sábado, 15 de diciembre de 2007

¿Qué es tesa?... extraños estos días de navidad

La integración justo antes de desintegrarnos
Antes de que cada uno se abra en navidad, una improvisada reunión de integración, Zlop y Adry de anfitrionas reciben con coloridos platos de sabores estupendos, Ron Habana Club para mí, (como echarle agua a tres años de añejamiento)…vino para otros, risas, anécdotas y burlas, una hora de diversión tratando de hacer funcionar un proyector … las fotos muestran los cambios, el cansancio y lo bello del trabajo… las ganas de hablar con Male se truncan...de despedida la tarjeta de navidad, mi humilde representación del equipo, no me sonrojo haciendo una caricatura del jefe…son solo las 10:30 y ya estamos en camino de regreso, varios quedamos con ganas de seguir, pero el resto debe madrugar…

Derrumba funk
Luego de escoger la pinta y el sitio para el tipo de rumba que quería, paila los planes… paila la rumba funk…con la pinta puesta, nuevamente me encomiendo a San Celu, Cris estará en Déjà Vu, Minerva no es plan de hoy, aparece mi hermana … camino al encuentro un mensaje al celu “y entonces?”…hola mujer, paila si me hubieras llamado media hora antes…
Mi hermana casi ebria me invita dos cocteles, no son las 8:00 pm y me siento ebrio…llamo a Zlop que anda en el sugar valley, nos hacemos lagrimas, la vida hoy es una mierda pa mas de uno…mientras un pelao le echa los perros a mi hermana, "hermanito pero es que es más joven que yo"..."hermanita está de moda que las mujeres de tu edad salgan con pelaitos...eso si no se lo des tan pronto"...
En ese estado lo mejor es que nos recojan, llamo a mi hermano, vamos a comer en familia al parque de la 93…se nos quita el ebrio y mi hermano decide sin embargo dejarme en mi casa, 11:00 pm, nuevo mensaje “ y entonces”… puede que la pinta funk no salga con el tipo de rumba pero se va conmigo a estas horas…
3:30 am, me empiezo a preocupar…¡y si me queda gustando ser gasolinero…que me lleven y me traigan?.
El techo gira al igual que ayer sobre mi cabeza, gira también la tierna frase de mi madre luego de que le respondí a donde salía…
¿Qué es tesa?, ¿qué es una rumba tesa?

domingo, 2 de diciembre de 2007

Cartagena. Desde la soledad y el romanticismo, hasta el delirio y rosario

Otro viaje, esta vez solo en una ciudad que es para estar acompañado, vendré algún día en plan romántico?... una rápida inscripción y de una a las charlas, el inglés ya no es lío, el francés se resuelve por la vecina del Externado que me presta sus audífonos…si estoy en la asamblea de la OMT y los temas son tan generales que me siento leyendo la portada de las web, solo una ecuatoriana habla y cita una frase de Amartya Sen…


El no haber sido esperado hace que me pierda la cena, las danzas y que no sepa el número de celular de Presidente…veo el buque Gloria y peleo con el taxista porque me lo imagine más grande…en taxi por la ciudad antigua el romanticismo se une a la soledad, en el hotel saco el portátil robo señal.


…un gomelo en una charla de Min. Cultura inicia diciendo que él vino porque no hubo nadie más, porque todos están por fuera, que no tienen plata, que no hay nomina…yo simplemente digo que por eso a la ministra le toca trabajar como negra…


Otra charla de un economista que hoy entiendo gracias a los libros y seminarios…nuevamente Amartya… de lo denso de conceptos de economía se pasa a lo denso del lenguaje de un arquitecto, Martín un argentino con pinta de Dalí que desde el comienzo nos transporta.


El verdadero viaje de descubrimiento no consiste en la búsqueda de nuevos paisajes, sino en tener nuevos ojos.’ Marcel Proust,



Un viaje entre la semiótica, la historia y el rehacer de la memoria, la estética como parte del turismo, el imaginario colectivo como parte de la reconstrucción, la cultura que se crea porque se vende…termina la charla y estoy feliz, Tatinu me dice que si es sarcasmo, que si acaso yo entendí algo…


Ahora como parte de la rosca puedo asistir al evento cultural, una fiesta que nos recuerda aquellas de 15, en las uno tenía 13 y las tías nos obligaban a bailar, salimos corriendo hacia Quiebra canto. Allí tengo ventajas competitivas pues este gremio es de mujeres, la mayoría de los hombres del gremio son gays, y los extranjeros que vienen no saben bailar salsa; hombre, heterosexual, Colombiano y me defiendo echando paso…no descansaré esta noche.

Luego Cris una paisa rara con cara de modelo me pregunta si quiero ser su amigo y recuerdo la película “mi mejor amigo”…seremos amigos con Cris?


La gente piensa que en mi trabajo la jornada se acaba a las 6:pm y debo calentar un puesto, pues bien son las dos de la mañana y desde las 10 no me he sentado …las olas golpeando contra la playa, el arrullo de esta noche.


En la cena de clausura a la que llego por estar en la rosca, quedo ubicado en la mesa frente al escenario, el Ministro Plata en la mesa de la derecha y Pacho el vice en la de atrás, entre personajes de 80 países, luego de delicias gastrónomicas aparece en el escenario un grupo del Sugar Valley, la fuerza, el fluidez, la rapidez, es sencillamente alucinante, mezcla de danza y circo, Delirio desde luego lo logra… con el impulso del ritmo nos vamos para Mr Babilla, allí la dura jornada nos tendría hasta las 3:00am.


Esto no podía pasar sin una salida técnica, en este caso a conocer un caso de ecoturismo comunitario en Isla Grande, en el parque Islas del Rosario. Aunque nos dicen que está prohibido, llegamos a la Isla presidencial, no tengo el número de cel, pero estuve en su playa, hoy las islas lucen diferentes, hace dos años tenían dueños, hoy muchas casas están en ruinas.


Nos llevan al acuario, delfines, tiburones y esos peces de buscando ánimo…en Isla Grande es medio día, suena mi cel es Zlop, parece que hay líos en la oficina, me da vaina decirle que ese ruido son las olas pegando en la arena…mañana a las 8 he de estar en reunión en Bogotá… recuerdo entonces la diapositiva de cierre de Martín:


Porque ese cielo azul que todos vemos,
ni es cielo, ni es azul:
¡lástima grande
que no sea verdad tanta belleza!

(Indistintamente atribuido a Lupercio y a Bartolomé Leonardo de Argensola)

lunes, 26 de noviembre de 2007

Soda.



Es sábado 24, Zlop mi parcera está feliz, nos lleva con sus amigos paisas a almorzar...una madeja de personas que da vueltas y vueltas en cuadras y cuadras, que nos tomaría 4 horas, gracias a gestiones de Zlop se convierte en 10 minutos y quedamos en la entrada, “boleta en mano, boleta en mano”, pasan todos y de pronto…”esa boleta está falsa”…!no señora es original sino que! …, nadie me cree esta historia estúpida de que se mojó cuando me perdí en las selvas del Vaupés “…quién va a llevar las boletas allá”....sufro por 7 minutos y finalmente ingreso…que susto la platica y no ver a Soda.

Soda suena igual que en un CD, pero su música como los vinos, como mis sentimientos maduran con el tiempo, 10 años después son más roqueros, 10 años después las letras adquieren el valor de las experiencias propias, las letras de repente se mezclan en esta cabeza que lleva ya años escuchándolos.

No hay un modo
no hay un punto exacto
te doy todo
y siempre guardo algo

tenes que comprender
que no puse tus miedos
donde están guardados,
y que no podre quitártelos
si al hacerlo me desgarras.

Y sin embargo sabes
Me mantendrás distante
Y sin embargo
Aun puedes abrirla

No quiero soñar
mil veces la mismas cosas
ni contemplarlas sabiamente
quiero que me trates suavemente

Nena, nunca voy a ser un superhombre…
El riesgo es el camino, es tan intenso
y sueles dejarme solo
Afuera el frío embiste.
Adentro el vértigo
y sueles dejarme solo.

Me dejarás dormir al amanecer
Entre tus piernas, entre tus piernas

Entre tus labios de plata
y mi acero inolvidable
quiero un loop protagónico

Voy a hacerte un macro porno intenso,
lo que seduce nunca suele estar
donde se piensa.

Somos cómplices los dos
al menos sé que huyo porque amo

Sé que te encontraré en esas ruinas
ya no tendremos que hablar
del temblor

…. Despiértame cuando pase el temblor

domingo, 25 de noviembre de 2007

Mitú. Una isla de selva en la mitad de la selva

Hace menos de ocho días recorrí estos mismos cerros, hoy nos dirigimos un poco más al sur, el destino Mitú en el Vaupés, un pueblo con casas de madera que crece entre el río y la selva y en medio tiene la pista del aeropuerto. Esta vez la selva es aún más verde, quizás porque hoy no llueve, una cadena montañosa de baja altura, sobresale en medio de esta llanura.

En un hotel a 20 metros del río Vaupés, una habitación que da a la avenida principal del pueblo nos pone a pensar si podremos dormir con esa bulla, es casi imposible, la ausencia de carros, la frecuencia de una moto cada ocho horas y de peatones cada 3 logra que lo único que me despierte sea el canto de cientos de aves al amanecer.

Innovación y creatividad.
La gente piensa que los diseñadores nos sentamos a esperar que las ideas caigan del cielo, en un ejercicio compartimos herramientas para que los artesanos jueguen con lo que saben, sin embargo los mismos problemas de artesanos de otras regiones, todo está por hacer y solo tengo un día para ellos, no obstante es bello ver en sus rostros el agradecimiento por consejos de diseño…un ejercicio de comercialización en el que Adry saco su paisa y yo mi frialdad rola en la negociación…

Lost.
Una salida de campo es drásticamente modificada, pasa de 4 horas a todo un día. En moto partimos hacia una parcela de yaré, una carretera que parece pista de motocross, una selva que poco a poco se acerca a la carretera hasta que las ramas de los árboles cubren el camino, las mariposas morpho de esas que te regalé, vuelan sobre el camino y los senderos, en la selva brillan como los polvitos mágicos de las películas.

Ya a pie un sendero por en medio de la selva se cierra cada vez más, llegamos a la solitaria casa de Marcelino, un indígena varé que se rehúsa a acompañarnos hasta la parcela, unos 20 minutos más por en medio de la selva, por caminos que se pierden y aparecen, nos dicen que en una semana la selva crece y borra las marcas dejadas, encontramos la tal parcela y emprendemos el regreso, sin embargo algo que pienso es broma se transforma en realidad y por momentos en preocupación “nos perdimos”.

