, las bromelias que se fijan y las telarañas que se fijan en estas, no se si fueron los cocodrilos o las águilas, no se qué fue lo mejor de lo que vi, sé que no fueron los monos, nutrías y jaguares que no vi, quizás fue... mira mira un mapache, mi cerebro busca en la base de datos ¿cómo es un mapache?, los ojos crean un nuevo registro, eso es un mapache .


No sé si les he dicho que los pescados y mariscos son una de mis comidas preferidas, no sé si les he dicho que sueño ser el Antony Burdain del ecoturismo, aunque de seguro que este Burdain no ha ido a la Encrucijada; camarones con huevo, fríjoles y aguacate además de ser una extraña mezcla es un raro desayuno, pero créanme fue delicioso, tortillas y totopos al desayuno, a la comida (almuerzo en colombiano) y a la cena, por supuesto con mariscos.


Horas y horas en botes, horas y horas entre esteros y manglares, desde la mañana hasta la noche, así, desde la niebla matutina con sus primeros rayos de sol que acentúan las siluetas de los pescadores, hasta los atardeceres en que el agua y el cielo se hacen dorados, separados tan sólo por las siluetas negras de palmas y de mangle.

¿Y de mi?. Volví a ese mundo en el que el disfrute del paisaje y del trabajo te llena, volví a horas y horas en un bote bajo el sol alejado de mis taras y mis karmas, volví a la pasión del trabajo. Aunque debo reconocerlo, pobre de mis compañeros, parecía preso recién liberado, hablaba y hablaba al punto que mi trabajo de regreso fue mantener despierto al conductor; prometieron no escogerme de compañero de vuelos de más de dos horas.


PD:

Muchas gracias a Allan por brindarme el chance de trabajar en este bello lugar.

Gracias a George Wallace quien me puso en contacto con Allan (si el famoso George Wallace).

Gracias a Bones quien me llevó a una fiesta donde conocí a George

domingo, 7 de agosto de 2011

Desenvolverme

Varias veces me he preguntado sobre las razones que me trajeron a México, siempre la respuesta es la misma, la razón es una...Pasados un año y 10 días del temblor, apenas 110 días después de volver, la razón dice:

... vete, me voy, no sé, puedes irte a Colombia, irte a otro lado, buscar dónde estar... al menos por un tiempo.

Pretendo que esas palabras no tienen la trascendencia que normalmente tienen en mi, pretendo que surgieron súbitamente sin pensar en lo que significarían; es que mi yo habitual, ese sensibilin para el que el amor es la razón y el sentir es el motor, mi yo habitual siente esas palabras afiladas y dirigidas al corazón, mi yo habitual se desinfla, se apachurra, es una tragedia romántica. Pero hoy, pretendo que las palabras no tienen filo y que el agua en los ojos es por los lentes que no me he puesto.

Vuelve la lluvia en el día, el cielo gris y el frío, hablo del clima no de mi, vuelvo a la internet en busca de una charla que amaine la lluvia, el frío, el cielo gris... pero es domingo, esto es SanCris, esto es México y heme aquí, por tanto es normal: lluvia, cielo gris, frío y desenvolverme.

Que cómo me siento con eso... Como el sur de las vacas cuando van pal norte

sábado, 16 de julio de 2011

Palenque - 36

1500 años después de ser abandonada la ciudad de piedra se mantiene alzada como si hasta hace unos días los mayas la siguieran habitando, lo que hasta ayer había visto en fotos adquiere profundidad, altura, energía, fruto de los más de 30 grados y los casi perdidos colores, la roca se siente cálida, palacios de roca, con figuras de dioses, gobernantes, pobladores y la muerte. Musgos y líquenes de colores vivos, los habitantes modernos de esta antigua ciudad.

Con motivo de mis 36, Bones me lleva 1500 años más atrás, Palenque, una de esas maravillas que sueñas toda la vida conocer. Mi primer hotel cinco estrellas "Cha Nab Nal", la suite presidencial llamada palacio del sol parece la mejor de las casas mayas, el recinto del rey.
Una cama colonial del tamaño de una piscina, espejos por doquier, un baño del tamaño de mi apto en Colombia, tres salas. Senderos que recorren un hotel que en medio del bosque te hacen sentir como los únicos huéspedes, comida increíble, colibríes, carpinteros, garzas, libélulas, mariposas, lagartos, lagartijas, ardillas, me siento en esos programas en los que te ganas las vacaciones perfectas.

