sábado, 5 de diciembre de 2015

Je vole


La carta de renuncia. 
...felicitaciones F por el doctorado, quedó pendiente de su carta de renuncia. 
Las palabras del decano me quedaron sonando, así que busqué el tiempo para poder hablar con mi jefe, poder organizar mi renuncia, el empalme y entregar las cosas. 

Los afanes de los demás hicieron que nunca se diera ni la reunión, ni los empalmes, los días fueron pasando hasta que una mañana la jefe llamó y preguntó ¿cuándo vas a pasar tu carta de renuncia? ... Si no lo haces hoy, no puedo contratar a nadie. 
Cuelgo, le cuento a Bones, intento uno, dos y tres de carta ¿cómo se hace una carta de renuncia?
He caído en la cuenta de que esta es la primera vez que renuncio a un trabajo, en todos mis trabajos anteriores el contrato se acababa o lo acababan. 
Escribo una carta desde el corazón, dejar las puertas abiertas decía un jefe hace 18 años. La envió y a los 5 minutos nuevamente la jefe llama ¡No le pusiste la fecha hasta la que trabajarás F!
Me puede el mal genio, uno pensando en empalmes y ellos pensando en que debo irme rápido. Me voy en dos semanas, puse en la carta. 

Los días previos
La ansiedad se convierte en la alarma que me despierta a las 4.00 am. Me imagino qué diré en mis últimas clases, qué me dirán los alumnos y compañeros en los últimos días en la U. 
En mi mente redacto mil cartas de despedida, con consejos, recomendaciones y quejas. En mi mente el día de la despedida será triste, en mi mente imagino una gran despedida. 

La última clase de SDST se cierra con aplausos, vendría el examen final, fue extraño, luego de un parcial oral al que varios le temían, me preguntan si me pueden dar un abrazo y resulta una fila para despedirse de abrazos. 
Alemad espera a la salida del salón, me dice 
... Creo que usted trata enseñarnos que cambiar el mundo es posible. Aunque le confieso que me cuesta. 

Las clases finales de investigación se tornan alegres, este mismo grupo fue hace cuatro semestres muy difícil en otra clase, por temas académicos y porque a algunos les caía mal. Hoy los felicito, de los mejores grupos de investigación. Menos afectuosos, saben que me voy y se despiden con una sonrisa tan genuina deseándome éxitos. 

A los estudiantes de semillero los invadió el silencio cuando les dije que me iba. Tratamos de dejar todo cuadrado, me armaron despedida y fuimos a almorzar, una tarjeta conjunta que me aguó los ojos. 

Asisto entonces a las presentaciones finales de la mayor cantidad de semestres que puedo. Me voy despidiendo pues prácticamente ya a todos les había dado clase. La nostalgia me invade. Llegan mensajes por las redes sociales. 

Hola F! El otro día fui con Daniela  a despedirnos de ti, pero no estabas. Quería agradecerte con todo mi corazón por ser tan excelente profesor, la verdad a ti y Diana  les debo mi forma de pensar y ver el mundo. Son esos los profesores que hoy en día necesitamos, que nos motiven a actuar bajo nuestros propios criterios y con argumentos sólidos. Te admiro mucho y aunque sienta que la facultad pierde mucho con la ida de ustedes, te deseo lo mejor en esta nueva experiencia! De nuevo muchas gracias!!

Profe mil éxitos,  y mil gracias por tantas buenas cosas. Con cariño puedo decir que eres el mejor profesor que he tenido y que gracias a ti y a tu forma de pensar y enseñar encontré un camino sobre el cual trabajar en esta hermosa carrera, eres un buen ejemplo de disciplina, pasión y dedicación ( anexos que la universidad no ofrece pero que como personas que somos aprendemos a valorar) ;) . Espero verte por aquellas tierras y aprende más de lo que sabes para aquellos que queremos leerte y escucharte.


Fredy! Lo mejor para ti en todo lo nuevo que viene. Eres un excelente profesor y más que todo una excelente persona. Que te vaya súper bien 😊

Se llega el viernes 4 de diciembre, es el último día. Escribo un correo de despedida a mis compañeros, son las 5.00 y estoy prácticamente solo en la oficina. No hubo gran despedida, nadie se acercó. 
Así que salgo y me despido de los pocos compañeros que hay, Steph me da unas chocolatinas. Jenny un abrazo sentido. 

Recuerdo entonces que  cuando trabajo con comunidades, son las personas más sencillas o quienes no tienen cargos directivos, los que se despiden y actúan con el corazón. 

Entra Ana Andrea a la oficina para confirmarlo, habíamos hecho una apuesta de cuál de los dos se iba primero, pierde por dos semanas. Me dice "F deja de decir que no eres capaz de cambiar el mundo, ya lo has hecho"... Me dice otras frases, me da un abrazo y se va. 

Salgo por los pasillos ya solitarios de la facultad, pienso en que tenía razón LejoBen 

... Profe creo que lo más valioso que dejas y por lo que te debes sentir más orgulloso es por nosotros los estudiantes, has cambiado la vida y el modo de pensar de varios, nos has recordado la humanidad...


Butterflies and hurricanes, la canción con la que cierro la clase final del semestre, el regalo de una estudiante.

viernes, 30 de octubre de 2015

Ciclos y dualidad

4 4 40 ciclos
Uno de mis primeros recuerdos es a los cuatro años cuando me mandaron a pasar vacaciones donde mis abuelos, en mi memoria está la imagen del mundo desde los hombros de mi tío. A los 12 me iría a vivir al pueblito, a los 16 lo dejaría. A los 24 empecé a trabajar con comunidades y en temas ambientales, cuatro años después empezaría como empleado en el instituto de investigación, donde trabajaría cuatro años. Luego trabajaría cuatro años como independiente desde la comodidad de la casa, incluso desde fuera del país. 
Justo ahora estoy a punto de cumplir cuatro años de trabajar en la universidad. Con las divagaciones, las incertidumbres y las dudas que me han acompañado toda la vida, se juntan las decisiones, de lo afectivo y lo laboral, irme del país, renunciar, renunciar parcialmente, irme a la finca, el sueño de los 40. Paulatina y lentamente voy tomando las decisiones, algunas más rápido que otras.

En el proceso que comencé hace unos meses, busco mis espacios de tranquilidad, busco también los momentos que me marcaron positiva y negativamente, busco saber quién soy y por qué, de esta forma tomar mejores decisiones.
El sueño de la vida en la casa de campo, a una vida simple y calmada se lo debo y agradezco a mi abuelo, quien siempre me valoró y nunca me cuestionó. La pasión por el mundo académico se la debo a todos los maestros que me mostraron ese mundo en el que cuestionar, pensar, proponer es valioso, también a que siempre me fue bien. 

Recuerdo que hace cuatro años vivía en San Cristóbal de las Casas, a las afueras, tenía jardín y huerta, una vida simple que daba la tranquilidad de que nadie me conocía, por tanto nadie tenía expectativas al respecto, trabajé con comunidades pescadoras y además asistía invitado a clases en una universidad, era divertido que les pareciera importante mi experiencia y mi modo de pensar. En ese momento pensaba que sería bonito hacer mi doctorado en esa universidad. Si hago doctorado algún día, que sea con beca y dedicado exclusivamente a estudiar, también me dije.