Víctor nuestro guía nos lleva en diferentes sentidos, vamos y volvemos, siento que nos movemos en círculos, es cierto uno se pierde fácil, no te puedes guiar por el árbol caído, por el árbol grueso…no, todo se repite. El ruido de las hojas indica que pronto lloverá, alcanzamos a guardar en bolsas plásticas las cámaras y celulares, la lluvia se toma su tiempo antes de mojarnos, primero colma las ramas y sus hojas, pero una vez lo hace es implacable, en menos de un minuto la ropa húmeda se pega al cuerpo, Víctor improvisa paraguas con hojas de platanillo, que a la vez se convierten en despensa de agua que se recoge de la lluvia y se lleva a la boca. Mi cuidado inicial por no mojar las botas, se pierde en el momento en que debemos cruzar arroyos y quebradas…que le hace…

Isnaldo, un exstripper con pinta de gringo, se trepa por un árbol cogido de una liana, a unos 20 ms de altura solo atina a decir que no se ve un culo, nosotros mientras pensamos que tal se caiga de culo por andar en esas, solo nos indica que como vamos, vamos para donde no es. Retornamos hacia el otro sentido hasta que la selva se hace más densa, sabemos que no estuvimos allí, así que retornamos al único punto que estamos seguros pasamos, allí nos sentamos a pensar, Víctor dice que no sabe qué hacer y menos con la lluvia, unos minutos, varios intentos por prender fuego, de manera increíble, en medio de la lluvia, de pie, recostado en un árbol y perdido en la selva del Vaupés me duermo…
Nos tomamos unas fotos con Adry, las risas de la foto denotan nuestra gran preocupación, me sorprende ver que mi blanco resplandece… a lo lejos se oye el ¡hola!... encontraron la ruta de vuelta, 20 minutos y estamos nuevamente donde Marcelino, quien nos dice que si se llegaba la noche nos iría a buscar…sino no…su risa de malicia en este caso indígena termina la frase. En su casa nos ofrece sopa de pescado, cupuña, casabe y ají…yo me como mis galletas de chocolate.

Partimos en busca de varias cachiveras (rápidos del río), un río de agua negra se choca con las piedras, las algas verdes se prenden de las rocas, la selva se une a playas de arena, …luego en el río Vaupés, encontramos una cachivera aún más imponente, la fuerza del agua al chocar con las rocas produce un estruendo que acobarda, los arboles solitarios habitan esas islas formadas por una sola roca.

De regreso la carretera y gracias a la lluvia, ahora vamos por una pista de barro en la que las motos se deslizan, almorzamos junto a una cachivera, mi ropa está hecha trizas, mi único par de zapatos igual, descubro que mis billetes y lo peor la boleta de Soda están mojados, los guardo con el hombre solitario…no preguntes cómo se lleva este man la boleta a la selva.

Luego de un baño salgo con las sandalias talla 36 de Adry en busca de unos tenis talla 40 para mi, vine hasta Mitú a comprarme unos Converse…
Penúltimo día, la visita a una empresa se convierte en la visita a dos proyectos, debemos cruzar el río en una deslizadora que toca sacar levantada por la carreta, los rápidos del Vaupés reviven mi fobia al agua, unas abejas africanas se metieron al amazonas y ahora como convencemos a los indígenas de que son invasoras, una charla de ecoturismo que parece no tiene eco.

Última mañana, mientras la charla de Adry observo los hogares de paso para animales silvestres, afortunadamente solo un mono churuco y una guacamaya lo habitan transitoriamente…me he dado cuenta que mi cámara se descompuso, no tengo claro cuál de los 4 golpes de la última semana fue.

Adry ha conocido mis escritos.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Virgen que tal, ni que fuera la mas de malas…Zlop 2004

Breves palabras para Zlop


Noviembre de 2007. -Me llama al celular ”aichhh my friend no quiero que la semana entrante nuevamente tenga que recogerte en pedacitos”.

Crespos negros, piel canela doradito Hollywood, nariz perfecta, un escote que llamaba la atención, acento paisa, inteligencia y juventud… pensé cuando la conocí ¿cómo se podría trabajar con una mujer tan atractiva?. Hoy casi cinco años después Zlop es compañera de trabajo, socia de vinos, alcahueta, conoce mis secretos y conozco los suyos, compartimos historias de amores y desamores, somos lectores mutuos de nuestros blogs. Tiene la sensibilidad para darse cuenta que estoy mal sin siquiera verme, cual mamá me pregunta si he comido, sabe el tipo de mujer que me atrae, me llevó a la Macarena y hoy vivimos a dos cuadras.

Si Zlop es mi mejor amigo, desde hace unos días sonríe de manera permanente, parece que no camina sino levita, sé que se va del país y a pesar de que la extrañaré es más grande la alegría que me da el saber que alcanza el sueño del amor, ese que por momentos creemos inexistente.

viernes, 23 de noviembre de 2007

Inirida, 4 días solo sirven para soñar con volver

El avión sale derecho y pasa sobre los cerros orientales, se ve Chingaza, sus páramos y lagunas casi que tocan el avión, solo 15 minutos y aparece la inmensidad del llano….
Llanuras con pequeños relictos de bosques, palma africana que crea un tapete geométrico cuadriculado que rebrinca (resalta) en el paisaje…una fuerte turbulencia en la que no se ve nada y de pronto el paisaje se transforma y las sabanas dan paso a la selva, grandes ríos amarillos y negros bordan con arabescos el verde, lagunas oscuras en oblongos cual botones, un verde que se pierde con el azul y blanco, lluvias y tormentas se aprecian como si el cielo y la selva se conectaran, un bello arcoíris se forma y nos acompaña…siluetas de montes se ven a lo lejos resaltando en medio de un valle sin fin…
El municipio pequeño pero de grandes avenidas, lleno de rostros indígenas, con mototaxis hindúes, con un parque sin iglesia, me hacen sentir al otro lado del mundo, un ritmo de vida lento, a pesar de que amanece y oscurece una hora antes, el día es eterno.

El calor llega a los 40 grados centígrados, la humedad produce una capa homogénea de sudor en mi piel que me da un brillo, que en mi blancura juro me hace resplandecer. Un pedazo de casabe con ají me hace sudar incluso los ojos, solo un vaso de yucuta con mañoco soluciona el mal sabor.
En las visitas a las empresas, la selva está ahí no más, imponente, árboles gigantes, palmas, helechos, muchas fuentes y arroyos de agua, que corren sobre arena increíblemente blanca, y una serenata de cantos de aves, mi ignorancia solo permite identificar 8 especies diferentes.
Camino de regreso y junto a un arroyo, una libélula violeta cruza cerca...
Historias y mitos de la gente solo alimentan mi mundo imaginario, alimentan mis ganas por quedarme y descubrir todos esos lagos, conocer las tembladoras, las tortugas matamata, los venados, las rayas, los peces voladores, las ranas murciélago, las 8 etnias y los cerros de Mavicure, sin embargo una cojera me acompaña desde Bogotá, y cojo no cojo pa ningún lado…

El último atardecer en busca de fotos y el cielo nublado me dice que será la próxima…

lunes, 12 de noviembre de 2007

Costa Rica, Pura Vida … Pura lluvia

La soñada Costa Rica

Haciendo la fila para hacer el registro de salida en el aeropuerto, se acerca un hombre con cara y acento paisa: “excuse me please, this is the line for san Jose Costa Rica”, - si señor esta es la fila.
Un grupo de venecos borrachos me hacen pensar, odiarlos será discriminación, ya en el vuelo la diversidad de acentos es una verdadera delicia, descubro que esta es una ruta lechera, lleva gente pa toda centro américa, pa todos esos países chiquitos…
Luego de dos horas de turbulencia, de ver la inmensidad del océano, veo una geografía similar a la de la zona cafetera, quiero celebrar “llegamos a Costa Rica”, pero no hay con quien saltar … Un aeropuerto pequeño, rostros similares a los colombianos, calles similares, pero todo más chico y sin edificios, un cielo gris como el de ayer en la ciudad de todos mis días.
Aquí estamos una hora atrasados, pero anochece y amanece una hora antes, así que me siento como gallina en galpón, con su ciclo de sueño engañado.
Costa Rica tiene en esencia la cercanía como elemento diferenciador, la biodiversidad es menor pero está toda junta y los animales parecen haber sido puestos para que los turistas los vean, yo tiendo a pensar que esa iguana en el árbol era de caucho, los monos aulladores eran robots y los tucanes chulos disfrazados. En Costa Rica se pasa del pacífico al Caribe en pocas horas, el bosque denso está solo a una hora de San José, tienen más de 100 volcanes e incluso hay 8 activos en un área menor que el Sugar Valley.
Mis duras jornadas de trabajo incluyeron un día recorriendo en medio de lluvias una finca cafetera, el volcán Poas, el mariposario, ranario, serpentario, monario, pajarario …y muchas cascadas. Pero quizá el día más duro fue aquel en el que tuve que ir a conocer unas aguas termales que le quiero mostrar a un amigo de Suesca como ejemplo de lo que puede hacer en su finca, no le toca sino hacer 22 piscinas, sembrar 8 hectáreas de jardines y poner un volcán activo que se pueda ver mientras se bañan los turistas.

El guía nos dice que el Arenal puede emitir nubes de gases a 800 grados Centigrados que viajan a 120Km/h, estamos a 4Km del cráter, solo habría que disfrutar la explosión antes de morir, les digo a mis compañeros de tour el titular: tragedia mundial en centro América una explosión del volcán Arenal en Costa Rica causa la muerte de 2 alemanas, un mejicano, dos taiwanesas, una japonesa, 4 ticos y un colombiano…me preguntan qué pasa con los dos gringos, les digo que eso no sería tragedia, que la muerte de dos gringos es terrorismo y el presidente de EEUU diría: vamos a encontrarte donde estés volcán Arenal, liberaremos a la comunidad del Perú de tu dominio y opresión, desde luego los medios corregirían el error…no entiendo porque los gringos no se rieron con el comentario.
Las ciudades y pueblos son completamente olvidables, el Centro de san José requiere de 15 minutos para conocerse, y eso si decides entrar a un centro artesanal que toma 12 minutos.