De regreso a Palenque, la fortuna de llegar a uno de los sitios más visitados de México justo cuando no hay casi turistas, la energía y la admiración, recordar mi clase de historia del arte cuando el profe Guille nos dijo: "si van a México o a Egipto, no se les ocurra pensar como gringos, no se limiten a decir, cuántos pobres murieron haciendo esto"...hoy lo entiendo perfectamente.

Recorremos el inframundo, los patios y plazas, una ciudad rodeada de bosques con monos, aves, árboles hermosos y bromelias, varios ríos la atraviesan, los mayas modificaron sus causes para que el acueducto llegara hasta sus hogares. Los turistas empiezan a llegar, mexicanos, árabes, indios, gringos y europeos, entonces el paso se hace más rápido, el parque cerrará y es hora de cenar. Respiro profundo una bocanada de historia y pasado.

Rápido paso a la piscina en medio del bosque, vendrían más libélulas, hormigas, más lagartos, heliconias, el masaje, otra noche y más piscina, el descubrir que aquí también los árboles se desnudan.

Sin muchas ganas de partir tomamos el bus de regreso, el mismo camino que nos trajo, nos lleva hacia los Altos de Chiapas, en medio de bosques y selvas, en las que el nativo pino encino es el rey, selvas cubiertas de nubes y bromelias.
Carreteras repletas de curvas que me recuerdan a Colombia y sus montañas, las huertas y chagras de allá, son milpas aquí.
Fincas divididas con cercos de madera, potreros cercados, grandes pinos, muestran que ya estamos muy cerca de SanCris, pasamos por tierras zapatistas y luego de 5 horas de viaje ya estamos en casa.

Bones se iria de campo, pero los males se lo impiden, así que vendrían más días de celebración para mi y cuidados para ella, entre restaurantes italianos, cafés en las nubes, tardes de sol, en medio de arañas que cazan gotas de rocío, junto a aves azules, la ardilla y el gato mascota de Bones cumplo 36, una vela, dos trozos de pastel y una voz que me canta.

Confirmo la teoría de que a medida que te haces viejo te felicitan menos, confirmo la teoría de dejar de planear, hoy como hace años no sé dónde estaré el próximo año, confirmo mi teoría de la vida sencilla y los placeres simples. Total la vida siempre me regala más de lo que espero.

martes, 5 de julio de 2011

Otra fortuna

A miles de kilómetros de la tierra madre, Escobar y el Pacífico colombiano aparecen, la academia no precisamente propia, me lleva a los días de trabajo en San Cipriano, Quibdó, Bahía Solano, Utría, Nuquí. Aquí la lejanía del área de estudio, no sólo en kilómetros sino en cultura y tiempo, hace ajenos e incomprensibles modos de organización social diferentes, aquí "political ecologic" pasan desapercibidos en las lecturas. 
Retorno a mis días de trabajo en el Amazonas, en el Pacífico o en la Guajira, donde los modos de vida, la cultura, la sociedad no correspondían con el imaginario que mi formación occidental me había creado, pero que gracias a la fortuna de haber crecido y estudiado en ámbitos rurales me abrió la mente a formas diferentes. En ese entonces era un niño de ciudad que vacacionaba con campesinos, luego sería un niño de ciudad, viviendo en el campo y vacacionando en la capital. 
En ese entonces una de las 17 materias llamada TPC, -técnicas de promoción para la comunidad- pasaba para mi, como religión, la forma correcta de hacer las cosas.
Muchos años después estando trabajando con comunidades indígenas del Amazonas, donde no existe la división de las disciplinas, ni lo ambiental se separa de lo social, donde somos uno solo, me movía en esas aguas con una habilidad que casi no entendía, no me explicaba cómo podía resolver ciertas situaciones... leer Augusto Angel Maya y Morín me ayudó a entenderlo.
Asimismo, recuerdo mi trabajo en el Pacífico, recuerdo un viaje con mis compañeros de maestría algunos de los cuales al conocer San Cipriano y ver a los niños jugar descalzos en medio de la lluvia, exclamaron "que pobreza, que dura esta vida", nada les dijo, las sonrisas de los niños, nada les dijo el contacto del agua con los píes, nada entendieron de la arquitectura en madera de cuartos chicos, sin ventanas, pero salas grandes, abiertas y sin muros. 
Recuerdo alguna reunión en medio de afrocolombianos, yo el único blanco en un ambiente tenso, tampoco entendí cómo pude resolver esa situación, más tarde al leer a Leff, Escobar y Martinez- Alier entendí un poco más. 
Hoy vuelvo al pasado, vuelvo a preguntarme cómo pude resolver y entender ciertas cosas, aún cuando me he quejado de las escasas salidas de campo de pregrado y maestría, creo que he sido afortunado, mi vida ha sido la sucesión de salidas de campo, he tenido la fortuna de aprender viviendo.

miércoles, 29 de junio de 2011

¿qué te dio?... tedio


A medida que llueve y los días se hacen más fríos mi cerebro como las baterías se descarga más rápido, la rutina del clima acelera la descompensación de litio.