Recuerdo también y está en este blog, que cuando conocí la ecología pensé que hubiera sido la única carrera por la que habría cambiado el diseño, si volviera a nacer y existiera la carrera, sería ecólogo dije hace unos años.

Vuelvo al presente, tiempo de tomar decisiones, apartamento escogido, frente a la pregunta de la jefe por el doctorado ya le había dicho que no estaba seguro si esté mundo de ciencia y academia tipo mercado era lo que quería. Ya el decano había dicho que todos los docentes Victoria, Matea y etcétera harían doctorado. Por teléfono concreto el apartamento,   me pongo a ver a dónde ir de vacaciones, aparece México, eso me recuerda el doctorado al que apliqué, me meto al sitio web de la U y al fin aparecen los resultados, es jueves 6.00pm, pasé.

La mente se me hace locura, alegría por el doctorado y tristeza por lo que vivo afectivamente, ¿Me voy o me quedo y hago mi casa?Le cuento a Bones, ¿Por qué lo dudas? - No sé si es mi sueño o el de mi madre. -¿Alguna vez tu mamá te dijo que hicieras doctorado? ella es más de que trabajes y nunca estuvo de acuerdo con que fueras profesor. - Me da susto vivir solo, lejos de la familia. -Tu mismo dices que prefieres estar solo, casi nunca visitas tu familia.

La noche se hace pensamientos, no sueños (de dormir). Amanece, pienso en que me darán beca, es en San Cristobal de las Casas, la investigación será sobre comunidades indígenas y ecoturismo (lo que me apasiona), el doctorado es en ecología...si se cumplen cuatro años, tiempo de cambio, la vida como siempre me muestra el camino, me voy, bien merecido me lo tengo.

PD: Le cuento a la jefe, dice que mis estudiantes me extrañarán, me pide hablar con el decano para decirle, en el camino pienso qué le diré: "Doctor Lacroisse, ¿recuerda que dijo que era necesario que todos los investigadores tuviéramos doctorado?...pues le cuento que etcétera se va a hacer doctorado"



Dualidad
Años pensando en si debo seguir mi lado emotivo, artístico y sentimental, o por el contrario, debo seguir el lado racional, académico. La dualidad que me acompaña desde que tengo memoria, desde aquel niño al que le iba bien en el colegio y que además ganaba concursos de pintura y escritura de cuentos. El adolescente que representó al colegio en olimpiadas de química, física y mejores bachilleres, y que a la vez hacía caricaturas de sus profesores y los imitaba en las jornadas académicas. 
La disyuntiva entre estudiar diseño o agronomía, entre las artes o las ciencias. Pasaría de pregrado en facultad de artes a maestría en ciencias. De trabajos en diseño, a trabajar con comunidades y al mundo académico. Así llegué a los 40, dudando si hago doctorado o me dedico a las artes y los oficios, a sembrar una huerta y tomar fotos. 

Las terapias de estos días me llevarían a entender la diferencia entre el "ser" y el "hacer", tocarían las fibras de mi corazón (sé que es cerebro), entonces los interrogantes cambiaron, por ende las respuestas, no soy un diseñador o un profesor, eso es a lo que me dedico. ¿Quién soy? ¿Soy emoción o soy razón?, ¿qué quiero hacer? ¿Soy ciencias o soy arte?. 
A lo anterior se sumarían las reflexiones de una clase y la escritura de un artículo académico donde me daría cuenta de que esa reconstrucción ontológica y epistemológica de la que habla Leff, de que las nuevas epistemologías del sur de Sousa Santos, de que el Buen Vivir, y hasta el pensamiento complejo de Morín, tienen en común que hablan de la necesidad de superar esas divisiones entre la ciencia y lo espiritual, entre la razón y los sentimientos, somos seres complejos. 

Entonces, caigo en la cuenta de la historia de mi vida, me presento como egresado de facultad de artes y también de una de ciencias. En las clases combino el arte, la  ciencia, los sentimientos y el espíritu, les habló de libros, y también de cómo combinar colores. Soy el académico que lee muchos artículos científicos mientras hago ilustraciones o tomo fotos. Gasto mi tiempo libre escribiendo un artículo a la vez que en otra ventana escribo cuentos, tomo fotos a rayos y dibujo monachos. Nunca he dejado el diseño, como nunca he dejado la academia.

Entonces, solo entonces, caigo en la cuenta de que no es necesario escoger entre A o B. Soy esa dualidad, o quizás, esa complejidad. 

viernes, 9 de octubre de 2015

Contracorriente

¿Llevo o no cámara, llevo todos los lentes ... Suéter o no?... Andar ligero es mi consigna mientras preparo la maleta en la noche anterior. No me gusta la espera por la maleta de bodega. 

A las 4.10 am tomó la decisión, llevar dos bolsos de mano, pues en el pasabordo decía que se podía. Y entonces, en el avión preparo la ponencia, de reojo miro a la izquierda, aparece el nevado del Tolima, el mismo que vi ayer desde la universidad. Luego veo la columna de humo del volcán y que ya no es nevado del Ruiz, la diosa naturaleza así se expresa. 


Medellín nuevamente, hace un año la visita fue para la investigación de un destino que no conocía pero incluyó atractivos que ya conocía, hoy vengo a un congreso a hacer una ponencia. 

No sé si sea que justo salgo cuando ya no hay, pero no encuentro los trancones de Bogotá. Aquí ya existe metro, metrocable, articulados como Transmilenio, SITP, las estaciones son bonitas y para colmo inauguran tranvía. Sería bueno vivir por aquí. 

Con mi colega de viaje, discutimos las ponencias y conferencias, pronto nos daríamos cuenta que somos los temas colados, los demás hablan de economía y finanzas. 
Asisto a algunas ponencias, las escojo por título, me llama la atención una mexicana de pueblos mágicos, para mí sorpresa es de las pocas hechas por una estudiante, cuando cierra en sus conclusiones aparece una frase que me parece conocida, mi colega me dice que revise la cita ¿no eres tú?... Mi segunda sorpresa, por primera vez veo que me citan en un artículo. 
Un evento sobre competitividad y desarrollo en el que mi ponencia y artículo es en contra de la competitividad y el desarrollo. Me gozo las presentaciones así que no puedo evitar los malos chistes. Como me suele ocurrir, justo a los autores y conceptos que critico en mi ponencia, son los que mi antecesor de evento, pondera y glorifica.

Luego me dirían que siempre hago cosas fabulosas, que muy buena la ponencia, que era la que más les había gustado, pero F. ¿Por qué ir contra la corriente?...soy como los salmones, respondí.

En Bogotá me esperaban los baldes de agua fría que me ponen los píes en la tierra y que me recuerdan que soy contracorriente en lo académico, pero debo dar el paso a serlo también en el resto de mi vida, esa es mi eterna lucha.


jueves, 8 de octubre de 2015

De vuelta al viento


El viento no se escucha, se ve en el danzar de las hojas de palma que contemplan la luna en creciente, las hojas hacen caso omiso  al reguetton, vallenato y ras tas tas. 