Una lluvia eterna duró todos los días por eso no vi el cráter del Poas, ni el lago, yo mismo era una cascada en medio de cascadas en la Paz, allí recordé las gotas de agua que en las mañanas aparecen en las hojas, se que le encanta el sonido de los ríos, fuentes y cascadas, se que ella como nadie hubiera disfrutado este día, y se también desde hace 8 meses que ya no hay ni habrá nosotros.
Los bonus: la gente de otros países, la rumba con Patricia, el ron Habana club que nos brindó Raúl, conocer un valluno boleta que le coquetea a todas a pesar de llevar 15 días de casado, dos alemanas divinas, los mejicanos que se ríen a carcajadas sin ningún temor, ahh y la cara de la gringa que me preguntó: ustedes tienen Starbucks en Colombia, - no pero tenemos Juan Valdez …mparia…

Lo aburrido: esos tures llenos de parejas de ancianos pensionados que abren los ojos cuando les dices que eres colombiano y piensan que les darás cocaína. El tráfico insoportable que en trayectos de 5 kilómetros puede tomar una hora.
A Costa Rica me llevó un congreso ambiental, cómo estuvo: bueno, tanto que terminé de enloquecer.

lunes, 15 de octubre de 2007

Puerto Nariño, mucho trabajo y el regreso a la soledad


Esta vez el cielo abierto permitió ver la inmensidad de la selva, tan solo 30 minutos de vuelo y empieza el tapete verde. El Apaporis, el Putumayo y finalmente el Amazonas, nuevamente en Leticia
Sin almuerzo emprendemos el viaje a Puerto Nariño, de un lado del Amazonas la tormenta, del otro el sol brilla en medio de un azul, una hora de recorrido y llegamos a Puerto Nariño, aquel atardecer naranja de hace meses hoy se torna rojo, morado y azul, el Río se encuentra más seco, el pueblo señalizado y vestido de política.
Tratamos de capturar los atardeceres, los amaneceres son imposibles, mi segunda visita al mundo bajo el río. Lo que era una noche de caimaneada termina en un reinado intercursos.
Una noche con la música de lluvia en el techo de palma, los rayos y relámpagos iluminan constantemente el cielo.
La última noche antes de que las nubes aparezcan el firmamento deja ver las estrellas…Una visita a la maloca de los abuelos, suscita controversia, se disfrazan?, solo lo hacen por el turismo?


Son las 11:00 pm de un sábado, en una mesa cuadrada discutimos. Como viene el señor presidente pues toca pedirle algo, qué le pediremos? Hay una disputa por saber quién es más amigo del presidente, cuál de todos sabe mejor cómo funcionan los concejos comunales. ¿Cómo, funcionan?
La traga de Adry se convierte en protagonista, mi primo el orejón casi doctor en economía dice algo sabio: regadera para arriba.


4 días en el Amazonas y solo vi una guacamaya y 4 sapos, no hubo delfines, lagos, ni selva, solo horas y horas de talleres, algunas charlas que ya me sé, los problemas que hemos visto en todas partes,
Solo me queda la satisfacción de haber pasado de punta a punta de este país en solo 15 días, del bosque seco tropical de la Guajira a la selva húmeda del Amazonas.
En solo pocas horas se sale de la selva, se llega a Tabatinga Brasil, 2 horas en el aeropuerto de Leticia, donde casualmente me encuentro con una mujer quien me pregunta si aun mi amor por el sugar Valley tiene nombre de mujer, mi repuesta una sonrisa, una mirada que se pierde, un pensamiento que se enfoca en vos, y dos palabras “por supuesto”.


A las 4:00pm ya estoy en Bogotá, esperaba un cálido recibimiento, sin embargo un cielo gris y lluvioso es la bienvenida a la soledad que no pensé encontrar esta vez. La ropa ya está en la lavadora, el aviso de que terminó el proceso, la única respuesta que tendré.

lunes, 8 de octubre de 2007

La Guajira. Día dos y tres, sueño de atardecer en el Cabo, sueño de flores en Bogotá.


Esta historia comienza a las 4:00 am, 4 Carros 4x4 varados para salir finalmente a las 4 pm, 4 intentos fallidos por salir hasta el Cabo.

Un guajiro persistente que terminó por convencernos de que Angélica se llama Andrea, o al revés, ese guajiro coqueto que hace que no le cobren peajes por sus versos.
Un día entero, 15 horas tras de un atardecer que se vio a lo lejos desde una carretera eterna y repetida que cambia solo por el lado en el que la carrilera del tren se encuentra.
Justo a las 7:00pm llegamos al Cabo, el mar calmado no se siente, la cúpula celeste permite distinguir la vía láctea, las constelaciones, lástima que no sepa nada de estrellas. Se le piden deseos a los satélites fugaces?.

Un arroz con mariscos en una posada wayuu. Con este techo de estrellas, con esos colores de los tejidos, a solo 15 metros del mar, paso la primera noche de mi vida en un chinchorro…aparece la luna y gracias a Angélica mi primera foto de un cielo nocturno.
Un amanecer de morados, azules y naranjas en el Cabo, justo se acaban las baterías de la cámara. A las 600 AM, ya tomamos las fotos, ya hubo baño de totumo, me compré unas wayreñas, y tomé café caliente con los pies en el mar.
En el pilón de azúcar me siento unido al continente solo por dos hilos de tierra, el mar me rodea, a la izquierda el parque eólico llega al mar, al frente un lago de agua dulce, a la derecha el Cabo de la Vela, el viento fuerte, el calor intenso, un cielo azul surcado por alcatraces y pelicanos, lagartijas verdes con azul que se pasan junto a mis pies, no hay como describir la paz, la tranquilidad, el efecto de la belleza en mi alma, un agradecimiento a Dios.
De regreso y a través de un bosque seco, lleno de cactus verdes sobre un suelo amarillo, vivo 6 horas de silencio en un carro. Una rápida visita a un sistema silvopastoril de plantas nativas y chivos. Fuertes y grandes espinas que brotan de los tallos las ceibas, la juventud requiere defensa, aprovechada por una verde enredadera que asciende en busca de las ramas.

Al final de la tarde nos recibe un cielo gris que promete tormenta, una vela de costal nos impulsa hasta los flamencos rosados, regresamos de noche, $1000 por un duchazo, y en una cabaña sin energía eléctrica paso mi última noche en la Guajira.
Un nuevo amanecer, mas morados, mas fotos, al fin saldré en una, con mis huellas en la arena wayuu, con el mar a un lado, el lago Naviopartio del otro, la unión del agua dulce y la salada en la espalda, a lo lejos en el frente la sierra nevada y sus picos, nuevamente llega la paz de la soledad que no se describe.

Luego de conocer un colegio de tortugas marinas desde párvulos hasta bachillerato, emprendemos el regreso que arranca en cayuco, continua con 3 personas en una moto, dos taxis y finalmente avión. Llego a Bogotá para encontrarme nuevamente en soledad, una soledad diferente.

domingo, 30 de septiembre de 2007

La Guajira: Día uno. La felicidad y el achiote.


Empaco el mismo día del viaje, incluyo en mi equipaje la felicidad, un rápido paso al Instituto.
Esta vez el avión vira hacia el norte, veo mi oficina, la casa de mi madre, …
Abro la felicidad, , veo que me turno los pares y los impares, no importa si los andes se transforman en costa en la ventanilla, no importan los montes de maría, ni importa el mar verde azul que choca con la arena y el verde de un bosque ralo, la felicidad me encierra, 245 páginas devoradas en una hora de vuelo.
36 grados de temperatura y un cielo completamente azul, el inicio de la ruta hacia el achiote. Una hora por una carretera de dibujo animado, de esas en el que las orillas de la carretera son hojas de papel con pedazos de bosque seco y cactus que se pasan y se pasan.
En Juan y Medio, Darío nos muestras sus cultivos que apenas inician la floración, una adelantada nos permite ver el blanco del achiote en floración, el rojo vivo de su juventud y el ocre de la vejez que guarda en su interior un tesoro color sangre. Súbitamente ese cielo azul se torna gris, un aguacero cae de repente y el sudor se mezcla con la lluvia, una lluvia caliente que empapa la ropa, y que al cabo de dos horas esperando a que escampe tampoco se ha secado, no habrá más fotos, las de truenos y relámpagos no salen. De regreso, la cantidad de sillas se reduce a la mitad, la ventana del auto quedó abierta y la lluvia hizo lo suyo, me siento en Bogotá dentro del auto.
En la noche junto a la playa, la luna llena se viste de amarillo y luce más grande que de costumbre.

amistades féminas

- Cris: ¿Y vos?...
- F: Alguna vez has sentido que ese nudo de la garganta por la tristeza se convierte en dolor físico, en una opresión, presión, depresión que no te deja; como diría Calamaro, ¿sentiste alguna vez el corazón roto?, ¿sentiste ese vacío en el pecho?, ¿entendiste entonces porque se dice que el amor está en el corazón?...
- Cris: Lo divino de hablar con vos es que es como hablar con una vieja...
- F: Eso hoy no me hace sentir bien, todo lo contrario...

Mierda es que si le hubiera dado esa respuesta a un hombre, fijo me mira raro, me dice que soy gay o me dice que vamos a tomar una cerveza... "pa`que deje de pensar huevonadas"

Minutos antes Cris me contaba de su nuevo novio rolo, me preguntaba si debería irse con él a Francia... Vete querida, mirá que está de moda que los manes se lleven a las viejas al paraíso, hacéle... Cris la misma de hace unos blogs, la misma de cara de modelo y que me invitó a bailar, pertenece a ese que llaman "mi mundo femenino".
A ese mismo mundo pertenecía LZP, mujer casada de 45 años quien justo hace una semana me habla por MSN:

Cómo evitar ser protagonista de "Relaciones peligrosas"

- LZP: mirá que llevo un año, dos semanas y tres días sin que mi esposo me toque, estoy loca, no sé qué hacer?.
- F :¿Tiene moza (término colombiano que designa a la amante)?
- Pues claro pero me dice que ya la dejó, me dice que no me afane por sexo, que sin sexo se puede vivir, ¿vos crees que es cierto?
- F: en el sentido biológico y físico es cierto, es decir: si no tiras no se te va acumular el líquido seminal en los conductos, afectando la uretra y la próstata, inflamando los testículos, dificultando la evacuación, causando acumulación de líquidos y la muerte por exceso de úrea...nop, pero mujer es que la vida sin sexo no es vida. Consíguete mozo (término colombiano que designa al amante)
- LZP: tenés razón, ¿vos qué hacés mañana?.
- F: nada ¿por qué?
-LZP: mañana cumplo 45 años y quiero embriagarme, tirar toda la noche, quiero olvidarme de todo y pensé en vos...
- F piensa: mierda... qué le digo... piensa F, piensa...
- F: dame un minuto tengo llamada al cel, me acaban de recordar que mañana tengo un seminario e incluso tengo una ponencia...
- LZP: ¿no que estás desempleado?
- F: si, por esto no me pagan...
- LZP: ¿prefieres una charla sin paga al sexo?...
Al otro día cuando me vio en el chat me reiteró: "vos si sos como una vieja, te haces digno pa´ tirar".