La rutina hace que por ratos olvide que estoy en otro país, calles destapadas, repletas de huecos, la misma arquitectura neoduitamense, los mismas marcas de autos, hasta que los acentos emergen acompañados de rostros mexicanos, rancheras, duranguense y canciones que desaparecieron de la escena hace 30 años en Colombia, entonces retorno al viaje en el que estoy.

Luego de casi dos meses llegan los conceptos de los jurados de tesis, su redacción, sus errores de ortografía y los párrafos repetidos dan cuenta de la profundidad de sus comentarios, creo que usan una plantilla de concepto y sólo cambian el título de la tesis pues ni mi nombre estaba. Después de semestres de enseñarnos a volar en contra de la cuadrícula y el método científico, al final llega cuadrículo el científico a bajarme de un pepazo justo cuando mejor andaba volando.

Por los mismos días, luego de un proceso satisfactorio con comunidades de Antioquia, el premio por los logros es que ya no iré más, la semilla floreciente es aprovechada por quienes me criticaron durante el proceso...una mezcla de sentimientos entre la alegría de saber que como comunidad se unieron y crearon red, la tristeza de que los intereses personales y políticos sigan pasando por encima y aprovechando...total, en Colombia hay cero opciones de trabajo por ahora.

Extiendo entonces mis pocas tareas, ajustar la tesis y los informes para Exter; van pasando los días, los quejares propios por la adaptación a un nuevo país, las criticas al clima y a la sociedad, se suman a los de la caja de pollos, decido que debo dejar de quejarme; de qué me quejo si es que aquí llueve como en el Chocó, hace frío com en Bogotá, los vientos son como los de los huracanes junto al mar, esto es el paraíso.

De qué me quejo, desde la Maca ya tenía nube propia y por serlo me acompaña a donde voy, antes estoy agradecido con la vida por tener esta amiga (la nube).

De nuevo la caja de pollos, pobres, cómo criticar al desarrollo y a las Naciones Unidas, el crecimiento y el modelo económico si los pollos vienen de kentucky, donde reina el crecimiento y el desarrollo, precisamente de los los pollos fritos; entonces vuelvo a mi maestría, puede que sea sudaca, en universidad pública, puede que estudiara al tiempo que trabajaba y por eso no alcanzara con las lecturas diarias de las 6 materias que veía por semestre, puede que como diseñador me perdiera en el ambiente, pero que se aprendió, se aprendió, hasta me aguanto el pepazo del señor cuadrículo quien sería feliz junto a la caja de pollos...al fin y al cabo es una caja.

Así, fruto de conversaciones con Lili, me invitan a una clase, Bones no espera verme en su clase, yo no esperaba verla en su clase, sorpresa mutua y me siento como objeto de estudio (Lili me hizo sentar en frente de todos los estudiantes, delante del tablero), con la entrada en contexto (me cambian de silla) y sin saber para qué voy, resulto en ejercicios heurísticos sobre el desarrollo, la pobreza y las comunidades.

Compartir mi experiencia, ese era el motivo, experiencia que sintetizan en tres viñetas, 9 palabras que luego dirían mejor no leer pues es "lo que todos sabemos"...al tiempo que el profe me pide explicar, preguntan la clave en mi trabajo: hacer las cosas con el corazón, con pasión, no juzgar, si escuchar... escuchar. Entender nuestra responsabilidad por conocer las dos caras de la moneda, lo bueno y lo malo del desarrollo, ser sincero.

Sé que la caja de pollos no me entendió, sé que para otros fue cliché, me quedo pues con las palabras y aplausos del profe que por minutos me llevaron de regreso a ese mi pequeño mundo.

lunes, 13 de junio de 2011

San Cristóbal de las Casas

Recibo monedas y billetes, los leo, los observo, la cultura mexicana se expresa hasta en ellos, recorro las calles con nombre, nombres de personas, las calles también cuentan historias. Las calles del centro me recuerdan algunas de Cartagena de Indias, partes de pueblos coloniales en Colombia, reina la diversidad de colores, de grupos indígenas, diversas lenguas y juro que Rammstein canta en Tsotsil pues los indígenas que caminan en las calles cantan sus letras y siguen hablando, yo no entiendo ni lo uno, ni lo otro.