En San Bernardo del Viento, a las 9.00 pm hago clase bajo las estrellas en la arena de playa. La noche va bajando el volumen del equipo hasta que la danza de las olas por el viento se empieza a escuchar, algo de  las brisas del sur llega hasta aquí. 

En la noche las olas van y vienen como mis pensamientos, pero mientras el agua y la forma de las olas nunca es la misma, mis pensamientos se hacen repetitivos. Puede que esté en el paraíso pero mis preocupaciones mundanas, divorcio, doctorado, no doctorado, finca, campero, no me abandonan. Y entonces en esas redes de pensamientos también me doy cuenta que así como estando en el paraíso, la dualidad aparente de qué hacer con mi vida no me abandona, pasa con el resto de mi existencia, me ocupo en el pensar y divagar, y olvido el actuar por la felicidad. 
Vivo en soledad (reflexiva) pero me cuesta hacerme a la idea de volver a estar solo. 

Amanece, estoy en una cabaña sin muros de ladrillo y sin ventanas, techo de palma, paredes en caña, a 35 metros del mar. Caigo en cuenta de que hace años dejé de soñar que puedo volar, hace rato también que dejé de recordar lo que sueño. 

Pienso en que muchas veces me han dicho que veo la belleza en los lugares en que nadie la ve... Aunque también me dicen que soy muy crítico con todo.

Por qué no salgo, por qué no visito a mis amigos, por qué ya no hago lo que solía hacer, lo que me gustaba hacer, parece que busco en otros los sueños, busco para otros los sueños, olvido mis sueños. 

¿Y F qué hace allá ? Modo docente

Nuevamente la profesora encargada no pudo, así que nuevamente me mandan con estudiantes que no son mis alumnos a una salida de campo, nuevamente no van preparados. Nuevamente las docentes  no revisan los instrumentos de investigación y nuevamente me hago ilusiones con que en algo les podré ayudar. 
Desde la misma elección del itinerario se veía venir, escogieron visitar atractivos que no hacen parte del municipio de trabajo. Del destino, incluyen justamente el atractivo al que no se puede ir, pues es reconocido como el lugar donde asesinaron a unos jóvenes, además de ser paso del narcotráfico. 

Estudiantes de turismo que ni siquiera a ser turistas aprendieron, un turista averigua a dónde va, busca fotos del hotel, averigua qué hará, los sitios que visitará... Los estudiantes que hacen una investigación de planificación turística, no. 

Ya en la salida, mi primera conversación es con el conductor que resulta ser geógrafo, historiador, profesor de los profesores de la U en que trabajo, compañero de viaje por el mundo del gran maestro Jiménez, dueño de hoteles, agencia de viajes y finca agroturistica, que volvió a su tierra Lorica en el 82, dejando atrás la vida académica para hacer algo por el lugar que lo vio nacer. Parece que soy el único al que le interesa su historia. 

De nada serviría decirles que llevaran en qué apuntar, que para las entrevistas y encuestas es mejor llevar cuaderno y bolígrafo, porque a donde iremos no hay señal de celular y la batería se les va a acabar.  Tampoco serviría decirles que hablen con la gente, que la escuchen, al fin y al cabo con sus compañeros hablan todos los días. 

...le metiste el corazón, si si si, y por eso estás así.... Te empeliculaste... Silvestre no para de repetir... 

En la salida del semestre pasado, estos mismos estudiantes fueron con Bones, así que todos los comentarios que me hacen son en función de nuestra relación, de lo bella que es ella, de lo amable... De nuestros sueños juntos, nuestro gato... ¿No ha pensado en irse a vivir a una finca?

Mientras remamos en una canoa por los manglares de la desembocadura del río Sinú, ocho de ocho estudiantes chatean, así mismo harían en las entrevistas, encuestas, trayectos, cenas. Como castigo de ese dios en el que no creo, mejor de la naturaleza en la que si, el cielo se cubre de negro, casi de inmediato un aguacero cae sobre nosotros y nos mojamos absolutamente todo. 

Visitaríamos también isla Fuerte donde  árboles sagrados y caminantes  asustarían a los estudiantes. Visitaríamos la productora artesanal de casabe, Punta de Piedra, donde sus comunidades en situación de pobreza despertaron algo de la sensibilidad que creí perdida. En lugar de ir donde el alcalde o los líderes comunitarios, estos vendrían a donde nosotros. 
Visitamos el casco urbano, comimos las frituras del parque de San Bernardo, visítanos la bahía de Cispata, hasta los cocodrilos y tortugas visitamos. Pero nunca pasamos por las playas, el mayor atractivo del Viento. 

Es la última noche, de la última de sus salidas de campo de la universidad, reunidos en círculo para observar un eclipse de luna que no entienden, nuevamente se concentran en sus pantallas. Había planeado enseñarles varias cosas, hacerles recomendaciones, darles consejos para el futuro. Luego caigo en la cuenta, no vas a cambiar en un día lo que no se cambió en nueve semestres. 

A la mañana siguiente pensé que igual pasa conmigo, no voy a cambiar la forma de pensar, los traumas, las dualidades, que me han acompañado 40 años, en tan solo dos meses. Mantén la calma F. Mantén la calma. 

miércoles, 16 de septiembre de 2015

Ineluctable depresión

Ya he escrito acerca de ciertas palabras que me gustan, hoy es el turno de ineluctable, les hablaré sobre mi ineluctable depresión.

Cuando tenía alrededor de 20 años iba al médico, por cálculos e infecciones renales, por amebas, pero también porque me dolía la cabeza, no dormía bien y otros síntomas. Me empezaron a dar unas pastillas, en esa época no había Google, así que saber qué me estaban dando no era tan fácil como hoy. Hace unos ocho años el insomnio volvió, en este blog escribí al respecto. 


Nunca he dormido bien, envidio a quienes son capaces de dormirse a los cinco minutos de acostarse, me sorprende que otras personas digan que no durmieron, porque se despertaron una vez después de las 4.00 am, para mi, esa equivaldría a la mejor de mis noches de sueño. 
Un primer consejo, no dormir es muy grave, el sueño ayuda a que el cerebro eliminé las toxinas, si no duermen bien, hay mayor posibilidad de enfermedades como el Alzheimer.

El caso es que hace 8 años, el insomnio se hizo más fuerte, a lo que se sumaron tristezas sin causa, lágrimas sin razón, pensamientos repetitivos (disco rayado), así que decidí ir al siquiatra, pues una compañera de trabajo me dijo que eso era grave. Resultó que tengo TAB y tuve que tomar antidepresivos, que resultaron ser las mismas pastillas que me dieron a los 20, hace 8 años ya existía Google así que saberlo fue muy sencillo.


Por un tiempo tomé pastillas, pero luego decidí que soy lo suficientemente fuerte, para dejar de tomarlas y manejar el problema sin ellas. 
Todo parecía bien, poco a poco la normalidad de mi insomnio volvió a aparecer, el disco rayado volvió a aparecer disfrazado de mis momentos creativos y lúcidos en los que preparo clases y escribo artículos, poco a poco mi relación con mi esposa se fue deteriorando, me armaba películas, me hice incapaz de tomar decisiones, de cumplir nuestros sueños, todo esto pasaba sin que me diera cuenta, lo peor, sin que yo aceptara que algo estaba pasando.