Cómo decir ya no te amo

Iv de Vill, me invita a cenar.
- Iv: No sé que hacer, vos crees que le deba decir las razones para haberlo dejado, con lo celoso que es...¿cómo se le dice a un man que ya no lo amas?...
- F: pues dile, así, sencillo, tajante y sincero "te dejé de amar", eso mata cualquier ilusión...
- Iv: ¿y vos no te morirías si te dijeran algo así?
- F: en el sentido biológico y físico no, me partirían el corazón (no en el sentido biológico), pero acabarían con cualquier ilusión de mi parte. Prefiero la sinceridad.
-Iv: ¿qué harían tus amigos?
-F: no tengo amigos, solo amigas.
-Iv: ayyyyy si, en cinco años nunca me has hablado de un amigo, todaaas son mujeres...jijiji... de razón que eres tan buen amigo, eres como una amiga hombre...
-F: por estos días no quiero escuchar eso.
-Iv: ¿ven y vos cómo estás?... siempre me escuchas y nunca te escucho...
-F piensa: si supieras que hoy lo único que quiero es un abrazo, sin besos, sin sexo, solo un abrazo.
-F se le aguan los ojos
-F: bien, estoy bien, solo tengo un dolor en la garganta y también en el corazón.
-Iv: ayyyy tan lindo...

Si le hubiera dicho eso a un hombre, me hubiera dicho que fuera el médico, que eso es por pensar huevonadas, nunca me hubiera dicho lindo y tampoco me hubiera dado un abrazo.

martes, 18 de septiembre de 2007

Los escarabajos de Boyacá



 
Me despierto, extraño los cantos de los pájaros, el sol salir tras de las montañas y los árboles, extraño mi casa de la Maca. El vapor que sale de mi boca evidencia del frío de la mañana bogotana. Emprendemos el viaje a Tunja, esta colcha de retazos cocidos con eucaliptos y pinos que he recorrido cientos de veces se hace cielo por la niebla. Dos horas a través de estas nubes que de vez en cuando dejan entrever siluetas de bosques. 
Llegamos a Tunja, se supone que Danilo, cuya placa de taxi no recuerdo, nos recogerá, nos subimos en el taxi de otro Danilo, luego de 40 minutos llega el verdadero. Tres kilómetros y heme a 2950 msnm con camiseta y chaqueta de índigo, el frío me hace trizas y Germán me presta su chaqueta.
Germán su rostro boyacense esconde la historia de un emprendedor candidato a doctorado que con humildad narra sus hazañas, empezando por contar que a causa de la suerte, por destino o por azar, resultó cambiando las lombrices por escarabajos.
A primera vista parece una fábrica de humus, pero luego las chizas que de niño encontraba entre los surcos, resultan ser las trabajadoras que se escaparon del bosque y su hojarasca para venir a transformar los deshechos de la ciudad en tierra de vida. 
En un pequeño cuarto, alrededor de 80 cajas de plástico, con colchones de cedro y roble, los hogares de pequeños gladiadores de entre 8 y 12cms de envergadura. Germán saca a sus consentidos, con el frío del ambiente los lava y les cepilla los dientes, maquilla a los actores.
Estas bellas creaciones de Dios, con largos cuernos adornados, fuertes corazas que los protegen, alas que se despliegan alcanzando el triple de su longitud. Sus patas de formas irregulares que parecen palos de rosa llenos de espinas terminan en anclas como finas agujas capoteras. 
17 especies de escarabajos, uno, dos tres o cuatro cuernos, parecen pequeñas maquinas de guerra. Los sacamos al set, artilugios credos por Eco, mis herramientas como asistente de fotografía. Los actores no se quedan quietos, múltiples llamados a producción, a maquillaje, dos horas bajo la lluvia y la niebla, jugando con estos pequeños guerreros. 
El aguacero impide continuar, nos resguardamos, cierro la puerta del laboratorio dejando los equipos y la chaqueta presos por dos horas. 
En el Piqueteadero el Rincón, Germán ordena cuchucos con espinazo de cerdo (digo ordena porque ni siquiera nos pregunta que queremos comer). Una mujer con el típico rostro boyacense, de ojos verdes (herencia de Federmán que entro por estos lados), se acerca con un trozo de algo que podría ser el reemplazo del poliestireno expandido (Icopor), con la ventaja de que es biodegradable, eso sí, siempre y cuando le quiten los pelos. Se trata de una lámina de chicharrón, crocante, cero colesterol, el cual repartimos entre los comensales. 
Con el frío de la zona no peleo con la sopa, justo cuando sentimos estar llenos, pregunta la mesera ¿y de bandeja? - Germán – Traiga una picada bien grande y con encime, pa que ellos vuelvan - 7 minutos y llega una bandeja de papas criollas, longaniza y chorizos de colores, rellena (morcilla), costillitas de cerdo, carne…luego de 20 minutos es imposible hablar, Danilo se levantó la cena pa la casa “mija no haga comida que ya le llevo”. 
De regreso en el laboratorio, se de dónde sacaron sus ideas los creadores del exterminador, alien y esas pelis; las pupas de escarabajos son monstruos hermosos, con costillas, dientes, garras en formación.
Eco dice que falta la foto de la lucha entre titanes, Germán arma su estrategia, dice algunas palabras que no entiendo, los incita a la pelea…la simpleza de la naturaleza, quien no se va enojar si le gusanean a la hembrita, le hablan en chino y otro man le toca el culo. 
Los combates son espectaculares sus cuernos se entrecruzan, se escuchan los golpes, de pronto uno hace una pinza que atrapa al contendor, lo levanta hasta que parece que el ganador se para sobre dos patas en posición totalmente vertical…. Eco dice, “producción, el fondo no me gusta volvamos a empezar…”

domingo, 9 de septiembre de 2007

El Encuentro de la Red. Días dos y tres tratando de ser un incógnito, lo bello de la coquetería.

Sin corbata pretendo pasar de incógnito, pero parece ser que el saco verde limón finalmente me lo impide. Más charlas, más historias, incluso un culebrero que resulto ornitólogo.

En los encuentros anteriores hablaba con menos gente, pero hablaba más y con quien quería. En esta ocasión cada café, refrigerio, pausa es aprovechada, entonces cuando veo a alguien con quiero hablar, me le dirijo y cada paso es una nueva historia, un municipio, una empresa, una región, nunca llego a mi destino.
Aparece Yamiraquay quien esta vez luce sus risos naturales, descubro entonces que su única relación con lo oriental es el mandarín, uno de los cuatro idiomas que habla, a sus escasos 23.

3 guías bogotanos nos indican un restaurante, una pareja vestida de campesinos son los meseros, los chef, los mensajeros y hasta prenden la chimenea. Su espacialidad los champiñones, hacemos el pedido y luego de 20 minutos de espera ingresan los champiñones, provenientes de Carulla en una bolsa plástica. Conmino a Ana M, Lina y Yamiraquay a que nos unamos para terminar de cocinar.

En noche de jueves deciden que iremos a un bar. Con Yamiraquay y los invitados sentados en un sofá me pierdo en 4 conversaciones al tiempo, la cerveza me dura una eternidad al cabo de la cual debemos llevarlos a cenar. Dónde está el amazónico?, dónde está el llanero? y el mexicano?...Marcela?... consiguieron amigos, al llegar al restaurante solo somos dos los invitados.
El último día aun más temprano y con la tos que se volvió parte de la rutina, veo en las charlas que lo académico se hizo práctico y el público se enloquece con el amazónico.

Firmo 200 certificaciones con 200 rúbricas diferentes, recibo mensajes locos a mí celular, no sé de quién son, no reconozco los números.
Ayer y hoy la coquetería de las mujeres añade sazón a esta sensación, me sorprende el descaro de las menores de 23, la creatividad de las que están entre 24 y 27, la sutileza de las de 28 y 32… y lo directo de las mayores de 32. Recuerdo entonces las palabras de Zlop “a las mujeres las seduce el poder, aprovechá”.

La función está por terminar, me alegran las felicitaciones por mis palabras de cierre e incluso por mi informalidad. Un colorido y bello recorrido por nuestro país a través de sus danzas es la despedida.

Algunas personas nos esperan a la salida para ir al Goce Pagando, poco a poco el grupo se divide entre los menores y los mayores de 30, parece que el portátil y mi edad impiden irme al Goce. Male se ofrece a llevarme a mi casa, Taz se pega a la ruta, Yamiraquay se aleja de su grupo de jóvenes y se sube también al taxi, el taxista no acepta detenerse en el primer sitio. Yamiraquay lo soluciona, ¡llego a tu casa y de ahí pido un taxi!.

sábado, 8 de septiembre de 2007

El Encuentro de la Red. Día uno la fama, la corbata y mi ciudad.