Extranjeros por doquier, el centro se caracteriza por ese modelo de turismo en el que los locales hacen los oficios varios, gomelos son los dueños y administran, hipies extranjeros cantan en las calles de noche para el siguiente día ir a los restaurantes caros, mientras los indígenas se rebuscan la vida vendiendo artesanías en las calles.

Buscamos casa a las afueras, con la celeridad y atacades que nos caracteriza una cabaña en la montaña, rodeada de bosque y caminos como cuevas en medio de árboles nos seduce. De fuera es perfecta, tarde nos daríamos cuenta que por dentro las falencias son grandes.
El resto de San Cris me recuerda a Tunja, Sogamoso, Duitama, Florencia, Mocoa, esas ciudades en constante construcción, de arquitectura ecléctica o neoduitamense donde el bloque a la vista reina. Los combis y los micros (colectivos) uniformados de blanco salen del centro hacia los extremos, ayudantes gritan las paradas en un español que tardaría días en comprender, golpean el coche una vez para parar, dos para arrancar y muchas veces si el auto debe seguir en reversa.

En el transporte público conoces la ciudad, pasas de escuchar norteña y duranguense, a la Rabiosa de Shakira y luego Franco de Vita quien yo juraba que ya estaba pensionado en Venezuela; familias indígenas se suben hablando sus lenguas, apenas entiendo los números, su olor, común al de los indígenas andinos de Colombia una mezcla de leña, humo, sudor y aceites.


Poco a poco aprendo la jerga chiapaneca, en Tuxtla ceno y veo en concierto a Molotov y a Fobia, siiii, heme en México cantando ¡Viva México cabrones!, aprendo qué es chido, chinga, chingar, chingado, pocamadre, desmadre, chafa, desaprendo que chequear es irregular, que platica no es el diminutivo de dinero sino una charla, que chaqueta es chamarra y decir que la cojo es ser vulgar.

Visito los mercados donde descubro un mundo de colores, en vestidos, en alimentos, en plásticos, sé que no puedo comer casi nada, ni las tortas, ni tortillas, ni los tacos, ni los tamales si los venden en la calle. Las primeras visitas Bones se sorprendía de que a mi me hablaran en inglés, luego cuando fui con Helen, descubrimos que lo que para el resto cuesta $10, para nosotros cuesta $20, pero es que quien manda a una polaca y a un colombiano güero a ir al mercado juntos. Del "mono" en Colombia ahora soy güero en México, aquí como en el Pacífico y Amazonas colombiano me ven como turista

Bones pronto saldrá, así que me lleva de paseo al Cañón del Sumidero, garzas, cocodrilos y muros de piedra de 1000 metros a cada lado, llueve, no hay muchas fotos, la casa de la marimba, Chiapas de Corso, Eugi y Mauro me dan clases de historia que luego les compartiré.

Ya en la nueva cabaña la biodiversidad me encanta, las grandes ventanas dejan ver los bosques primarios y secundarios que rodean a SanCris, el cerro no me deja ver el centro, descubro que tengo una ardilla en el jardín, que hay más de 7 tipos de aves entre ellas una azul grande con cejas amarillas, luego descubro un insecto palo de 20cms de envergadura, por los dioses, cuanta biodiversidad, días después descubro una tarántula en la entrada...dios, exceso de biodiversidad.


Bones se va, llegan los días de soledad, ya no es como Colombia, ni siquiera como Fort Collins, la soledad aquí hace mella, días enteros en los que lo único que hago es ver que pase el día, charlas con Helen Sadl, quien comparte conmigo la desocupación y las razones de viaje.

Llegaron las lluvias, de aquel clima como Medellín o Pereira, pasamos a días fríos, en los que la compañera fiel que siempre me visita a la misma hora es la lluvia, aguaceros fuertes e intensos, pero cortos, Helen dice que así son los mexicanos... su esposo lo es, supongo tiene razón.

Mucho a mucho la soledad me ataca, reaparece el insomnio, me hago tristeza, me convierto en el Fungi King, acabo El Río, me recomiendan ahora leer el Océano para entretenerme más tiempo.

Surge un posible proyecto, en ecoturismo y con comunidades, lo que me gusta, me apasiona, pero mi emocionómetro apenas se mueve... si yo no le cuento, para mi no hay gracia, ella es la razón.

Entonces vuelvo a mis días...y yo que hablaría sobre estado del arte...