Tuvieron que pasar muchas cosas en mi vida, en menos de nueve años acumularé dos matrimonios y dos divorcios, tuvo que pasar eso, para que aceptara que eso que creía superado, nunca lo superaré, ser depresivo es algo que te acompañará el resto de la vida. 

Para quienes no saben si sufren de depresión, la mala noticia es que ser consientes de que están enfermos les puede tomar años o la vida entera, uno no se da cuenta por si mismo. Y si creen que sufren de depresión, no lo menosprecien, no piensen que se trata de algo menor o sin importancia, varias personas han muerto por esto, pues en momentos de depresión pueden intentar suicidarse.

La otra mala noticia, es que no saldrán solos, por eso, mi consejo final es pidan ayuda, a un sicólogo, siquiatra, maestro de yoga, pero pidan ayuda.

Hace 8 años fui a una siquiatra, hoy voy a sicóloga, ¿la diferencia?, la primera responde a los síntomas, la segunda ayuda encontrar las causas. 

lunes, 27 de julio de 2015

La semilla

No creo recordar la primera vez que sembré una planta o un árbol, la ascendencia campesina y las vacaciones con los abuelos hicieron de esa actividad parte de la cotidianidad, sin las cargas de simbolismo que vendrían con los años, eso si, tanto los abuelos como en el colegio me enseñaron la importancia escoger buena semilla, de sembrar, cuidar lo que se siembra y cosechar.

Pasaron los años, con ellos la siembra se hizo menos frecuente y aparecieron entonces los simbolismos ligados a ella y a las semillas, más allá de las frases de Coehlo o de Rizo, hablar de sembrar procesos o plantar la semilla,  como metáfora, me recuerda la importancia de la ética de la vida, que es como ahora entiendo a la sustentabilidad.

Vamos al punto, hace unos años trabajé en siete municipios de Antioquia y Caldas, que compartían además de ser zonas de embalses, un pasado de violencia guerrillera y paramilitar, y el trabajo desarticulado; en algunos de esos municipios pasé del retén militar al paramilitar en solo cinco kilómetros, en otros veía aún los estragos de las bombas en las cabeceras municipales.
El trabajo en turismo me llevó a recorrer sus veredas, conocer sus atractivos, sus charcos, caminatas largas para conocer la cascada de medio metro de altura que con emoción me mostraban los lugareños, algunos atractivos turísticos me llevaron a zonas con campos minados y casas abandonadas.

De los siete municipios, seis siguieron hasta el final del proceso, frente a la falta de articulación, intentamos construir redes de colaboración en los seis... Y desde el comienzo siempre me gustó la respuesta de San Rafael, recuerdo a las hermanas nietas del fundador del pueblo diciéndome que parecía que yo tuviera electricidad o magnetismo porque los logré poner a trabajar juntos.

Es de los pocos lugares en que he trabajado a los que vuelvo periódicamente, así no vaya a las veredas siempre me doy un tiempo para escuchar a algunos de los locales, como este fin de semana que por fin tuve una hora para que don Sel me contara la historia de fundación por los mineros, de las tomas guerrilleras, las paras y la corrupción actual, al final nos dio las gracias por escucharlo. 

Había ido hacia tres meses a dar un taller, volví el viernes a hacer una conferencia, vi unos bellos cuadros en la mesa principal, uno con una semilla,  otro con una planta recién germinada, otro con un árbol y el último con un bosque, me pareció bello como habían plasmado la idea que hace solo tres meses discutimos sobre certificación de sostenibilidad.

Se inicia la jornada, los himnos y discursos, Lore la líder que nos invitó, toma uno de los cuadros y anuncia que me lo dará como reconocimiento, por ser quien sembró la semilla de sostenibilidad en el pueblo. 


Es el primer reconocimiento que me hacen de este tipo, me conmovió profundamente, al punto que las palabras casi no me salen, recordé en ese momento la primera vez que fui al pueblo, recordé las charlas con la gente, las primeras palabras con Lore.
Gracias a la gente de San Rafael y a la Red de Turismo que aún sigue



sábado, 18 de julio de 2015

Aportes al sistema

Hola F, estamos formulando una política pública para el campo, uno de los temas es turismo y pensamos en ti ¿nos ayudas?

Esa simple pregunta que me hizo una amiga que trabaja en un organismo multilateral, suscitó en mi una reflexión. 
Me caracterizo por ser crítico con las propuestas de política de gobierno, pues obedecen al modelo de desarrollo y economía que cuestiono en clases y textos académicos, en esencia critico el sistema. 

Además, ya he participado en la construcción de otras políticas y una cosa es lo que los asesores proponemos y otra lo que terminan publicando las entidades. 

Al leer los documentos de base, observé los términos crecimiento, desarrollo económico, competitividad, y esa visión de la vida como un recurso y en función de los recursos. 
No me prestaré, no puedo, va en contra de mis principios. 
Luego vi apuestas y estrategias para y con las comunidades campesinas, los términos modos de vida, construcción social... ¿Será que si?
Bones, dio en el punto: "hazle, es la oportunidad de incidir en política, peor es no intentarlo y lo peor que puede pasar es que sigan por lo mismo, caso en el cual pides que no te pongan como autor"
Terminé aceptando, no por el dinero, porque otra característica de trabajar por la sustentabilidad es que nunca hay presupuesto para eso, así que el pago será muy bajo. 
De la lectura y análisis de varios documentos de política existente, pasé a un diagnóstico y de ello a propuestas... Que no suenen tan hipies siempre me digo. 
Luego de cinco revisiones y ajustes, nos invitan a los asesores a una reunión, liderada por uno de los economistas más famosos del país y el mundo. Al llegar me encuentro en una mesa de "expertos" del país, allí están varios profesores de mi posgrado, profesores de otras universidades y yo. 

Sensación extraña, positiva en gran parte, pensé en contarle a mis hermanos y mi madre, pero sé que ellos no tienen idea ni de los personajes estos, tampoco de por qué es chévere estar aquí.
Avanza la reunión, el economista famoso hace preguntas por preguntar, (aunque le reconozco que no era pretencioso y aceptaba el desconocimiento del tema). Llega la hora de comentarios a la propuesta que hicimos, se hace evidente que ninguno de quienes hablaron la leyó. 
Quizá por eso, el economista líder, delega en otro economista los comentarios. Al escucharlo, con cada frase que decía, yo pensaba  en los autores que debió haber leído para creer esas cosas, lo ubicaba en corrientes de economía y desarrollo, sabia incluso en qué universidad estudió, de hecho por eso supe que era economista. 

La sensación cambiaba hacia la decepción, no nos dieron tiempo siquiera de responder a sus cuestionamientos, el famoso economista al que había leído, se desdibuja a a la vez que nos decía que debía abandonar la reunión porque tenía otra "súper importante". 
Salimos los "expertos" asesores, con las ganas de decirlo todo, pero sin palabras, decían mas nuestras caras. 
Aún no terminamos el trabajo, ya vamos en la versión 11 de la propuesta, cada vez filtran más los alcances de aquello que no obedezca al sistema. 
No obstante, no me arrepiento, así sea que una sola frase de mis propuestas quede, me daré por bien. 