No sabía si la verde limón o la azul libélula, finalmente y solo por recordar la imagen de hace ocho días opto por la corbata azul. Primera corbata que uso este año, no fue el vice, perdí el corte de pelo y por ende mi mechero.
A las 7:30 ya he recibido llamadas de Min. Ambiente, Proexport, CVC y hasta de comunicaciones de donde trabajo, “Dr. Que si le quedan dos cupitos gratis para el evento”…parece que hice un doctorado nocturno.
Para mi infortunio mi escritorio parece una vitrina, he aquí al acontista con su pinta de nunca, saludos, caras de sorpresa, risas, comentarios.
- ¡uichhh y a que debemos esa pinta!,
- Alicia, por el encuentro de la Red,
- ahhh si me llegó una invitación, lo van a delegar a usted?
- … Alicia es que yo soy el director de la Red.
Mi intento desde las 7:45 por escribir mis palabras de apertura parecía imposible.
9:45, llego al lugar del Encuentro, “llego el director, llego el director”, “le presento al director”, “director necesito plata para el coctel”, “mucho gusto doctor “. No lo puedo creer soy famoso.
Aparecen los rostros de otros encuentros, de los comités, de los grupos de trabajo, “no te reconocí, no sabía que eras el director ahora”.
No sabemos si vendrá Cvives o no, no sabemos su hoja de vida, Arturo me llama y echamos carreta del evento, cuantos van, qué dirá, “yo veré doctor su discurso”…mientras tanto, una jovencita de ojos negros, pelo negro con mechones rojos, que juro es nipona, me mira inquisitivamente, Cesar dice: “pasale el celu a Yamiraquay , pa que hable con Arturo”. Se lo paso, habla luego cuelga, “Yamiraquay mira el es el Director” -- “ ahh mucho gusto”, nuevamente dejo de ser doctor.
En la casa externadista, comparto mesa con el decano de la facultad, el mexicano hermano de Juan Gabriel, Santiago el indígena y la profe. Mientras almorzamos observo mi ciudad y no podemos evitar el intercambio cultural, México, Amazonas y Bogotá. La lucha por el protagonismo entre Amazonas y México parece quedar en tablas.
Son las 2:00 pm, llego la hora de instalar el evento. El auditorio supera las 220 personas, las breves palabras del Director inducen a los demás a bajar el discurso, y empieza la diversión, las charlas. Un paseo turístico a través de latinoamérica para descubrir que tenemos los mismos problemas y que los que no, vamos camino a tenerlos.
Mi charla la última, nuevamente la hermosa sensación de adrenalina, hablar sobre lo que me gusta, los aplausos y las preguntas me hacen pensar que alguito se logro.
Una caminata nocturna por la Candelaria, al fin entiendo porque se hicieron las primeras ciudades en las montañas (sigo sin entender porque las ciudades modernas también), recorro calles mil veces vistas pero al fin veo sus personajes, se rompen los mitos, las doce chozas nunca existieron y perdí la maqueta en plastilina con paja que hice a mis 5 años…el chorro no es el sitio, no lo puedo creer llevaba 32 años engañado.
Me mezclo con el grupo, hablo con todos, le digo a una paisa que esta carretica sirve, que con eso se valoriza la acción. Me responde que si, y que está segura de que igual si no me la aprendo me la invento, porque tengo alma de cuentero. Me sorprendo y le digo que cómo tomo eso, “no te preocupeees, no es nada malo, es que a vos te debe quedar muy fácil levantarte una vieja, no ves que cuando expones pareces cuentero”.
Se acaba la caminata en el Gato Gris, un canelazo y me espera Yamiraquay con sus ojos negros que brillan bajo su capota, disfrazada de Kenny McCormick. Debemos llevar a los invitados a cenar. En la cena recuerdo con Marcela, la música común entre los dos, queleace que ella sea de Argentina y yo de Colombia, el tiempo que tomo que llegará la música de Soda y Fito a Colombia nos hace de la misma generación.
La jornada acabaría hacia las 11:30pm, Yamiraquay y yo sentados en un sofá esperando taxis… solo 9 horas para seguir con el show.

lunes, 3 de septiembre de 2007

El queso

Parece ser que los avances en la ciencia médica veterinaria no tienen fin, en un mundo tan superfluo, de reinas, de chicas y chicos plásticos, la vanidad le ha llegado a las vacas, ahora se practican cirugías plásticas especialmente en las tetas.
Dicen los que saben que en la mayoría de los casos se hace por razones médicas, no por razones estéticas. La corte constitucional ya dijo que las VEPS están en la obligación de hacerlas, Fedegansalud para sorpresa de todos no puso ninguna queja, al contrario estuvo totalmente de acuerdo.
Hoy entendí por qué. Abro la nevera, solo hay queso, tomo un trozo y me lo llevo a la boca, un pedazo de plástico que separa las lonchitas se me queda en la garganta, maldita suerte a esta puta vaca le habían hecho cirugía plástica.
La foto muestra la Dolly de esta investigación, en este caso la ingestión de poliestireno expandido (Icopor) permite producir queso Gruyere.

Día 5. Mariposas


No me importa que sea Cali, quería agua caliente, un hotel muy regular en la ciudad más grande del viaje.
Con la dirección errada llegamos 10 minutos tarde, nos espera Vanessa, casi dos años sin verla, “muy buenos días, seguí”, un dulce acento valluno hace juego con un rostro angelical, una silueta angosta y sinuosa, sumada a su inteligencia completan el cuadro de la empresaria joven y exitosa que tanta admiración despierta.


Un vistazo a su almacén y partimos al zoocriadero, pasamos por Palmira, Vanessa nos guía a través de la ciudad, le complemento sus comentarios, -“ve y vos por qué sabes”…
Nos detenemos a desayunar en una panadería, huevos revueltos, arroz, café con leche y pandebono.
Retomamos el camino dejando el valle y subiendo a la montaña. En el corregimiento la Buitrera, vereda el Arenillo, encontramos la empresa soñada de biocomercio.
13 familias de la zona sacaron los pollos del galpón y ahora crían mariposas, más de 20 mujeres se han convertido en madres sustitutas de larvas y prepupas, hombres de manos fuertes las usan para recolectar delicados huevos de mariposas. Vanessa en el centro de la oficina recibe de cada mujer las preciosas gemas verdes, plateadas y doradas, la magia de la vida en pupas que duermen en colchones de algodón.
Si ayer las protagonistas estaban dormidas, hoy cientos de mariposas de diversos colores y formas nos rodean, Germán no sabe por dónde comenzar, seguir, terminar. Mariposas en cortejo, en flirteo y hasta en aquello. Huevos, larvas, pupas, flores, niños que juegan, familias que liberan el 10% para repoblar la región; qué puedo decir, es la magia total. Como acto final, conocemos a la chica punk, la larva de la morphos, si la niña de esas musas azules que nos tuvieron media hora para dejarse tomar una foto con las alas abiertas.
De regreso en la ciudad y sabiendo que es imposible ver las ranas venenosas que pidió José, nos detenemos en un restaurante típico, de entrada que se convirtió en salida, unas marranitas, entiendo el nombre más no el diminutivo. Luego de visitar 5 veces esta región sin probarlo, un sancocho de gallina es mi elección, veo el plato y pienso, ¿cómo harán las vallunas para comer tanto y mantener esos cuerpos?.
Tres horas en el almacén con los productos finales, Vanessa corre, atiende los clientes y prepara 500 pupas para exportar, quisiera quedarme en este mundo de magia, sé que me tengo que ir y sé que puedo llevarme parte de la magia.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Día 4, Quindío. Corredores, el tiempo no se congela

Muy temprano negocio con el conductor del jeep, el valor de la carrera hasta el corredor Las Pavas, “eso le sale en 20”, señor son menos de dos kilómetros, le replico, “pues por eso”… sueño al creer que este rolo le ganará en negociar a un paisa.


Hace casi 5 años vine como diseñador a conocer los corredores, en ese momento potreros con algunos árboles ralos y cortos parecían la cabeza de un calvo. Hoy como investigador veo un bosque joven con árboles de hasta 12 metros, ahora se parece a mi mechero, el sol es filtrado por las hojas de yarumos y arbolocos, bajo el dosel un jardín de heliconias, platanillos y unas pepas rojas que ni idea. Le explico a Germán para que sirven estas cosas…”esto si es conservación” me responde.


De fondo la reserva de Bremen, me pierdo en el silencio de este bosque, me pierdo en esta calma, me pierdo y sigues ahí.
De regreso a Filandia me encuentro con Cristina, café recién molido en Claudia, llega Fredy el artesano y partimos a documentar la historia de los bejucos. Desde el corte hasta el tejido las manos se convierten en protagonistas, marionetas que mueven hilos. Don Miguel entrecruza chusco para crear una telaraña en la cual Germán lo atrapa; en un estudio improvisado, con Fredy de telonero los productos creados por Luisa Ladi, que contrastan con los canastos tradicionales, son ahora quienes posan.

Sin solución para estos males llegamos a la famosa calle…30 fotos de fachadas coloridas, combinaciones que no salen, contrastes que no resaltan sino rebrincan, no se si es rechinante o repaisa.
Camino al Mariposario en Calarcá, llegamos y las protagonistas duermen, unas pocas fotos y Germán se decepciona. Decide no tomar fotos al mariposario en forma de mariposa.
En un bus camino a la capital del Sugar Valley me siento como una cebolla cabezona cristalizada en el cajón de la nevera. Un bus frío....Debe tener razón Tsug d´zlop , el problema de la estrategia del banco es que la señorita te tratará peor cuando vuelvas.
Cansado trato infructuosamente de dormir, de repente siento un olor, abro los ojos “bienvenido a Palmira”.

sábado, 1 de septiembre de 2007

Día 3. Derrumbes, mosquitos y un costal

Nuevamente el mismo desayuno frío, caigo en cuenta de que es el mismo que me hago todos los días.
Al contrario de los días anteriores, este es nublado, el mismo camino de ayer pero nos dirigimos a La Nona, cafetales, guaduales y muchas aves azules que atraviesan una vía rodeada de montañas y grandes abismos.


Luego de una curva la carretera está pavimentada, resulta ser que por falta de espacio o porque es el único pedazo plano, que un fragmento de la carretera es la cancha demarcada de una escuela…lo mejor una niña hace parte de uno de los equipos.


45 minutos para un derrumbe impide que avancemos, El King (realmente se debe llamar así) sugiere cambio de ruta que supone un atraso de una hora.
Más café, más nubes y lluvia, que al cabo de otra hora nos muestran que a La Nona no iremos, pues otro derrumbe nos impide avanzar. Salimos a otro parque natural Las Hortensias, esta vez una hora y cuarto para llegar. Un ascenso de unos 400 metros por un sendero fuerte, siento que piso algo y Julián se ríe, “pisó una culebra y no se dio cuenta”, ya no iré de primero. Llegamos al mirador, al fin salgo en una foto, Germán necesita un modelo que se haga el ecoturista, en una pantalla de 2 pulgadas me veo bien, pero creo que esta foto máximo llegará a mi fondo de pantalla. La vista muestra a una Pereira grande, pero la bruma impide una buena fotografía.