Recuerdo ahora, alguna vez en la construcción de unas normas de sostenibilidad turística en el país, querían que el turismo estuviera por encima de cualquier uso del suelo, no creo en las normas, pero propuse en ese entonces que no, que en áreas de conservación y protección natural y cultural, el turismo no podía estar por encima. 
Tiempo después, en alguna región del país querían poner el turismo encima de la conservación, pero en la norma había quedado mi frase y no pudieron. 

miércoles, 15 de julio de 2015

Cuarenta

En anteriores  entradas escribí sobre como a medida que me hago viejo, van disminuyendo las felicitaciones, si a eso le sumo que no soy padre y que por tanto no me celebran ese día, y que el único al que aplico es el del maestro en el que tampoco me dicen nada, pues este cumpleaños pasará casi como cualquier día normal...
Las expectativas eran grandes, "cuarenta no se cumplen todos los días" como si los demás cumpleaños se repitieran, desde hace meses preguntaban qué quieres, cómo los vas a celebrar...

Pero los últimos días y semanas marcaron la pauta de lo que pasaría, no ir a Cuba significó una semana más en las que almuerzo solo, mientras mis compañeras de oficina están en las mesas vecinas, sumado a esta incómoda situación, fue una semana más de monólogos mentales pues aún no hemos encontrado un lenguaje común con Tito (el gato). 
Salvo las brisas provenientes del Sur que calentaron las frías tardes bogotanas, la semana se puede perder en el olvido. 

Así se llegó el día, ya había acordado no ir a la oficina para trabajar desde la casa,  el primer desayuno en la semana que no tuve que hacerme, luego a trabajar, almuerzo en el lugar que escogí, tarde de trabajo. 

Dicen que los hombres entramos en crisis a los 40, no sé a qué se referirán porque desde que tengo memoria me hago las mismas preguntas, es decir que nací y vivo en crisis. 
Pienso ahora en qué me autoregalaré, quería un viaje pero ser esclavo del sistema lo impidió, pensé en una cámara fotográfica nueva, pensé en emborracharme pero regalé las cervezas que compré... 
Superado el día de cumple, vuelven las incertidumbres, doctorado en México, trabajo en Chile, consultor en Colombia... Vuelven el artículo y el libro que debo terminar, vuelven los días de oficina, y con ellos los chocolates de Karen, las galletas de Stephanny, y para compensar las pocas felicitaciones, encuentro en mi pupitre avisos muchos indescifrables pero intuyo qué significan. 
Dice mi homónimo, el señor Osho, que uno es el único responsable de su propia felicidad, difiero, los demás ayudan y pueden producir una sonrisa. 

miércoles, 8 de julio de 2015

Dubitativo

Ser docente me ha permitido contribuir a mi sueño de cambiar el mundo, sé que no cambiaré mil almas pero leer y escuchar algunas de ellas me reconforta (sí confort), siento que vale la pena lo que hago: 

"... Alguna vez en una de sus clases, usted mencionó algo en particular que hoy es la base de nuestra pequeña empresa... que una empresa no había de buscar necesariamente el lucro, si no la colaboración entre seres humanos para buscar la felicidad. Eso me llevó a considerar que no solo yo, si no varios de los estudiantes a quienes usted dicta clases, hoy hacen las cosas así, un poco diferente. De una manera más esperanzadora. 

Por ese motivo quise darle las gracias. pues mis hábitos de consumo e incluso mi filosofía de vida ha cambiado gracias a la oportunidad de estar en sus clases, muchas gracias por eso."

Alumno de otra universidad que se autoinvitó a mis clases luego de una conferencia. 

"Profe gracias por su excelente conferencia, me llegó al alma y me movió el piso ..." 
(Maestra de colegio que asistió a una charla que hice. )


"Luego de tu clase y gracias a ti, me han tachado de soñadora, ambientalista, desorientada e ingenua entre otros muchos calificativos..." 
Alumna de maestría 

----Dubitativo
A una semana de los 40, surge el plan de celebración, mientras tanto, las vicisitudes que me acompañan desde que tengo memoria, se acrecientan. Dice mi hermano que a esta edad ya no debería estar dudando qué hacer con mi vida. 


De un lado aparecen las frases cliché: "debes salir de la zona de confort y buscar darle un cambio a tu vida"

"Debes vender la vaca lechera, para que des el impulso que le falta a tu vida". 

Y yo, me pregunto ... Si soy feliz en lo que hago, ¿habría de cambiarlo?

Si eres bueno en lo que haces, si haces lo que te apasiona y te gusta...¿vale la pena comenzar de cero?

Aparecen también las frases de la otra orilla, "para qué renunciar si ya tienes un estatus, buen trabajo y te reconocen en lo que haces". Quizás sea verdad. 

Vuelvo a la realidad de la ya próxima celebración de los 40, congreso de investigación en Cuba, la oportunidad de conocer este país. La honestidad y ética me llevan a pedir permiso a la Facultad para poder asistir, si tan ridículo como se lee, debo pedir permiso para asistir a un congreso internacional de investigación en los temas que laboro, para el que no pido dinero, yo corro con los gastos... Más ridículo es que a una semana de tener 40 años me digan que no puedo ir, entonces la rabia y la tristeza me hacen mella, el sentirme esclavo del sistema, el sentir que nada he ganado, nada he hecho...

Justo antes de que me dijeran que no, me escribió un correo mi posible director de tesis doctoral, me dice que le gustó el tema que le propongo y que le mande la carta de motivos. 

Quizás sea un mensaje, dicen algunos de mis alumnos que me debería ir a donde me valoraran, otros dicen que vale la pena arriesgarse... Tienen la esperanza y la fuerza propia de los 20 años.

lunes, 18 de mayo de 2015

Entretanto

Semanas de final de semestre, de conferencias internacionales y nacionales (a alguna de las cuales me desinvitan), aparecen dos contratos extra, debo terminar dos artículos, un libro, llegará junio mes de decisiones...no hay vacaciones entre tanto trabajo, así que entretanto, habrá que resolver.

Miércoles cualquiera, dudo si en esta ciudad alcanzo a ir a reclamar el celular al occidente y regresar a renovar el pasaporte en el norte, entre tanto tráfico es difícil; Bones me anima a que haga las dos. Temprano abro el mail y aparece la respuesta que llevaba esperando más de un año, el director de tesis de doctorado me ha dicho que si. Corto tiempo disfruto esta alegría pues hay que salir.

Entre tanto interesado en renovar el pasaporte, el trámite tarda solo una hora, así que Transmilenio con ayuda de Mobit me lleva a occidente en tan solo 30 minutos, llego tan temprano que aún está cerrado, de entretanto tomo un café y compro el bolso azul que llevaba seis aeropuertos buscando...debo reconocer que esa tienda fue la mejor elección, el servicio es maravilloso.

Regreso al norte, mando arreglar el celular, 15 minutos, listo, almuerzo, mercado y llego con tiempo suficiente para preparar el webinar con México. 

-Hola Alln y Mriel
-Que gusto señor, tanto tiempo, me enteré que pronto vuelves por aquí
-Uy qué rapído vuelan las noticias
-Es que esta mañana hablé con Ed (mi director de tesis phd), porque dirige el trabajo de Mriel (Amiga en común), me contó, y me dijo que estará en tu plática.
-...por los dioses, me haré bola
-O tal vez luego le puedas presumir

Además de los nervios, la tecnología no ayudó, la conexión estaba perversa, pero lo cierto es que Ed, el futuro director si estuvo...lo mismo que estuvo Lorena a quien mencioné en el webinar y que gracias a Alln pudo ser escuchada como yo en España y América Latina.

El día no termina, llamada de una ex compañera de trabajo humboldtiana, aparte de preguntar cómo estoy, ¿entre tanto que andas haciendo, te gustaría hacer unos lineamientos de política?

Hay expresiones del español que me gustan porque aunque simples, encierran múltiples significados, entre tanto que tengo por hacer justo ando en el entretando de las decisiones.

lunes, 13 de abril de 2015

Providencia, pero con estudiantes

- ¿Qué harás entre el 11 y el 16 de marzo?

- Aparte de las clase, no tengo nada preparado. 

- Te vas a Providencia con los de noveno

Al colgar el teléfono una mezcla de sentimientos, la felicidad de retornar a uno de mis destinos preferidos de Colombia y la preocupación porque los estudiantes de noveno fueron los más difíciles que tuve, aparte de ser la peor evaluación docente que me han hecho.

No estuve cuando les avisaron que yo sería el profesor encargado, no pude ver sus caras, pero por la carta que pasaron pidiendo que yo no fuera, sé que felices no estaban. 

Ese sería el menor de los problemas, estudiantes de turismo escogieron un hotel al lado de la isla donde no harían entrevistas, no cotizaron transportes y juraban que se podían mover a pie a todo lado, eso requirió mi primera charla: aspectos básicos de la isla de Providencia.... Como es que nadie nos dijo que Providencia era caro, gritaban indignados los futuros profesionales. 

Posteriormente, en un territorio colectivo de raizales, los estudiantes habían cotizado un plan todo incluido con la agencia de viajes foránea que durante décadas ha intentado acaparar el turismo en el archipiélago. Esto requirió la segunda charla: historia, problemáticas y conflictos alrededor del turismo en Providencia. 
Luego serían cambios de tiquetes, temporada alta, los altos costos y hasta un trabajo mediocre que casi significa cancelar la salida. Finalmente un mes después salimos. 


En el aeropuerto de Bogotá el ambiente era cortante, al llegar a San Andrés empezaron las preguntas, qué hacer mientras el vuelo a Providencia, además de las quejas de estudiantes de turismo que juegan a ser turistas por el desorden de maletas. Me dirijo a un taxi, ¡quienes quieran almorzar conmigo voy a un restaurante de comida tradicional!, resultaríamos los 9 del primer vuelo, el ambiente se hizo más ameno. 

Hacia Providencia el hielo se empieza romper, les hago bromas sobre el vuelo, les cuento qué están viendo, dónde mirar y a qué tomarle fotos; al observar los colores del mar de Providencia y su arrecife coralino, la felicidad emerge. En el aeropuerto les pido que se detengan a ver la arquitectura, en el recorrido en taxi les digo que observen los detalles, los paraderos de bus en forma de animales, la gente en sus casas, el bosque... Hablen con el taxista, escuchen la música del taxi. El primer grupo está feliz. 

Mas tarde llegarían los otros dos vuelos, poco a poco el grupo en la playa se hacía más grande. La reunión, el reto, la cena y esa noche nos dieron las 11.00 pm corrigiendo sus instrumentos de investigación. 
Con sus equipos y trabajos asignados, salen el día dos a trabajar. Yo salgo después de revisar otros instrumentos de investigación y me encuentro en Santa Catalina con varios de los grupos, hago las veces de guía turístico, profesor que les hace aportes y hasta les recomiendo dónde y qué comer. Ahhh y por allá queda la ... "No traje la ropa adecuada para la playa nudista"

Citadinos acelerados se enojan porque los isleños atienden al ritmo de su cultura, "pésimo servicio" dicen con la seguridad que les da estudiar turismo pensando que aprenden a ser turistas... "Pésimo servicio el de los taxis, no responden a la hora del almuerzo, ni de la cena, ni después de las 11.00 pm"... Les había dicho que es su cultura, descansan a esas horas, comen, no viven para trabajar. 

Más tarde, al destino considerado el paraíso de Colombia, los estudiantes de turismo lo llaman moridero, "dónde están los gusanos, el skysurf" " aquí no hay playas como las de San Andrés", "y la rumba".
Seis meses antes vinieron un grupo de estudiantes a los que esta experiencia les cambió la vida, los de hoy se irán sin haber escuchado lo que les dijeron, sin haber observado lo que vieron, será un paseo más a una isla cuyas playas no son como las de San Andrés... 
Jennifer les habla, les cuenta sus historias, les da sin que se lo pidan las claves para sus trabajos de investigación, les responde las entrevistas sin que le hayan preguntado, pero sus oídos sordos se limitan a lo que sus ojos les muestran, es la de la agencia de viajes. 
F relájate, nada puedes hacer. 

La noche dos es de evaluación del día, el regaño a quienes deliberadamente incumplieron citas de entrevistas y el reto de tener que cuadrarlas nuevamente. Iniciamos un conversatorio sobre los resultados de sus entrevistas, en algunos empieza a surgir la sensibilidad por la realidad de este territorio, comparten sus preocupaciones por las problemáticas, también la sorpresa porque aquí la comunidad actúa como familia... Se unieron e impidieron que consultores españoles vivieran en diciembre a decirles cómo hacer el turismo, se unieron en contra de las agencias de viajes y las cadenas hoteleras, aquí solo los raizales pueden construir sus hoteles...El mototaxista no es mi competencia, eso no es problema porque todos nos debemos beneficiar del turismo, si a ellos les va bien, a mi también, somos una gran familia. 

Pasan a las quejas, Providencia es muy caro... Entonces les comentamos, ¿sabes cuánto cuesta la energía eléctrica, la gasolina, la mano de obra? ¿Cuánto cuesta el transporte? ¿Sabían que los cupos para salir de la isla en avión o catamarán son limitados especialmente a raizales?

Por mi parte, no puedo evitar el salir a escuchar y observar, la niña espera a que pase a ver quién la llevará al colegio, le hace la parada a motos, autos, camionetas, carros de golf, lo que pase, finalmente para una moto en la que una madre lleva a sus dos hijos, la niña será la cuarta pasajera. El cumpleaños de la monja en el restaurante donde almuerzo, las flores de pétalos morados y fuertes de un árbol, el pato que nada en el arroyo que desemboca justo junto al hotel, los turistas...ahora las charlas con los estudiantes se hacen particulares, me preguntan de todo, me hacen bromas.. Otra evaluación del día, con las equivocaciones que no pueden faltar. 

Viernes de recorrido en lancha alrededor de la isla, somos tantos que nos toca en tres botes, disfrutan como niños el mar, sus colores, la vista del paisaje y también de los guapos raizales... Los más intrépidos piden entrar a la cuenca submarina, son los primeros en subirse a los columpios, llegamos a Cayo Cangrejo, parte del PNN Mac Bean Laggon, las aguas cristalinas dejan ver el fondo que va desde el blanco de la arena hasta los siete colores azules y verdes...."esto es lo mejor de mi vida" nuevamente son felices... Cansados y supongo por estar en crecimiento hambrientos almuerzan, habían pedido permiso para salir a rumbear a Manzanillo ... Vayan pues y sin mi. 