Nuevamente tomo fotos de grillos y cucarrones, pero nada del otro mundo, Julián nos recomienda otro sendero. 10 minutos en carro que son interrumpidos por un árbol que se desmayó la noche anterior, el desmayo de un árbol no se perdona y Julián decide darle natural sepultura. Pablo Ardila diría: muere a machetazos un árbol en el departamento de Risaralda (Como no hay sangre no salió en El Espacio)

Con tres horas de atraso ingresamos a un sendero en el que 5 minutos de caminata se convierten en hora y quince de fotos. Una mariposa de alas transparentes la modelo para dos estudios fotográficos, el de Germán y el mío. Dios, como hago para que cada belleza no me haga recordarte.
Regresamos a Pereira, la tarde será de Guadua. Pedro nos recibe con la tranquilidad y el ritmo propio de los paisas, nos invita un café y salimos a la finca. Llegamos a un condominio, el Beverly Hills de Pereira, parece que hasta rasguños hay por aquí.
Llegamos a la casa de otro Elkin, nos muestra su hogar totalmente hecho en guadua, pero como dice: no mucha, no mucha que se ve fea. Muros de bareque cubiertos de cemento. Luego me enseña que la guadua no se engorda, sino que se alarga, pienso en que algunas mujeres la deben envidiar. Me dice que la guadua desde que nace, sabe cuanto medirá y que se corta en las noches de menguante, será que el amor es así de predecible?.
Nos dirigimos al bosque, nos advierten que los mosquitos estarán alborotados. Un bosque de guadua combinado con heliconias, es una obra de arte, cada foto parece una red de trazos curvilíneos tipo Kandinsky. Un lago refleja la cúpula de líneas, Germán y yo juramos que este es un bosque encantado.
Un fuerte ruido empieza atormentarnos, miles de mosquitos empiezan a atacarnos, son nubes, nos rodean, pero debemos seguir tomando fotos, al cabo de 5 minutos tengo más de 30 picotones. Luego de fotos de paisajes, de detalles, macros y sobreexposiciones, es tiempo de irse, los moquitos ya han hecho mella.

Rumbo final Filandia, al hotel del que hace casi un año me robé la llave. En un comienzo no me reconocen, será el cambio de look?.
Me veo en el espejo y descubro a dónde demonios fue a parar el unicornio de Silvio, maldito mosco en lo que me has convertido.

Me dicen que los viajes sirven para alejarse de las preocupaciones, de las tristezas; quisiera decir que en los viajes logro olvidar.

jueves, 30 de agosto de 2007

Día 2: De flores, japoneses y más flores en Risaralda.

Un desayuno americano tan frío como la soledad de estos días, 10 minutos antes de lo previsto llega el carro de Elkin…argolla de oro de un centímetro de ancho, un campero modelo 2008 con todos los juguetes, me siento un traqueto atravesando Pereira.
En busca de orquídeas llegamos a Eva, el japonés Masanobu Tsubota, nos recibe, su rostro oriental pronto contrasta con su acento “buenas pues señores, en que les puedo servir”, “sigan pues, sean bienvenidos y camine les muestro el laboratorio que es la verraquera”. Es el japonés más paisa que yo haya visto.
Un laboratorio en el que el día es noche y la noche es día para este universo de mundos en botellas, habitados por gnomos y orquídeas, no puedo evitar la comparación con esos barcos construidos dentro de botellas que cuando niño pensé estaban tripulados por pequeños duendes que no iban a ninguna parte. Duendes en cápsulas siiii duendes en cápsulas.
Seguimos en una hora, un proceso que para las orquídeas dura 6 años, finalmente las plantas florecidas, formas similares cubiertas de diversos colores y texturas entretienen a Germán el fotógrafo, a mi nuevamente las llamadas me recuerdan el estrés de Bogotá, solo una ardilla que pasa junto a mi, logra calmar este enojo de las cosas que no salen.
Me despido de Masa, que evidentemente si sabe japonés pues habla así con su hermano cuyo nombre por obvias razones no recuerdo.
La visita al cultivo de heliconias y follajes es una ilusión de una semana, he hablado con Nathaly quien nos coordina la visita, nunca la he visto, estoy en el primer piso del edificio, la llamo y pregunta ¿cómo te reconozco?, respondo: fácil tengo cara de rolo, en el encuentro su risa a carcajadas, me lo confirmó “tenés cara de rolo”. Nos vemos y parece que fuésemos amigos de hace años, la amabilidad paisa en ocasiones incomprendida por los cachacos, me hace amar estas tierras.
Julio, un hombre moreno con rostro agresivo nos espera enojado por la espera de una hora, nos lleva a una finca rodeada de café, guaduas y bosque, 25 hectáreas de flores y follajes tropicales de colores, que desde la entrada nos dejan extasiados, nuevamente son tantos los nombres y colores que los olvido, entre maracas, aves del paraíso, heliconias, avanzamos lentamente deteniéndonos en cada nueva flor.
Mariposas negras con rojo, mariquitas, libélulas rojas, ojalá fuesen tan lentas que pudiera fotografiarlas. Las mariposas y estas flores me hacen pensar en un regalo para vos, pero la duda de seguir siendo eludible reaparece. Entiendo el proceso de cultivo de las heliconias, las actividades fuertes propias de los hombres y las de motricidad fina para las mujeres, aquí la jefe es mujer, la administración es una actividad que requiere fineza.
Para finalizar una cena con Mónica, rato sin verla, hablamos de trabajo y luego chisme, fue imposible evitar ser protagonista de uno.

miércoles, 29 de agosto de 2007

Zona cafetera: Día uno Manizales – Aranzazu.


Zona cafetera:
Día uno Manizales – Aranzazu.


El mensaje del eclipse me despertó, al observar el cielo esas nubes que tanto me gustan, ocultaron el milagro. Destino al aeropuerto en un taxi del que desconfié todo el tiempo.
Nuevamente un despegar sobre el centro de la ciudad, pero hoy se que no estás; sin ventanas lo único que queda es leer, hasta el instante en que me siento como semilla en maraca en este avión, descubro que puedo robarle ventana a mi vecino, para encontrarme con que los cerros se ven ahí no más, veo las casas y los árboles; solo queda esperar que esto cese. Al cabo de 3 minutos anuncian el aterrizaje, desde luego en una pista inclinada el avión tiene que rebotar.


Nos reciben los Andes en silueta, las nubes que los cubren levemente y un nevado que se sabe pero no se ve.
Atravieso esta ciudad y no se si admirar o renegar de los manizalitas, cómo pueden crear una ciudad en un terreno tan quebrado, una casa es de un piso por delante y de cuatro por detrás.
De una al trabajo, en la ruta hacia Aranzazu recuerdo estos caminos recorridos hace ya 4 años, hoy los veo diferentes entiendo que son los corredores biológicos, los cercos vivos, hoy soy quien guío.
Este camino de curvas como esas tuyas que recorrí, solo me hace recordarte y pensar que cada vez estamos más lejos, justo cuando más cerca estábamos.

Ya en Aranzazú nos recibe Daniel será nuestro guía, el fotógrafo captura paso a paso el proceso de transformación del fique, rostros campesinos que reflejan el duro trabajo, niños alegres con la tranquilidad de este aire, no recordaba la belleza de las mujeres paisas, no recordaba que las más atractivas tienen 14 años y que las que tienen mi edad lucen de 40 y tienen hijos de 15.

Recorriendo un vivero, justo sobre una joven planta de fique una libélula azul clara, me saluda, . Infructuosamente trato de enfocarla con mi Canon, pronto el fotógrafo con su Nikon de 8 veces el valor de la mía, captura esa bella imagen, yo por lo pronto me quedo con una mancha azul sobre una verde.


Luego descubro grillos de varios colores, bella combinación del verde, negro rojo, azul, gasto 45 fotos para poder tomar una. Posteriornmente aparece una araña en el lente cuando enfoco una hoja, el efecto es hermoso, pude hacer un primer plano de la araña sobre verdes de las hojas desenfocadas.


De regreso al pueblo veo como las casas junto a la quebrada parecen insectos estáticos de largas patas en guadua que escalaron estos cerros, parece que ante esta magnífica vista los pobladores responden con una arquitectura dramática que solo es bella en los frentes, donde todos nos vemos, donde queremos ver, donde no hay verdes.


En la tarde cuatro horas de fotos e historias con artesanas, para completar reconozco en una de ellas el acento propio del Sugar Valley. La ilusión matutina del color de las hebras, se pierde con la incesante llamadera recordándome que esto es trabajo y que soy el director de una Red.

jueves, 23 de agosto de 2007

El anturio negro


Nacido a la sombra del bosque risaraldense, sembrado entre capas de hojarasca bogotana que se hacen tierra, creciendo entre pétalos de rosas de colores que se han hecho polvo, existe un anturio que conoce mis historias, mis tristezas y alegrías.

Más de 12 hojas de calendario se esconden bajo estas capas, a cambio el anturio entrega dos grandes hojas en forma de corazón, y una nueva brota con indescriptible belleza.
Son hojas de verde vivo que se posan sobre unos extensos tallos que finalmente se unen a un solo tronco, si es una planta sencilla, la esencia de lo que en diseño se llama minimalismo.

Próximo a la ventana pero protegido del sol, el anturio prefiere como yo los días lluviosos y grises, tal vez porque esos grises del cielo como el negro de su flor reflejan esas extrañas alegrías, una forma distinta de belleza, una belleza sui generis.

Ese anturio que aún no florece, del cual no he visto raíces, me hace sentir el perfecto asesino, yo también cargo ese pedazo de vida que es el único capaz de soportarme.

lunes, 20 de agosto de 2007

Soledad, desespero, desilusión

Meses hablando de ella, he tratado de definirla, describirla y hasta quererla, si la soledad, amiga común con Y2k quien por estos días también se preocupa por ella...
Soledad, compañera que no acompaña, que juega a desvanecerse con los cantos de aves al amanecer, con ilusiones migratorias; soledad me alcancé a ilusionar, pensé que me dejarías pero finalmente no lo harás...

Transiciones en la vida, mutaciones, y transformaciones, desafán por trascender, por planear, una vida de desapego y del meimportaunculismo respecto al futuro.

Las decisiones no se toman, no llegan, llega el momento, el día y en él, un único camino, ya no hay que decidir...

Desespero, no de desesperación, de dejar de esperar, más allá de aguardar, no esperar nada de nadie; si, a veces un dolor de cabeza de 4 días te hace débil, en la soledad esperas un impulso, ese impulso sólo vendrá de ti, de nadie más, cada quién tiene su cabeza y sus dolores.

Desilusión, de nadie, de todos, lo más difícil, no ilusionarse, dejar que migren...

¿Y soñar?... lo único que me queda

viernes, 10 de agosto de 2007

La caja de los sueños

La noche anterior descubrí la forma en que funcionan mis sueños. Parece ser que en mi cerebro los momentos, las palabras, las situaciones y los actores están arrumados, cada vez que me muevo y me despierto, tal como en una caja que se voltea, los momentos, las palabras, las situaciones y los actores se reordenan, dando como resultado un sueño cada vez más loco.
El problema es que el movimiento de las cosas en la caja me despierta, joder y entonces digo maldito insomnio

miércoles, 8 de agosto de 2007

Por qué de este blog

Hace un tiempo conocí en un chat, un hermoso poema de León de Greiff, la mujer con quien hablaba me preguntó si yo era un acontista, he de aceptar que no conocía ni el término, ni el poema, no obstante bastó que me copiaran el primer párrafo para entender que evidentemente soy un acontista o por lo menos me supongo uno.
Ese poema le dio un giro a mi vida y desde esa epoca volvieron las ganas de escribir.
A continuación un fragmento del poema...