Mientras, siento los dolores resultado del clima y las horas en lancha, me preocupo pues la semana entrante será Nuquí.

Llego el día de la partida, pero la aerolínea ha decidido que joder a la agencia de viajes raizal es su deporte favorito, les cancelan un vuelo, estamos en vilo cuatro estudiantes y yo. 
La primer solución, una estudiante viaja temprano, los cuatro restantes viajaremos con la fuerza aérea, pero la aerolínea se empeñó en que no, viajan 24 estudiantes que por primera vez en su carrera se unieron para jugar el papel de no conocernos, sin embargo, la estrategia no nos funciona y luego de cinco horas de espera en el aeropuerto nos dicen que no regresaremos hoy. 
Para los tres estudiantes que me acompañan estas horas fueron de clase, Josefina les dice las leyes que respaldan a los raizales y empezamos una conversación sobre los impactos de la gestión del turismo, sus modelos de planificación, el poder de las grandes agencias, aerolíneas, cadenas hoteleras y el paupérrimo papel del Gobierno....hablamos hasta de su futuro laboral y mis primeros trabajos...por supuesto todo acompañado de risas.

La vida nos recompensa, tendríamos una noche más en el paraíso, una mañana de playa, una cena, dos almuerzos en los mejores restaurantes de la isla y un regreso en catamaran hacia San Andrés. 

Llegamos tarde a San Andrés, vuelo cerrado, Chepe hace mil cosas para podernos montar al avión, entre raizales se ayudan y somos los últimos cuatro pasajeros en subir al avión, por el camino la trabajadora de la aerolínea que nos acompañaba, pregunta a los estudiantes si tuvieron tiempo de comprar algo, frente a la respuesta y faltando 10 minutos para que saliera el vuelo, les dijo "pues compren aquí, cómo se van a ir sin haber comprado nada"...solidaridad ...eso ya no se ve.

PD.: a partir de este viaje y en conversaciones con Bones, surgió la idea de hacer mi investigación doctoral en Providencia...ya les contaré, ahora me falta universidad.

sábado, 28 de marzo de 2015

Entre paseos y salidas de campo

La respuesta más común en las entrevistas a la pregunta por qué estudiar turismo es "porque me gusta viajar", les respondo que a mi también y no necesité estudiar turismo para poderlo hacer ...no les enseñaremos a ser turistas, ni somos agencia de viajes. 

"Debemos buscar que las salidas de campo no sean paseos" es otra frase que hemos escuchado y dicho con frecuencia en la facultad, es especialmente difícil cuando estudiantes y profesores no tienen clara la diferencia... Como resultado: las evaluaciones de salida de campo no preguntan por objetivos cumplidos, sino por la calidad del servicio; alumnos de noveno confunden la salida de campo con el prom; los profesores no dejan que los estudiantes busquen y establezcan contactos para entrevistar, de eso se encarga la agencia de viajes, el profesor o una asistente en el mejor de los casos; incluso ha pasado que estudiantes confundan comunidad con empresarios y los traten mal, y que me evalúen mal como profesor porque los hice caminar y no los llevé en carro al sendero. 

Es que eres muy aburrido, es que eres muy ñoño, los estudiantes no saben, los estudiantes no pueden... Son entonces, algunas de las frases que escucho cuando describo lo que hago en las salidas con los de tercer semestre. Quizás por esas mismas frases cuando a los de noveno les dijeron que acompañaría su salida de campo, pasaron carta para que no fuera yo el profesor encargado...quizás por esa confusión tuve tantos problemas con otros docentes en las semanas previas a mi cálculo. 

Acabo de llegar de salida con los de tercero y comparto los resultados. 
Desde antes de salir armamos grupos de investigación encargados de diseñar sus propios instrumentos de investigación, hacer contactos, organizar citas con entrevistados, definir qué atractivos visitar en cada destino, itinerario y tiempos... Ahhh y por supuesto escoger agencia de viajes y hoteles. 

Ya en la salida, nos bajamos en el parque de cada pueblo, verificamos los grupos de trabajo, su itinerario y herramientas, definimos también punto y hora de encuentro al terminar.  Y entonces, jóvenes de apenas tercer semestre salieron ordenados y responsables a hacer sus investigaciones, y a las dos horas exactas ya estaban de regreso, para continuar al siguiente destino...En los trayectos de desplazamientos escuchan mis explicaciones. 

La jornada termina a las 6.00 pm, nos dirigimos al hotel y tienen una hora de descanso, luego cena y espacio para conversar sobre el día; pasan de la narrativa, al análisis de los resultados, a identificar en qué fallaron y discuten además las implicaciones de los resultados en el proyecto que realizamos. 

El segundo día es para un recorrido por el páramo, medias nueves en una casa campesina, luego una caminata de dos horas y media a más de 3750 msnm, somos 57 personas en un bello calle rumbo a la laguna Verde. 
Regresamos a la casa campesina  a almorzar, y los estudiantes sacan los juguetes, ropa y cuadernos que trajeron para los niños de la vereda; luego conversan y juegan con los hijos de los campesinos que nos reciben, corren tras de las ovejas y sus crías..una de las cuales se muere y los niños les explican que murió porque nació débil, por lo que la madre la rechazó. La naturalidad con la que los niños lo dicen les enseña a los estudiantes sobre la cultura de estos campesinos que entienden muchas cosas sobre la vida, que a ellos como citadinos les cuesta...
Los niños cuentan también que se gastan una hora en cada trayecto hasta el colegio, que llegan embarrados... Le recomiendan a los estudiantes que coman lejos de los pavos y gallinas porque les quitaran la comida... 
¿Se comen los piscos?, pregunta una estudiante, el niño responde que todavía no porque está muy chico...

Son las 4.00pm, los estudiantes siguen caminando y se sientan a ver el paisaje... Este es el paraíso Profe, yo no me quiero ir, yo tampoco, ... Profe sigamos caminando... Suenan los pitos de los buses y entonces llega el momento de la despedida, por iniciativa de los estudiantes aplausos a quienes hoy fueron nuestros anfitriones.

Ya en el bus, justo antes de salir, se acerca Gloria la otra profesora, Santiago manda preguntar si puede adoptar el perro de la señora de la casa, ya tienen varios y no puede con este cachorro, que él se compromete a cuidarlo, mandarlo operar y ponerle vacunas...paso a hablar con Santiago al otro bus y está en el fondo, cargando al perro al que arropa con una manta que no sé de dónde sacó, mientras sus compañeros lo rodean para consentir al perro... 
Al regresar al bus en el que voy, al contarle a los estudiantes lo de Santiago, dicen que organizarán un perro shower.