RELATO DE GUILLAUME DE LORGES
Yo, señor, soy acontista.
Mi profesión es hacer disparos al aire.
Todavía no habré descendido la primera nube.
Mas, la delicia está en curvar el arco
y en suponer la flecha donde la clava el ojo.

Yo, señor, soy acontista.

¡Azores y neblíes, gerifaltes, tagres, sacres, alcotanes,
[halcones
acudid a la voz del acontista!

y enderecemos nuestras garras a la conquista
de las nubes, volubles como los corazones...
y —cual los corazones— inmutables.

Yo, señor, soy acontista.

También he sido juglar en los mesones.
Revendedor de bulas.
Tañedor de laúd.
Y tragador de fuego y engullidor de sables.
Y bufón en las ferias.

Damas de los castillos a catar diéronme frutos de
[acendrada virtud:
¡noches de bendición!

Otras noches fueron bien miserables.

Yo, señor, soy acontista.

También me he entretenido en cosas serias:
conocí al asno de Buridán
y al propio Buridán, que estuvo en la Tour de Nesle
(alguna vez fui con él,
pero me devolví de la poterna)
y vi ahorcar en Montfauçon
a Messire Enguerrand de Marigny.
Poco en letras leí...
mas sí he bebido buenos vinos, paladeado vianda tierna,
y comido del mejor pan.

Yo, señor, soy acontista. ....

lunes, 23 de julio de 2007

La cobardía y el conflicto

La delgada línea que separa una reacción pacífica de la cobardía se hace invisible.
A veces situaciones extremas te ponen a pensar en tus sentimientos y reacciones frente a hechos cotidianos; preciarse de ser pacífico, “hombre de paz” puede ser una forma de cobardía.
El jueves tuve un revolver apuntándome a la cabeza y recordé esos consejos de no hacer nada y calmarse, no pelear; efectivamente no peleé, solo pensaba en que no me llevarán de paseo millonario, “llévense todo… lo que se llevan no importa, me importa mi vida”.
No se llevaron mi vida pero si mi tranquilidad y me dejaron una profunda sensación de cobardía.
En muchas ocasiones frente a una agresión no necesariamente física, frente a un cuestionamiento, reaccionamos sin reaccionar, evitamos la confrontación, “soy pacífico”, “me pondré en tu posición”, entonces, así como los ladrones que se llevan tus cosas porque “a ti no te importan”, la contraparte piensa que tu pacifismo es porque tampoco te importa. Igualmente en estas pequeñas luchas se llevan algo de tu vida.
Hace poco le oí decir a una sabia mujer que “el conflicto también construye”, afortunadamente en el auditorio no estaba nadie de las Farc o de las autodefensas, porque la hubieran nombrado ideóloga. Sin embargo estas palabras en el contexto de lo recientemente vivido, han puesto en consideración mi posición pacífica, ¿es acaso una forma de cobardía?, ¿acaso si evito la discusión, busco evitar perder algo?.
Es pues una encrucijada, parece ser que mis reacciones pacíficas se relacionan con lo que me llega al alma y mis reacciones beligerantes con la razón, parece ser también que en cualquier caso debe existir un espíritu de confrontación que construya una verdad en común con la contraparte, al fin y al cabo, muchas veces te confrontan sin tener una posición clara, buscando quizá la claridad que tu podrías tener.
Lo cierto es que cuando comparo los momentos de calma, con aquellos en los que actúo de manera beligerante, encuentro que en estos últimos soy socialmente más inteligente. La reacción de confrontación es considerada signo de inteligencia, “ese tipo si sabe, mire como pelea…. Y se defiende,… no se deja”.
Esta corta reflexión me ha llevado a entender en que radica el éxito de Uribe, tal vez sea porque la buena conversa te permite descubrir y conocer, el buen humor conquistar, pero solo un carácter recio y beligerante te permite colonizar y dominar.
De ser así, también entiendo porque solo soy un descubridor con ínfulas de .