En el regreso hablamos con los estudiantes y me dicen que ha sido la mejor experiencia de la carrera...pienso en mi labor como docente, en mis ganas de cambiar el mundo, y al menos hoy siento la felicidad de saber que algo estamos haciendo bien, "felicitaciones muchachos, esta ha sido la mejor salida de campo en la que he estado" les respondí.




lunes, 23 de marzo de 2015

Crisis de los 20 y crisis de los 40

- Profe, debo hablar con sumercé, necesito un consejo pues creo que me está entrando la crisis existencial de los 20. 
- Alejandro, hoy tengo clases, pero almorcemos mañana. 

Luego de esa conversación de corredor no pude evitar pensar en mi crisis existencial de los 20, esa que me costaría bajas notas y las burlas de mis compañeros que incluso hasta hoy en cada encuentro, me recuerdan. En aquella época fruto de las lecturas sobre existencialismo, filosofía y también de novelas del romanticismo, llegué a la conclusión de que la vida no tenía sentido, al fin y al cabo, todos morimos. 
Dejé de hacer los trabajos de la U, porque los hiciera o no, aprendiera o no, moriría en algún momento. Asimismo, en las mañanas cuando me encontraba con mis compañeros que alegres que me saludan, les respondía con mis tristezas existenciales y ellos "huevón, yo si tengo muchas razones por las cuales levantarme"..."pero yo no"... Sí, así de tonto como suena hoy cuando me acerco a los 40... me preocupé por Alejandro.

Almorzamos con Alejandro, me habla de "su crisis existencial de los 20", quiere cambiar su vida, hacer más por la sociedad, más por el ambiente, más por sus compañeros, quiere dejar de ser consumista, ser coherente con lo que piensa, quiere crear una empresa, dos fundaciones, cambiar de ropa e independizarse. Respiro un poco más tranquilo, no ha leído de existencialismo y lo que quiere es darle más sentido a su vida.

Le digo que si no es consciente de sus propios cambios y de sus logros a sus 18 años, del reconocimiento, de sus buenas acciones, le recuerdo su cambio luego de una clase de tercer semestre. "Pero quiero cambiar más... se me ocurren cientos de ideas brillantes, pero no me enfoco" me responde.

No se trata de una crisis de los 20, lo que sucede es que eres de ese grupo de personas que piensan más allá, se cuestionan el sentido de su vida, cómo aportar a la sociedad y al cambio del mundo, ese grupo de personas cada cierto tiempo optarán por cambiar su vida, así le pasó a Laucris cuando se fue a Perú, a Madear cuando se pasó a turismo, así le pasa a Bones, así me ha pasado varias veces. La noticia es que te seguirá pasando el resto de la vida.

Para lo otro, de no poderte concentrar, te enseñaré unos ejercicios, además debes buscar algo que te apasione y que complemente tu vida, y si te gusta escribir, escribe.

Pasamos a hablar entonces de sus cambios de ropa, su independencia y terminamos dispersos entre la música, Cuba, mis cálculos, mi trabajo, el clima, los jefes, las vacaciones. Momento ¿conclusiones de nuestra conversa?, responde con carcajadas.

Regreso a la Facultad, es inevitable hacer paralelos entre lo que vive Alejandro, lo que viví a su edad y lo que vivo hoy que me acerco a los 40, la primera vez que lo escuché hablar de su crisis de los 20, pensé con risas que le pedía consejo a alguien que se acerca a su crisis de los 40. 

Lo bello de hacer paralelo, es que esas mismas palabras de consejo a Alejandro, me sirvieron para darme cuenta que también he hecho cosas valiosas, que no puedo hablar de crisis de los 40, como no puedo evitar cuestionarme cada cierto tiempo sobre el sentido de mi vida y tratar de cambiar para hacer algo más por este mundo...y también para respirar tranquilo porque en los 20 se quedó mi existencialismo.


jueves, 12 de marzo de 2015

Sueños incumplidos cumplidos y los caminos de Feynman

La visita de la familia por el problema con los cálculos se convierte en un paseo por la historia de nuestras vidas. Escucho a mi hermano narrar las penurias por las que pasamos cuando él estaba en el colegio, de los días que no podía entrar a clase porque no había pagado la pensión, de la sudadera del gris que no era, de cuando lavó carros, de los zapatos rotos... Lo dice con la sonrisa propia de la memoria que convierte pasajes tristes en anécdotas divertidas, aunque no puede evitar que sus ojos se agüen. 

Al escucharlo recuerdo las penurias propias, los tantos trabajos antes de cumplir 18, y los 17 más antes de terminar la carrera, también lavé carros, fui ayudante de camión de pollos y empacador de supermercado, entre otras vainas... había olvidado estos pasajes, muchos no los recordaba igual. Mi madre se suma a la conversación, nos cuenta su versión, seguido de su frase "siempre supe que mis hijos serían grandes", y tampoco puede evitar que los ojos se le agüen. 

Conversamos entonces sobre lo que significa ser grande, sobre las condiciones externas que nos llevaron a donde estamos, le decimos a mi madre que en nuestras vidas ha significado mucho más su formación, educación, su crianza, que esos factores externos. Que muestra de eso es que nuestros vecinos de barrio pobre, con padres con dinero, nunca estudiaron y fueron padres muy jóvenes. Ahora los ojos aguados desaparecen y empezamos las bromas sobre nuestras pintas de época de juventud. Tampoco reconozco algunas historias. 

Pienso luego en el último libro que leí, El gran diseño, uno de los temas que más me llamó la atención, tiene que ver con física cuántica, los caminos de Feynman, en la que el desplazamiento de una partícula (cuántica) entre los puntos A y B, no es ni uno, ni una línea recta, sino la suma de todos los caminos posibles. La partícula está al mismo tiempo en todos los lugares y sigue todas las rutas posibles. Pensaba que quizás la historia y la vida sean así, los recuerdos de cada persona no son mas que una de esas rutas posibles y la realidad no es una, ni es línea recta, sino la suma intrincada de todos esos recuerdos individuales. 
Quizás por eso, mis recuerdos de juventud lleven el matiz que mi cerebro les ha querido dar, y la realidad sea esa mezcla de recuerdos de hermanos, madre y amigos de esa época


Quizas también por eso, el sueño de mi madre de que sus hijos fueran grandes, para ella se cumplió, y para cada uno de nosotros tal vez no...vivimos vidas ordinarias y normales, no somos famosos, no somos ricos, aunque felices parece que si. 

Vuelvo a mis días normales, ahora lucen solitarios y eso aumenta mis reflexiones pendejas, parece que los ciclos se repiten, el sueño de un futuro juntos lleno de felicidad se desvanece. 
Los otros sueños personales, que aunque nunca han sido claros, pero que ahora tienen que ver con un doctorado, la investigación y un mejor cargo, también se desvanecen. 

Me creí el cuento de ser bueno administrando, algunos se lo creyeron también, pero en la suma de rutas entre  A y B, pesa mas la ruta E, que toma la decisión. 

Me creí el cuento de que soy investigador y buen docente, algunos buenos alumnos y personas también se lo creyeron, pero en esta ruta, sumó mas la C, que me dice que no soy investigador para el país. 

Vuelvo a la física cuántica, quisiera quedarme con la versión de las historias que mas me gusten, dice la física cuántica que el investigador afecta el resultado del experimento con solo verlo, ojalá fuera así. 

Ojalá en la versión de alguien, sea posible que mis sueños se cumplan...como se cumplieron los de mi madre sobre nosotros.