martes, 3 de julio de 2007

Leticia. Carta de un Cori woca

Mac Douglas llegó una hora tarde, inicia su recorrido a las 11:30am, justo despegamos a las 1200m. Nuevamente observo desde lo alto esta ciudad de todos mis días, con la particularidad de que en este caso, al bajar la mirada me encuentro a Monserrate.
Se alcanzan los más de 10000 msnm, a 850 k/h, el cielo se divide en dos, una franja de un azul hermoso en la parte superior y un tapete de nubes que se extiende hasta la eternidad. 
Una hora en que la imagen de la ventana no cambia, solo puedo imaginarme si sobrevuelo Guaviare, el Caquetá o el Amazonas. Tal vez ahora entiendo eso que dice "en el cielo todos somos iguales", pues desde aquí, desde el cielo todo Colombia luce igual. 
El piloto anuncia que inicia el descenso, poco a poco la turbulencia como un cedazo va filtrando las nubes, debajo de estas hace su aparición la tan anhelada selva. A medida que se desciende, el verde deja de ser uniforme, aparecen sus tonos y matices, lentamente descubres que esos puntos son árboles, grandes árboles; al igual que el tapete de nubes la selva se extiende hasta la eternidad. Ser de izquierda tiene sus problemas. 
Preciso por la ventanilla junto a la que voy sentado no se ve el río, veo la ventanilla de la derecha, parece un cuadro de Monet, diferentes pinceladas de verde atravesadas por una franja, mezcla de blanco y plata, el famoso río Amazonas. La selva se acerca, pareciera que las alas fuesen a tocar a los árboles, aterrizamos, y sobre nosotros una cúpula totalmente azul. 
Un particular grupo musical toca en el aeropuerto, se trata de tres policías que cantan en español y portugués, creo que en este último idioma cantaron "los pollitos" solo por impresionar, al fin y al cabo en portugués suena romántico incluso decir "ehss da loambrecitoas, eu le presta abrogoe". 
Con estos 35 grados de temperatura creo que me estoy deshaciendo, he de usar cachucha de aquí en adelante. Son las 3:00 pm, la hora para ir en busca de comer algo autóctono, piraruruco a la plancha con jugo de carambolo. La carne de piraruruco no parece de pescado, ni por su forma ni por su sabor, es blanca de color, un filete grande plano y sin grasa, y su sabor es indescriptible, pollo, más ceviche. 
Las mototaxis son el medio de transporte local, hacía años no me subía a una moto; como dos amazonas dos pilotas robustas, morenas y con casco se detienen frente a nosotros, me subo a una de las motos, heme en Leticia, hablando por celular en una moto, con un morral en la espalda e intentando ponerme un casco, rumbo al trabajo. 
Son las 6:00 pm aún seguimos en taller, no me aguanto las ganas de salir a ver las bandadas de loros y loritos que desde hace rato pasan gritando junto a esta reunión, lamentablemente se convierten en puntos borrosos en las fotos, pero descubro que la luna pronto estará llena.
Hacia las 7:00 pm finalmente a cenar, de entrada un plato de Mojojoi relleno de pollo, de plato fuerte pizza en casabe con salsa de tucupi (ají hecho con caldo de pescado, yuca y que en algunos sitios se hace con una hormiga roja), bebida de acompañamiento jugo de Acerola, aperitivo cóctel de caipiriña (mezcla de limonada con cacha ça). Desde su comida Leticia es otro cuento. 
Leticia parece no ser muy grande, desde luego no hay cerros cerca, de forma que esta planicie dificulta dimensionar la ciudad. Crece más ordenada, hay menos comercio, menos edificios altos, la mayoría de viviendas son de una planta, y las calles se adornan con árboles que brindan sombra a los transeúntes.  
El olor cambia con el día, recuerdo que cuando visitaba la feria de las colonias o expoartesanías y pasaba junto a los stands de los indígenas, pensaba que olía a werregue, hoy se que es el werregue el que huele a selva.  
Hoy el taller es todo el día, cuando hablo de los principios de biocomercio y del que habla del respeto por las comunidades, pienso que es el primer taller donde la minoría son blancos. El almuerzo es bastante raro, ecléctico.Algo que se llama farofa, (harina de yuca tostada, es la versión tostada de la fariña) y jugo de carambolo, pollo saltado peruano, chow fan chino, si me guío por el nombre del chef, Raimundo Mora Pandero, entiendo esa mezcla cultural.
En la tarde el taller termina con unas felicitaciones de varios indígenas a los que les caí bien, recuerdo a una indígena pidiéndome los datos, diciéndome que llamará a Fernando para que me vuelva a mandar…y me acuerdo de tu preocupación, ella no entendió mi súbita sonrisa. Por fortuna al taller asistió Rodolfo, quien trabaja en la oficina de fomento del ecoturismo, se autopropone como guía. Dice que lo mejor es alquilar moto y recorrer la ciudad. 
De pato en una moto, luego de más de 24 horas en Leticia al fin veo el río, esta milésima de segundo solo me permite ver el dorado del cielo y el sol reflejarse en el río, esa foto solo quedó en mi cerebro. 
Luego de unos minutos, arribamos a un malecón en la vecina ciudad de Tabatinga, Brasil; las embarcaciones llegan con productos formando un mercado sobre el río, un atardecer totalmente naranja se refleja en el río pintándolo de dorados y por momentos de plata, a contraluz en la rivera se ven grandes árboles. Puedes creer que me dicen que esta parte del río es una de las más angostas, que tan solo nos separan del otro lado casi dos kilómetros, y que ese otro lado es una isla, en realidad son tres islas juntas. 
Estamos en Brasil, a la derecha Colombia, en el centro Perú.
No me alcanzo a imaginar la altura de esos árboles si tengo en cuenta el ancho del río, lamentablemente llegamos muy tarde y el sol ya se fue, pero este naranja hermoso que se degrada hasta azul cubre la verde y espesa selva. 
Nos movemos hasta una parte más alta, allí los mosquitos impiden estar más de tres, obturo unas cuatro veces, se que ya me han picado en la cara y tengo un zancudo en cada dedo, siento como me pican. Aquí el guía me dice que conduzca moto, luego de mas de 10 años sin intentarlo atravieso conduciendo de regreso la gran Tabatinga. 
Nos detenemos nuevamente en el malecón la razón, un cantante brasilero sin público. El viernes es nuevamente de trabajo, charla sobre biocomercio y luego sobre el Obio.
En la tarde muchas reuniones, casi sobre las 7:00 pm se acaba la jornada; luego de 40 minutos de dar vueltas malguíadas, llego por en medio de un pajar a casa de un artesano, pienso en que puede que hayan culebras así que acelero el paso, pasaría solo una hora, luego de que el artesano compartiera su cena para que viése a unos niños jugando con una culebra venosa que acababan de matar justo en el pajar, efectivamente Dios nos tiene para buenas cosas. Lo planeado vs lo ejecutado. 
Lo planeado. Salir a las 8:00 am a Puerto Nariño, llegar a las 10:00, alquilar un bote e ir al lago Tarapoto, regresar a las 4:00pm, salir al otro día a Tanimboca, hacer canoping, acampar en dosel y hacer kayac, regresar e ir a comer a Perú. 
Lo ejecutado. El barco de las 8:00 salió muy temprano para ser sábado, el de las 10:00 estaba sobrevendido de forma que apenas pude comprar tiquetes para el de las 2:00pm. Mientras tanto nuevamente en moto fui a "los kilómetros". Las comunidades y resguardos perdieron su nombre, ahora se llaman de acuerdo a la distancia que los separa de Leticia, kilómetro 6, kilómetro 10, kilómetro 10.5. Cuantos kilómetros nos separan de nuestros indígenas.
Visitarlos fue interesante, los problemas de asociatividad que comentaron ayer hoy son evidentes entre ellos. No puedo creer como un caserío entero vive de las pocas artesanías que venden en dos ferias y a los turistas, son familias enteras que gracias a Dios tienen sus chagras, de lo contrario que harían. Todos absolutamente todos te saludan con amabilidad, me molesta que me digan doctor pero es su costumbre, nuevamente ofrecen compartir su almuerzo pero esta vez ya no hay tiempo. A las 2:00 puntuales, finalmente salí en un rápido hacia Puerto Nariño, al fin navegando sobre el Amazonas, esa franjita angosta en el feo puerto de Leticia es apenas un vaso capilar a punto de taparse comparado con la inmensidad del río apenas 2 minutos después de salir. Este veloz bote parece deslizarse sobre una pista, pista que por momentos parece perder sus límites. Olvido totalmente mi fobia al agua y me quedo perdido en esas riveras cubiertas de grandes árboles, es la selva ahí, es el sueño de toda la vida. 
Hay trayectos donde esa rivera se convierte en un hilo muy delgado, dicen que hay partes del Amazonas donde ni siquiera ese hilo ves. Infortunadamente las fotos no alcanzan a mostrar esa inmensidad, recordé el sueño del hotel en el pacífico. 
Luego de dos horas se llega a Puerto Nariño, "El pesebre en el amazonas", pueblo de calles en cemento de 1 metro de ancho, aceras verdes con jardines de colores y palmas marcando el camino. Las casas en su mayoría de madera mezclan diferentes arquitecturas, desde la cabaña tipo chalet, hasta la casa de colono, pasando obviamente por la típica casa indígena. Al poco tiempo te darás cuenta que no hay carros, ni motos, que el pueblo debe tener unas 10 cuadras máximo y que la energía con sus apagones hace que el tiempo vaya más lento. Supe de este pueblo por Rosa Duque, en Leticia Alejandra, una valluna entradora con su acento intacto luego de 12 años de vivir en el Amazonas, me cuenta del pueblo y de su Fundación, así que me dirijo a Natutama (Mundo bajo el agua). En una casa de madera con techo de palma, esta fundación ha creado una representación del mundo del río bajo el agua, es espectacular. 
Los jóvenes indígenas tallaron en madera, a escala y colores reales los peces típicos del Amazonas, hay sardinas, pirañas, el gran pirarucu, tortugas, anguilas, delfines rosados y grises y un manatí, no son solo los animales, ni las plantas y sus frutos recreados, son las historias y los mitos, el delfín que se hizo hombre, el árbol que se convirtió en anaconda, los gusanos que se hacen peces; al cabo de 40 minutos ya vi el río por debajo, no aprendí más de 10 cuentos y ya tengo guía, Robert Ahue "Barú" se ofrece llevarme al lago Tarapoto en una peque peque (repeque) remando, si un gomelo sueña con kayac que mejor que esto. Un nuevo atardecer, salgo corriendo solo a ver la puesta de sol, pero ya se puso, sin embargo de estos cielos naranja que se unen al negro, logro capturar algunas imágenes, nuevamente los mosquitos me atormentan. Con la expectativa del siguiente día busco cena, en pleno evento del pueblo en el que se reúne dinero para enviar a unos muchachos a estudiar a la ciudad, la cena es gamitana asada, es exquisito pero los sabores como este son indescriptibles. Darío, un niño de 8 años se acerca y cuenta que estudia para ser informador turístico, ahora ya tengo guía e interprete. 
La luna llena y la colcha de estrellas que aquí es más visible, la cobija que nuevamente tenemos en común. Un amanecer en el que pierdo la cuenta de los tipos de aves que cantan, luego de búsquedas aparece, Barú, el peque peque es más pequeño de lo que imaginé, pero la suerte está echada, los remos son como esos recuerdos que se compran en tiendas, con la forma indígena tradicional, mi fobia reaparece, no me separan 10 cms del agua, pero tocó remar. Bastaron 10 minutos para que en medio del lago Sapo aparecieran los primeros delfines. Barú frente a mi emoción me dice que si callo volverán a salir. 
Hay muchas islas la proximidad de unas, la distancia de las otras, sumado al movimiento del agua y de la barca, hacen que sientas que las islas se mueven, realmente es un engaño para nuestros sentidos. Este trayecto se aleja del Amazonas, las aguas son oscuras y la selva es más próxima, luego de remar aparece el lago Correo. 
Pescadores en busca de lo del día nos pasan con sus artilugios, esos mismos que vi en el museo el día anterior. En todo el camino hay libélulas de colores que pasan junto al bote, incluso una pareja juega en el aire. Nuevamente más delfines, recurro a la obturación "alobe", disparar a lo bestia para ver cuando le tomo fotos a los delfines y lo logro, será solo el aleta dorsal, serán solo 4 fotos pero ya pagué el tiquete. Giramos a la derecha en un laberinto de quebradas e islas, vamos por el cañón Tarapoto, después de haber sentido la amplitud del Amazonas, este trayecto se siente muy angosto, veo una serpiente cruzar el río, Barú me ha dicho tantos nombres de árboles y aves que no recuerdo ninguno, veo un camaleón, mi cola y mis piernas no aguantan más esta posición, al cabo de dos horas de remar aparece el lago Tarapoto. 
Qué decir, sus aguas reflejan el sol de medio día, el plata y el dorado, el café, los blancos brillan en sus aguas, el verde intenso de la selva lo rodea, todos se lanzan al agua y he de enfrentar mis miedos, obviamente con chaleco, mi valentía no da para más. Las sardinas muerden suavemente, pero las pirañas mentales son las que se sienten, después de unos minutos fue suficiente terapia para mis miedos, me subo a la balsa casa del resguardo. 
Empiezo mi cacería fotográfica de una libélula azul con rojo, olvido que estoy en pantaloneta y que el bloqueador se cae con el agua, poco después descubriría los efectos. Poder tomar fotos de una libélula es más complicado de lo que creí, finalmente creo que incluso le tomé foto a una pareja. Emprendemos el regreso, nuevamente se siente esa paz que se confundiría con la soledad, menos mal nuestro peque peque es de remos, ni siquiera se oye nuestro motor, de vez en cuando el canto del Coqueto, apodo con el que llaman a Darío, a estas alturas entiendo plenamente las razones. "Señor de la proa, reme, reeeme, …" canta el coqueto. 
El sol es intenso, siento que quema mis brazos, siento el sudor correr en medio de mis ropas, las dos horas de regreso son eternas para el cuerpo, pero el cansancio se disipa cuando aparecen otros delfines. A pesar de un intento fallido de buscar un atajo que no sirvió, volvemos a Puerto Nariño. El hambre a hecho mella y yo ya estaba componiéndole canciones a los delfines, canciones pésimas ausentes de ritmo y profundidad. Luego del almuerzo, de un descanso ya se ha hecho tarde para el regreso, tocó quedarme y partir el lunes. 
Aprovecho la tarde y voy a casa de unas artesanas "Mowacha", no solo veo como se trabaja la yanchama, no solo veo hacer las artesanías, la tía Alba Lucia (Resulto ser que Darío es sobrino de Robert, y Robert sobrino de Alba, Alba es prima del señor del restaurante y el señor del restaurante esposo de la hermana de Robert, quien a su vez es prima de la señora que vende los tiquetes.).. la tía Alba me cuenta las historias alrededor de las artesanías, las figuras, los animales, obviamente no las recuerdo, ni sus cantos en ticuna. Le encargo a la tía dos manillas como las quiero, le abono $5000, me los llevará al hotel a las 7:00.
Otro atardecer por capturar, nuevamente el sol se fue antes de llegar, nuevamente los mosquitos impiden demorarse, pero sobre el naranja reflejado en el río se ven a lo lejos los delfines, esta vez si hay rosados como nos dice Barú, puede que no queden en ninguna foto pero se que los vi y eso no se olvidará jamás. Frente al hotel me doy cuenta que justo al frente un una casa indígena hay fiesta con murgas, los puedo ver bailar, lo que no vi en Brasil lo veo aquí, pero la cultura se respeta, la familia también, aunque me dicen que puedo entrar no lo considero. El oírlos en su fiesta bastará. 
Otra noche, que me sirve para recordar las bandadas de loros que llegan a estos pueblos y no paran de gritar hasta as 7pm. Otra noche, la última adornada con la luna llena esa misma.
El amanecer del último día como siempre de carreras, el rápido sale a las 7:30 am, espero con ansia a la tía y no llega, no me duelen los $5000, me duelen las manillas. Recorro en sentido contrario el río, en estas dos horas veo los mismos turistas, mis brazos muestran los efectos del sol, llego a Leticia en día de mercado, corro a hacer una entrevista. 
Tiempo para pasar a Brasil a comprar los encargos de Zlop, se acabó el tiempo, toca ir al aeropuerto, el vuelo sale 15 minutos antes, en este caso ser de derecha tiene sus inconvenientes, justo a mi lado no se ve el río Amazonas, ahora poco a poco la selva se diluye, las manchas se hacen puntos, los puntos se funden en un solo verde que pronto el colchón de nubes cubre. No lo puedo creer, esta mañana me levanté en Puerto Nariño, navegué dos horas el Amazonas hasta Leticia, pasé en moto a Brasil, son las 4:15 y ya estoy lavando la ropa en Bogotá.